Concordia: la ciudad más pobre del país, el estigma de Bordet

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El gobernador no negó la situación pero intentó justificarla diciendo que Concordia vive del empleo privado, dando a entender que Paraná vive del empleo público, aunque los principales responsables de la gestión, ministros, presidentes de organismos y funcionarios provinciales son todos concordienses.

Una vez más, la ciudad de Concordia aparece en las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) como la más pobre del país.

De acuerdo con las mediciones del primer semestre de 2019, el 52,9% de la población de esta ciudad es pobre, lo que abarca el 41,4% de los hogares.

Consultado al respecto, el gobernador Gustavo Bordet, que fue ocho años intendente de la ciudad más pobre del país, no desmintió la dura realidad que hoy atraviesa Concordia, aunque intentó justificarla.

“En Concordia, donde todo empleo surge a partir del sector privado y casi no hay empleo público, cuando hay una crisis golpea muy duro y esto se siente en los sectores más vulnerables de la población “, sostuvo Bordet.

A pesar de eso, el gobernador omitió agregar el dato de que la mayoría de los altos cargos del gobierno provincial, y por ende, de los salarios que paga la provincia, pertenecen a ciudadanos de Concordia.

Mientras en la ciudad que Bordet gobernó por ocho años más de la mitad de la población hace malabares para llevar un plato de comida a su mesa, en Paraná, funcionarios ricos se dan la gran vida con los altísimos sueldos que les pagan los contribuyentes.

La secretaría general de la gobernación, con Edgardo Kueider; el ministerio de Economía, con Hugo Ballay; el de Planeamiento, Luis Benedetto; Bechara en Enersa; Dubrin en Sidecreer; Dubra en IAFAS; la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande, la secretaría de Salud, con Mario Imaz; Turismo, Carolina Gaillard; la de Hacienda, con Labriola; y otras tantas secretarías, subsecretarías, decenas de direcciones y organismos descentralizados tienen a la cabeza y entre los funcionarios de alto rango a ciudadanos de Concordia.

La pobreza de la mitad de los concordienses, y la lucha por llegar a fin de mes de los que están por encima de esa línea, contrasta con la vida de lujos, con choferes privados, mucamas y sueldos altísimos pagados por el Estado.

Sin ir más lejos, hace algunos días, la secretaria de Turismo, Carolina Gaillard, viajó junto a una comitiva a España para buscar herramientas para potenciar el turismo en la provincia y en Concordia. Entre viáticos y gastos, el Estado entrerriano invirtió miles y miles de euros, mientras hay ciudadanos de la provincia con hambre.

A medida que crecen exponencialmente los patrimonios de los funcionarios concordienses en Paraná, la calidad de vida de quienes viven en la ciudad más pobre del país empeora día a día.

El gobernador intentó justificar la situación de Concordia alegando que la principal fuente de empleo en la ciudad es la actividad privada, marcando el contraste con Paraná.

Sin embargo, a pesar de que la mayoría de los altos funcionarios provinciales, el gobernador, y en definitiva, quienes toman las decisiones importantes de la provincia, son de Concordia, esta sigue siendo la ciudad más pobre del país.

Además, aún con un contexto provincial y nacional más favorable, Concordia lideraba los rankings de pobreza también durante los ocho años en que Bordet estuvo al frente del municipio.

Con ese antecedente, y teniendo en cuenta los casi cuatro años que ya lleva Bordet como el principal mandatario de Entre Ríos, las expectativas para la provincia no son muy alentadoras.

Desde 2015 a la fecha, lo que se destaca de la gestión del gobernador son los mástiles con banderas que se enganchan a cada rato de Plaza Mansilla, la puesta en valor de Casa de Gobierno con un color que según los especialistas dista de ser similar al original, rutas que se rompen antes de ser inauguradas, una que otra obra sospechada de irregularidades y la escasez de la transparencia que Bordet pregona por doquier.

Luego de las PASO nacionales, la figura de Bordet era vendida por los medios como un posible integrante del gabinete de Alberto Fernández, aunque seguramente el próximo presidente no querrá tener en su equipo de trabajo al ex intendente de la ciudad más pobre e insegura del país.

Cada vez que el INDEC publica las mediciones de pobreza en el país, Concordia aparece, lamentablemente, en los primeros planos, y ya es tristemente célebre por ese dato.

