El ajuste para un Estado ¿saludable o enfermo?

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Constate malgasto, negociados, sueldos descomunales, sobresueldos siderales, jubilaciones privilegiadas sin aportes, un Gobierno y diputados que tratan de “peronizar” proclamando sacarle a los que más tienen, no a favor de la vulnerabilidad, sino para mantener los privilegios de los reales ricos de la provincia, ellos mismos.

Cuando toda la ciudadanía miraba con preocupación la cuestión sanitaria, por la precariedad de la salud entrerriana, por las marchas y contramarchas, desmentidas y confirmaciones por parte de las autoridades provinciales respecto a la pandemia, el gobernador Gustavo Bordet, aprovechando esta circunstancia, finalmente se animó a ejecutar su ajuste atroz ideado y planificado en enero 2020.

El 11/01/2020, este Portal exponía la estrategia de Bordet respecto de la Caja de Jubilaciones, su objetivo no era otro que hacerle cargar a trabajadores y jubilados de la insostenibilidad de la Provincia.

Elevar la edad jubilatoria de Policías, Docentes y Mujeres,  y un aumento entre un 4 y 8% más de aportes, el ajuste a los trabajadores que planea el Gobierno

Un desfasaje descomunal, que tiene un solo responsable, la anterior gestión de gobierno, que casualmente es la misma que ahora.

La cuestión no mejoró en nada cuando reasumió Bordet, el malgastó, a pesar de la crisis económica y financiera ya se había agudizado, el malgasto descomunal de la gestión continúo.

El contraste era notorio, por más que el Gobierno de solidaridad, sustentabilidad, en la conciencia colectiva de los entrerrianos estaba claro que para dar vuelta la historia, para comenzar a mejorar las castigadas arcas públicas, los funcionarios estatales debían empezar por sí mismos.

La situación expuesta por este Portal, generó inmediatas reacciones, incluso existieron movilizaciones y marchas bajo el lema “la caja no se toca” y “Bordet, con los trabajadores no”.

Existieron encuentros, primero con intendentes; Bordet quería convencer de su plan de ajuste, incluso hubo un asado del cual se hizo eco éste medio en el quincho del departamento céntrico de uno de los diputados provinciales.

Los fuertes cuestionamientos del sector trabajador que incluso salió a la calle a reclamar provocaron pánico en los legisladores oficialistas.

Bordet tuvo que frenar su plan, aunque hoy se sabe que momentáneamente.

Pasaron 5 meses y finalmente el gobernador presentó el proyecto en la cámara donde todo el mundo sabe que las negociaciones para aprobar, desaprobar, sentarse, no sentarse son más costosas que lo normal.

La excusa del Gobierno en esta oportunidad, y como viene siendo desde el 13 de marzo cuando se decretó el estado de emergencia sanitaria por el COVID19, fue la pandemia, aunque también sirvió de justificación que el Gobierno de la provincia de córdoba embistiera contra la clase trabajadora y los jubilados.

El plan de ajuste bordetista ya está en la cámara baja provincial, y más allá de su idea, serán los diputados, primeramente, y luego los senadores, quien se lleven los pergaminos de haber dispuesto aquella afrenta.

Un “Estado saludable”, viene siendo la proclama de los diputados oficialistas ante la prensa para defender o justificar que la votaran.

Pero realmente ¿se busca la salud de Estado o mantener la enfermedad de la insaciabilidad del despilfarro?

No hay dudas, y en esto hay coincidencia total en la población, que el Estado, así como hoy lo tenemos, ha sido descuidado por completo, pero porque se malgasta, porque se viene despilfarrando desde hace varios largos años, en fin, la desidia y la insaciabilidad ha ganado todos los terrenos.

Ahora se habla de solidaridad, claro, con la ajena.

Ahora se pide un esfuerzo por la pandemia, sin embargo no hay que olvidarse que ya en enero se le pidió un esfuerzo mayor a todos y a cada uno de los ciudadanos, los cuales fueron castigados con un excesivo aumento de impuestos.

Más de un 60% en el inmobiliario urbano, mucho más en el rural y el 100% en el automotor y nuevamente la justificación fue la “sustentabilidad”, mantener “saludable” las arcas estatales.

Lo que no dicen es que en dicho mes los legisladores se subieron un 50% sus dietas, y que en noviembre, cuando se aprobó el presupuesto, todos los funcionarios sufrieron un incremento del mismo porcentaje.

