Se terminó el relato: Stratta reconoció públicamente el grave desequilibrio económico y financiero de las arcas provinciales

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Muy pocos meses atrás, el gobierno provincial se jactaba de la austeridad, la transparencia, el orden y las cuentas claras y guardaba silencio respecto a los recursos que enviaba Nación para pagar los sueldos, ahora, sin más margen, confiesan “la Provincia gestionó un ATN para poder atender el pago de salarios”.

“…Hemos decidido hace ya cuatro años, y lo ratificamos hoy ante esta Asamblea Legislativa, que la austeridad, la transparencia y el diálogo se conviertan en los pilares sobre los que fundemos un nuevo contrato ciudadano en la provincia… Es por eso que Entre Ríos también, no por casualidad, ha sido calificada con un 10 en materia de transparencia en información pública por Cippec que mide a todas las provincia argentinas…”, decía Gustavo Eduardo Bordet, el gobernador entrerriano, el 15 de febrero pasado en el mensaje anual ante la Asamblea Legislativa.

Desde entonces no se lo escuchó más, al menos de eso surge de los archivos periodísticos, nombrar a sus banderas de gestión: la austeridad, la transparencia u otras que también solía mencionar, caso del orden y, por supuesto, las cuentas claras.

Lógicamente, hoy la cuestión económica, financiera, la durísima crisis que se enfrentan en estas materias, y en otras del corte institucional de la Provincia, no pueden esconderse más.

Este jueves, fue la propia vicegobernadora, la segunda persona de más rango en la Provincia, la mujer más importante que ha dado el suelo entrerriano, tanto a nivel político como institucional, la primera vicemandataria de la historia entrerriana, la licenciada, María Laura Stratta, quien así lo reconoció.

Sus palabras provocaron conmoción, agitación, ya que por primera vez el Gobierno admitía ante la prensa el estado real de la situación durísima que atraviesa la provincia.

La confesión no se quedaba allí, Stratta también aseguró que, sin la ayuda del Gobierno Nacional, el Estado entrerriano no podría ni siquiera hacer frente a los sueldos.

“En este sentido, los hemos dicho ya más de una vez, porque la naturaleza jurídica de los ATN es poder atender los desequilibrios financieros que se presentan en una administración provincial, pero que también pueden ser administraciones locales. En este aspecto la Provincia gestionó una ATN que lo destinó justamente para poder atender el pago de salarios de su masa salarial”.

      stratta20 (online-audio-converter.com)

Nuevamente, las expresiones de Stratta, movilizan.

Primeramente porque hasta hace tan solo cuatro meses, Bordet y sus principales funcionarios hablaban de la pujanza de la provincia, de los beneficios que traía aparejado haber gobernado por 4 años de manera “austera”.

¿Qué pasó en estos cuatro meses? Para dar respuesta el Gobierno ha encontrado una excusa perfecta: la pandemia.

Sin embargo, la cuestión es mucho más profunda y lejana en el tiempo, lo hemos repetido en varios artículos periodísticos, desde hace varios años.

La crisis económica y financiera, esto es básicamente, la columna del debe provincial, tienen su génesis allá en el 2017, los niveles de endeudamiento y del gasto que suscribía Bordet eran una bomba de tiempo.

En octubre del 2019 la cuestión económica colapsó,  notándose en la deuda básica que mantiene el gobierno, es decir, lo mínimo que debe cumplir, el pago de sueldos.

El cronograma de sueldos de la provincia se empezó a dilatar por varios días.

Los estatales, activos y pasivos, que percibían el último día hábil el mes trabajado, o el primer o segundo día a más tardar, comenzaron a percibir sus acreencias laborales de manera escalonada, de menor a mayor, conforme a los montos.

Con el paso de los meses la cuestión se empezó a agravar, dilatándose 10, 15 y así sucesivamente.

En enero 2020, tras la partida de Mauricio Macri y la asunción de Alberto Fernández, el desbarajuste, el desequilibrio producto del descomunal nivel de deuda que asumió Bordet tanto con Nación en pesos como con organismos internacionales en dólares, tuvo sus consecuencias.

El gobernador tuvo que dilatar por 17 días el cronograma de pagos a sus trabajadores, Nación le cortó el grifo, lógicamente ese encontraba en nivel rojo del “veraz”, y sin la Casa Rosada, como venía sucediendo con Macri, el mandatario entrerriano no era capaz de abonar ni siquiera los haberes.

Sin liquidez, y tampoco sin credibilidad en los bancos privados a los que el Gobierno les pidió prestado para los sueldos pero no se los dieron, no le quedó que retrasar los haberes.

Mientras tanto el Gobierno hablaba de su eficacia en el manejo de la cosa pública, se jactaba de la administración de los recursos estatales, de las arcas, pero a su vez, acrecentaba descomunalmente el gasto político, con designaciones a mansalva.

Durante la primera gestión de Bordet, se vio mucho malgasto, se constataron millones y millones en obras públicas que no solo no lo valían sino que al poco tiempo se presentaban destruidas, caso de rutas pagadas y que a los pocos meses de ser inauguradas o sin siquiera haber sido inauguradas ya no se podrían transitar.

Asimismo, se comprobaron, y existen incluso movimientos en al Justicia penal al respecto, irregularidades con la pauta oficial, millones y millones de pesos direccionados a empresas ni siquiera conocidas en la provincia o que se adquirieron llamativamente el mismo día que asumió la gestión y a los pocos meses empezaron a facturar.

Justamente las empresas, relacionadas directa o indirectamente a los funcionarios, fueron las principales beneficiadas en el primer periodo de Bordet, las consecuencias fueron funestas para las arcas públicas porque no existían contraprestaciones para las mismas o las que hubo fueron ínfimas.