Una vez más, cuando trascendieron los números actuales, los medios nacionales fueron lapidarios con la dirigencia y con el gobernador, que se encargó de la supuesta puesta en valor de edificios públicos provinciales pero no de la calidad de vida de sus conciudadanos.

En ocho años, Bordet no logró reducir los índices de pobreza de su ciudad, sino que, al contrario, aumentaron.

En la provincia, producto de la corrupción estructural y de una gestión con pocas luces, día a día cierran Pymes, aumenta el desempleo, hay accidentes en las rutas, hay más gente y menos alimentos en comedores y merenderos, y la lista sigue.

Mientras tanto hay funcionarios más ricos, con más lujos en sus casas y en sus oficinas, la mayoría de ellos oriundos de Concordia, la ciudad más pobre del país.

La contracara del lujo y el despilfarro, son familias y niños entrerrianos con hambre, que viven entre la basura y las enfermedades.

Más de la mitad de los habitantes de Concordia son pobres. El gobernador le echa la culpa de la pobreza en la ciudad que gobernó por ocho años a la falta de empleo privado.

El empleo público, los cargos codiciados y con sueldos exorbitantes, en su mayoría, están en manos de concordienses, que viven como reyes junto a sus familias lejos del hambre y la miseria que crece día a día en su ciudad natal.

Luego de ocho años al frente de la ciudad, Bordet se fue a la provincia y siguió mirando para otro lado. Cuando le preguntan por la pobreza de sus conciudadanos, pone excusas.

Al igual que hoy es ex intendente de Concordia, dentro de cuatro años Bordet será el ex gobernador de Entre Ríos, una provincia que también avanza en las escalas del INDEC que miden los lados más oscuros y lamentables de la realidad.

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7 comentarios

Mariana de Concordia 7 octubre, 2019 at 9:18 pm

A ver cuando el resultado no es el mejor, algunos eligen por echar las culpas a alguien o responsabilizar a situaciones fuera de su alcance, parece que se mueven en arenas movedizas buscando justificación a su propio fracaso. El estado de Concordia señala el fracaso de varias gestiones, así que hay que hacerse responsable de las acciones tomadas en su oportunidad, que dieran como resultado CONCORDIA LA CIUDAD MÁS POBRE DEL PAÍS. En cuanto a los funcionarios Concordienses me parece que no puede haber funcionarios ricos con un pueblo tan pobre, o ¿sabrán estos ricos funcionarios que en Concordia el casi 53 % es pobre y a veces no pueden llevar un plato de comida a sus hogares? Al tomar conocimiento de algunos sueldos de este gabinete provincial (servidores públicos) es muy difícil sentir empatía por ellos. Me resulta despreciable que quienes tienen un discurso de inclusión y aseguran tener vocación de servicio, tengan que aprender funcionarias y funcionarios que la vocación de servicio no es para hacerse ricos, es para servir a la sociedad, cuando un empleado de esta provincia gana 200 mil pesos mensuales o más, eso es corrupción es un país con tanta pobreza, ganar tanto dinero, eso es inmoral, obsceno.

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Coco 8 octubre, 2019 at 3:53 am

Es verdad,aunque a los marquitos peña concordienses no les guste.

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Coco 8 octubre, 2019 at 3:55 am

Pensar,que a Bordet lo ayudamos Paranaenses y así nos trata.Basta de Concordia.

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Paulino 8 octubre, 2019 at 8:28 am

Los Cresto siguen con gran preocupación estos números, y ocasionalmente han visto bajar este índice algún punto, para luego ver cómo sube de nuevo. El gran problema es que, administrando los magros recursos municipales con los criterios convencionales, es decir, un poco para cada uno de los muchachos del palo, según el compromiso, y lo que puedan sumar políticamente, no hay salida posible. Es así por el carácter estructural, endémico, del problema, que sabemos que data de varias gestiones, y que exigiría pensar y actuar con una mayor grandeza que la pequeñez política de todos los días.

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Mari 8 octubre, 2019 at 10:30 am

Marquitos Peña trabajo en bancos internacionales y salió del nacional BS Así. Nadie acá tiene su currículum.

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Jorge 8 octubre, 2019 at 12:35 pm

Empecemos por el principio. A quienes votan los concordienses?

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Ricardo 8 octubre, 2019 at 2:58 pm

Muy incapaces servidores publicos son los funcionarios que rodean al gobernador

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