Para los trabajadores y jubilados, en cambio, no hubo ningún tipo de recomposición salarial, todo lo contrario, para ellos impuestazo.

Sin dudas la mejor manera de corroborar ese descomunal malgasto, que ahora se pretende costear con los aportes de los trabajadores y los jubilados, son los números que expresa el presupuesto.

Hablales de crisis y hambre: 353 millones de pesos, el escandaloso presupuesto de los diputados solo para contratos

Los diputados van a acompañar el proyecto bordetista, pero porque buscan mantener y aumentar la enfermedad que padecen las arcas provinciales, no por la salud del sistema.

En el 2019 el presupuesto para la cámara baja fue de 629 millones de pesos, en noviembre de dicho año, conociéndose y palpándose la mayor crisis económica de la provincia, muy lejos de disminuir, buscar la austeridad, se incrementaron los fondos, para este 2020 se previó en casi mil millones de pesos.

Solo para la cámara baja, otros mil millones son para la cámara alta.

Precisamente, la suma es de casi 2 mil millones de presupuesto para el corriente año, ahora si uno lo divide por la cantidad de legisladores (34 diputados + 17 senadores), es decir, 51, extrae una repulsiva realidad.

Cada legislador entrerriano les cuesta a todos los ciudadanos, 39 millones de pesos anuales, la cifra es descomunal y comparando con lo que el propio gobierno pretende recaudar con las medidas de ajuste, es, 2.000 millones de pesos en todo un año que regirá la crisis, la salida más viable y lógica sería ajustar estos números.

Es el clamor popular que el Gobierno y los legisladores siguen sin querer escuchar.

Por el contrario, la salida de los diputados será exclusivamente los bolsillos de activos y pasivos.

Desde esta perspectiva, realmente ¿qué es lo saludable y qué lo enfermo del Estado?  Para los diputados, lo enfermo, lo que se debe corregir, son los trabajadores y jubilados.

Así se erigen las verdaderas intenciones del proyecto de Bordet y que tendrá como brazo ejecutor -en primer término- los diputados: mantener este Estado enfermo.

¿Hay que mantener este Estado enfermo para que funcionarias como Maricel Brusco, secretaria de comunicación de la provincia, cuando así lo desee gaste millones de pesos para decorar y renovar su oficina o para que le compren una camioneta 4 x4?

¿Hay que mantener este Estado enfermo para que los Mautone, que ganan a diario millones en las máquinas tragamonedas,  se les reduzca el canon que debe aportar para destinar a los más vulnerables?

Una provincia que lastimosamente es ejemplo en todo el país por ser la que menos porcentaje recibe de los millones y millones que recaudan los Casinos y que encima se los reduce.

Mautone, por ejemplo, para acceder a la explotación del juego en Buenos Aires se tuvo que poner con el 60% de los ingresos, acá no, Entre Ríos esta tan bien financiera y económicamente que solo se le cobra el 30% y encima, cada tanto, se lo reducen.

Una cuestión que generó rechazo y repudio en todos los sectores –menos, lógicamente, en el favorecido- pero que los diputados provinciales asintieron con su silencio.

Porque, hasta de día de hoy, nunca se escuchó a ninguno de los diputados que se rasgan las vestiduras por Juan Domingo Perón y Eva Perón quejarse, cuestionar o ni siquiera emitir alguna opinión al respecto, atm poco se preguntaron por qué el Estado le saca a los pobres para darle a los millonarios empresarios del flagelo.

O, aún más reciente, tampoco se escuchó a ninguno de estos hablar de los Allende, condenado a devolver solo 150 millones de pesos, únicamente el 10% de todo lo que sustrajo en su periodo como legislador.

Si Allende devolviera todo lo que se llevó en esos 20 años en los que fue legislador por ejemplo, hoy no estaríamos ni siquiera hablando de la “solidaridad”, la cual, raramente no es voluntaria, sino impuesta legalmente a trabajadores y jubilados.

Y, para colmo, cuando todos los entrerrianos se indignaban por el ínfimo decomiso de Allende, cuando parecía que más desvergonzada no podía ser la situación, se enteran que esos 150 millones de pesos en propiedades, puntualmente dos, no se las van a vender para recuperar migajas de lo que se llevó.

No, no se van a comercializar para obtener liquidez, sino que el Estado la va a disponer para los ya privilegiados funcionarios, para que posean oficinas aún más cómodas y lujosas de lo poseen y, por supuesto, ahora con vista al río.