Entre los privilegios cuantiosos para los funcionarios y el pago de compromisos políticas y las empresas parientes amigas o afines, salió amos plata de la que había.

Y como sucede en cualquier familia, cuando se gasta más de lo que se tiene, cuando el egreso supera el ingreso, las cuentas colapsan.

Esta situación se comenzó a percibir el año pasado, pero se hizo notorio llamativamente cuando Mauricio Macri dejó la presidencia, ahí se supo la penosa realidad, la provincia de Entre Ríos, muy mal administrada, sin Nación no podía pagar ni siquiera los sueldos.

Hoy, en mayo, pasa lo mismo, la única diferencia es que ahora el Gobierno lo reconoce, aunque no por su máxima autoridad, Bordet parece seguir en la negación, o al menos prefiere el silencio antes que asumirlo, y si lo tiene que hacer Stratta, su vice.

Veamos el contexto de la confesión de la vicegobernadora.

Las expresiones de Stratta fueron con posterioridad a una reunión que mantuvo, como titular del Ejecutivo porque Bordet, sostienen, no se encontraba en la provincia.

En el encuentro estuvieron presentes algunos intendentes entrerrianos, todos de Cambiemos, Pedro Galimberti de Chajarí, Dario Schneider de Crespo, Gustavo Vergara de Ramírez, Rafael Cavagna de Nogoyá y Bruno Sarubi de La Paz, como también parte del gabinete, Rosario Romero, Marisa Paira Sonia Velázquez y Hugo Ballay.

El encuentro lo habían pedido los jefes municipales que hoy están desesperados por el estado de las arcas municipales y las obligaciones que tienen que afrontar, ellos y la gran mayoría, siendo destacable que ninguno de los presentes como tampoco de los ausentes, menos los peronistas, salvo uno, ha echado mano sobre sus municipales.

El comentario en la Casa Gris, al llegar los intendentes, fue unánime, se llevaron una gran  decepción, querían respuestas del propio Bordet, sin embargo, el gobernador no apareció.

La excusa del mandatario fue un viaje de última hora a la capital el país, a mantener una reunión con el jefe de gabinete de Alberto Fernández, Santiago Caffiero.

Nota al margen: Bordet posteó en las redes y difundió el comunicado de prensa manifestando que fue a gestionar recursos para megaobras, para Cafiero parece que el encuentro fue intrascendente, al menos no para merecer un posteo, llamando la atención porque suele publicar todos sus encuentros.

Más allá de esto, y volviendo a la cuestión local, lo cierto es que la reunión frustrada de los intendentes con Bordet trajo cola entre los jefes municipales, desprendiéndose de los comentarios el gran malestar que existe con el mandatario con el reparto de lo único que ingresa a la provincia, los fondos nacionales.

El intendente Schneider fue uno de los presentes que fustigó contra Bordet.

“Nos hacen socios en el esfuerzo y trabajo compartido ante la pandemia, pero a la hora de repartir los recursos que llegan desde el Gobierno Nacional para hacerle frente a la pandemia, ya no somos más socios. Ahí nos dicen para ustedes no hay”, publicó en su Facebook el intendente de Crespo.

Confiando en su posteo: “pese a solicitar una audiencia con el gobernador Gustavo Bordet que no se concretó”, expresiones que otorgan asidero a aquellos comentarios que hacían alusión a que no les gustó nada que el gobernador no diera la cara.

Más allá del enojo de los intendentes, lo cierto y concreto es que en el Gobierno Provincial se terminó el relato, el discurso del orden, la transparencia, las cuentas, claras y la austeridad de hace pocos meses atrás, y ahora, sin margen confiesan reconocen una situación que ya se venía otorgando en la primera gestión, sin Nación, por el desbarajuste provocada por la propia administración provincial, Bordet sigue sin poder pagar ni siquiera los sueldos.

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7 comentarios

fabian 23 mayo, 2020 at 1:11 pm

cuando vamos a saber toda la verdad de lo que hacen con la guita de nuestros impuestos, xq yo no les creo nadaaaa cuando aparecen en la tele diciendo tonterias

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fabian 23 mayo, 2020 at 1:13 pm

a proposito me gustaria saber cuanto nos sale a todos los entrerrianos escuchar las cosas que ellos inventan

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Melina 23 mayo, 2020 at 5:42 pm

Que gobierno de mier…..!

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Lucre 23 mayo, 2020 at 8:11 pm

Y en el senado sigue la pepa con designaciones de familiares y amigos…siga siga lic..

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Kiko 23 mayo, 2020 at 10:30 pm

Ahora quiero escuchar q versito le arman para defender lo indefensible

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Antonio 24 mayo, 2020 at 12:31 am

Perdón, pregunto .
El hombre necesita tener la sagrada palabra y aprobación de los políticos y líderes para decirnos lo que es blanco o negro, si ya sabemos que atreves de la historias ellos nacen mintiendo viven mintiendo y mueren mintiendo, pero, como son políticos y lideres la palabra de ellos es sagrada y no se cuestiona.
La política y los proyectos políticos no son una religión que deba creerse ciegamente, solo por fe. Hay que auditarlas, vigilarlas, seguirlas de cerca por que están hechas por hombre y mujeres corruptibles, que pueden aprovecharse de su posición.
Cuanto más siniestros son los deseos de los políticos, más pomposos, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje
Como dijo el filosofo Cacho “Es igualmente peligroso dar una espada a un loco que el poder a los Políticos.”

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MARIO 1 junio, 2020 at 7:11 am

SE ROBARON TODA LA PLATA! Y NO LE PUEDEN HECHAR LA CULPA A NADIE, POR QUE SOLO ELLOS HAN GOBERNADO.

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