Otro niño entrerriano con discapacidad abandonado por el IOSPER

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Nuevamente la obra social de la Provincia es noticia por el incumplimiento de las prestaciones.

Juan Ignacio tiene síndrome de down, pero su alternación genética no es lo que lo hace padecer, su verdadera angustia, realidad de la generalidad de los niños entrerrianos con discapacidad, proviene de hecho de estar adherido obligatoriamente al IOPSER.

Su mama es empleada pública y año tras año sufre las peripecias de batallar contra la obra social por las prestaciones que Juani necesita para su salud y mejorar su calidad de vida.

Agobiada de las negativas de los auditores y autoridades del IOSPER, el año pasado en marzo debió recurrir a la Justicia entrerriana mediante una acción de amparo contra el organismo.

Por su condición de discapacidad Juan,  por ley como también por la jurisprudencia entrerriana en la materia, tiene derecho al 100% de las prestaciones. Ni la ley ni las sentencias de los jueces locales parecen ser razón suficiente para la obra social, desconociendo su derecho.

El objeto de la pretensión del amparo consistió, según consta en la demanda, en la cobertura económica del ciento por ciento (100%) de la prestación de fonoaudiología (8 sesiones mensuales), psicopedagogía (9 sesiones mensuales), Maestra de Apoyo (8 sesiones mensuales), Terapia Ocupacional (8 sesiones mensuales), Equinoterapia (4 sesiones por semana) y Transporte a terapias de rehabilitación (homologado a valor combustible) a favor de Juan.

La Dra. Claudia Lafferrière, Jueza de Familia Nº 4, fue quien entendió en la acción contra IOSPER la cual fue caratulada “C.M en representación de su hijo menor A.C.J.I. C/ INSTITUTO DE OBRA SOCIAL DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS (I.O.S.P.E.R.) S/ ACCIÓN DE AMPARO. Expte. 23299”.

El resultado, normal y habitual ante la obra social que no cumple ante un niño con discapacidad fue la condena de la misma a prestar cada una de las exigencias de salud de Juan.

Sin embargo, tampoco una sentencia condenatoria fue suficiente para el IOSPER. Hace unos meses, luego de haber cumplido con las prestaciones, la obra social, de manera arbitraria, comenzó a negarse y/o a obstaculizar la ejecución de las mismas.

Nuevamente su madre tuvo que dar comienzo a la odisea de concurrir a la obra social reclamando que se acojan a lo dispuesto por la magistrada Laferriere.

No le autorizan los montos y los pagos de los profesionales que deben colaborar para su rehabilitación,  no se quieren hacer cargo del transporte, entre otras negativas, a pesar de que la sentencia fue clara.

Como Juan hay cientos de chicos que están sufriendo el mismo abandono por parte de la obra social de los entrerrianos.

Mientras el IOSPER entiende y trata a sus afiliados como un numero deficitario, a pesar de sus graves problemas de salud, al mismo tiempo, son conocidos los sueldos que perciben sus funcionarios públicos, los gastos exorbitantes como viáticos, representación, honorarios gratificaciones, y afines, millones y millones de pesos que mensualmente van destinados a mejoro el nivel de vida del presidente, directores, gerentes, subdirectores, auditores y demás autoridades.

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1 comentario

DEBORA 7 febrero, 2020 at 2:40 pm

PARA ESTO NO HAY PLATA, PARA IMAZ HAY 400 MIL X MES

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