¿Y qué decir de los 15 millones de pesos gastados por el Ejecutivo en plena pandemia, cuando no existen insumos en los hospitales y se precariza a los trabajadores sanitarios, en una encuesta para saber si la gente lo quiere mucho, nada, poco o poquito a Bordet? ¿Esto es lo saludable o es lo enfermo?

Los  legisladores, que son quienes realmente harán realidad el ajuste, merecen una distinción, existiendo casos puntuales que están en el podio de la indignación ciudadana y que dan cuenta de la enfermedad estatal.

En el 2017, cuando el actual diputado Julio Solanas fue candidato a gobernador, llevó en su lista a Juan Reynaldo Navarro como candidato a senador.

¿Sabrá Solanas, que se ha constituido en uno de los defensores del proyecto de ley de ajuste de Bordet, lo que ha crecido el patrimonio de entonces de su hoy compañero de bancada?

Inmuebles, si en plural, urbanos y rurales, hectáreas, ganado mayor y menor, y por supuesto los tan ansiados y potentados caballos de carrera, son algunos de los bienes que integran el activo del legislador que fuera denunciado por enriquecimiento ilícito, entre otros delitos, pero que a la fecha llamativamente ha sorteado la investigación.

Entonces, así las cosas,  nuevamente se erige la pregunta, ¿es saludable o enfermo éste Estado Provincial?

O mejor aún, ¿cuál es la verdadera enfermedad que se debe atacar?

Un proyecto, el de Bordet, en el cual se puede leer como fundamentos la cuestión alimentaria o de incremento de vulnerabilidad producto de la pandemia.

Pero, ¿qué han dicho hasta aquí los diputados sobre los allanamientos que se realizaron en Paraná por la comercialización de los módulos alimentarios de desarrollo social? Absolutamente nada.

Ahora justifican el ajuste para comprar alimentos pero hace meses atrás parece que era “saludable” para los diputados hacerse bien los boludos (y perdón a los lectores por el exabrupto)

También indica el proyecto sobre la necesidad de comprar medicamentos, pero aun nadie en el Gobierno ni tampoco los diputados han emitido opinión sobre el destino de las vacunas para los chicos que desaparecieron del Hospital de niños de Paraná.

¿Es saludable seguir mintiendo u ocultando la verdad y, consecuentemente,  seguir siendo cómplices con el silencio y las omisiones?

¿Transformar en saludable al Estado para que sigan los negociados con las empresas de la obra pública en Vialidad? ¿Para qué Alicia Benitez siga gastando millones en fumigaciones de cucarachas y mosquitos y no exista una sola obra culminada en Paraná?

Saludable… ¿para quá Edgardo Kueider, Mariela Teruel y Maricel Brusco, como también privados, casos del investigado Adrián Bruffal, manejen, como manejaron, 180 millones de pesos en difusión y publicidad y para este 2020 sean 340 millones?

¿Esto es lo saludable del Estado que se pretende mantener? Todos los mencionados objeto de investigación penal por delios de corrupción con la pauta publicitaria y que tampoco los diputados se preocuparon u ocuparon de manifestarse o pedir informes.

Mucho más saludable parece ser que devuelvan toda la que se llevaron y se llevan, que paren de autoenriquecerse a costa -no ya de las arcas estatales- sino del bolsillo de los trabajadores y jubilados.

Desde que reasumió Bordet a la fecha, de 560 funcionarios que existían en el Estado entrerriano, ahora la cifra supera los 1200,  cientos de coordinadores, secretarios, subsecretarios y el nuevo cargo creado por el bordetismo, articuladores, con sueldos que arrancan en 100 mil pesos, obviamente, mas viáticos, gastos de representación, celulares pagos, internet pago, alquiler pago y demás beneficios económicos que se extraen de las aracs estatales.

Cargos ocupados por parientes, amigos, conocidos, socios y demás afines de otros funcionarios o funcionarias que se han posicionado en la cúpula del Ejecutivo Provincial.

El 80% de los mismos, desde marzo no trabaja, pero religiosamente cobran todos los meses, es más, hasta pasan viáticos y extras que no cumplen por la pandemia, y el Estado se los paga.

El EPRE, con funcionarios con sueldos de 600 mil pesos mensuales, y con jubilados de la repartición que, a pesar de no haber hecho todos los años de aportes que establece la ley, por algún vericueto han accedido a la jubilación de las más altas del país después de haberse rascado los higos.

Funcionarios provinciales con cuatro sueldos, algo ilegal y totalmente incompatible pero que se les encuentra la vuelta para llevarlos adelante.

¿Es saludable o enfermizo?

Está claro ya a esta altura que la necesidad de fondos proviene de la insaciabilidad, es indudable que necesitan más plata pero, no para los pobres, sino para seguir mantenido este sistema enfermo y corrupto, adicto al dinero.

Miren si no, los lectores, el ejemplo del BERSA, el peor banco del país pero el mejor pago, el único caso en el mundo en donde es el Estado el que paga por un servicio que debería ser a él mismo retribuido.

Las cifras que se destinan al Bersa pueden resumirse perfectamente de la siguiente manera: con un mes de lo que se lleva el agente funcionero se soluciona todo, absolutamente todo, el déficit, no de la Caja sino de toda la provincia.

Es tan leonino, abusivo, dañoso y perjudicial el convenio firmado que el Bersa, en vez de vender el seguro del instituto entrerriano, vende Sancor.

Ahora los diputados le van esquilmar los bolsillos de los trabajadores y jubilados para mantener este sistema enfermo.

Sidecreer, Iafas, Tunel. Vialidad, todos ejemplos de déficit por el malgasto, por el mal manejo, por los negociados que, con la ley de ajuste, se buscara amere el nivel de enfermedad, aunque con la excusa de “transformar en saludable”.

Y sino miren la Cafegs, un organismo binacional, pero que debe ser solventado exclusivamente con fondos provinciales.

220 ñoquis, amigos, parientes, novios, novias, y demás “contactos estrechos” con sueldos entre los 200 y 300 mil pesos por mes que se hace cargo e l Estado, ¿saludable o enfermizo?

Un proyecto que, los diputados, quieren hacer llevar al terreno “peronista”, justificando con la típica muletilla “le sacamos a los ricos para darle a los pobres”, para que la población en general, los gremios, la prensa se calle la boca y asienta.

Lo insólito y aberrante de las circunstancias actuales lleva incluso a escuchar hablar a los diputados de los pobres cuando no tienen la menor idea de lo que es la pobreza, han llegado con una mano atrás y otra adelante y a los pocos años no saben dónde guardar la plata de tanta cantidad.

Ningún legislador es pobre, muy lejos de ello, tampoco Bordet ni ninguno de sus funcionarios, sin embargo se jactan y se embanderan de la lucha contra la pobreza. Repugna.

Diputados que gozan de una dieta extremadamente descomunal, este Portal recientemente se hizo eco del responde de un pedido de acceso a la información publica.

$262 mil pesos de dieta, más, contrataciones con montos que van entre los 350 mil pesos al mes hasta llegar al millón, según sean los titulares de las bancas, más o menos cercanos al Ejecutivo Provincial, montos contractuales que por cierto se van incrementando conforme a la aprobación o no de normativas, informes o pedidos de interpelaciones a ministros y ministras que disparen polémicas.

El actual proyecto bordetista que dispone un durísimo ajuste no será la excepción, avecinando una seguidilla de negociaciones para mejoras en aquellos montos, independientemente del partido.

Da la sensación que cuando más reparos se opongan para acompañar, mas será el beneficio que obtenga el legislador.

Ejemplos recientes sobran y surgen de colegir los montos contractuales al inicio del año y los actuales, más allá de que la cámara baja que preside Ángel Giano se niegue a mostrarlos, se sabe.

A la mantención de este sistema, a esta pésima administración de los bienes públicos atribuible, no a la pandemia ni a la cuarentena, sino a la propia gestión de gobierno, producto del constante despilfarro y privilegios para los que más tienen, apunta la ley de ajuste de Bordet.

Una ley que pretende seguir solventando la enfermedad arraigada en el Estado, los privilegios para unos pocos,  aunque los diputados la justifiquen con su transformación en saludable.

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3 comentarios

Cecilia 27 junio, 2020 at 5:57 pm

Parásitos eso son . Quien ocupa un cargo político lo hace para enriquererse nada más. No hay un funcionario honesto. Rateros todosss

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josé Iturria 28 junio, 2020 at 10:39 am

lo dicho en el primer parrafo de 3 renglones de este portal me exime de comentarios , para calificar a esta poderosa organizacion delictiva en el gobierno

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Carlos Alberto Solari 28 junio, 2020 at 9:22 pm

Gatopardismo criollo.

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