En el Iosper le roban hasta a los muertos: “Si no sos amigo de Cañete o Monzón no cobrás el subsidio por fallecimiento”

Así de sencillo lo plantean los empleados del organismo a quienes van a reclamar por trámites que llevan meses y años de atrasos por un derecho de quienes pagan el fondo voluntario.

El Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos paga un subsidio por fallecimiento a los beneficiarios de aquellos afiliados que abonan el fondo voluntario.

Sin embargo, según informaron beneficiarios a este Portal y a través de las redes sociales, todo tipo de trámite para acceder a este subsidio no solo está parado, sino que cobrarlo es prácticamente imposible.

Es más, una de las personas que se comunicó con este medio aseguró que, harto de concurrir al organismo para conocer el estado del trámite, le preguntó a un empleado qué era lo que había que hacer para poder realmente acceder al beneficio.

La respuesta lo dejó atónito: “si no sos amigo de Cañete o de Monzón no lo cobrás”, le dijo el empleado con resignación.

El trabajado se refería al titular del organismo, Fernando Cañete, y al miembro del directorio Fabián Monzón, que fue agredido por afiliados durante una manifestación semanas atrás, por la bronca que su gestión en el organismo genera.

El fondo voluntario es un aporte que los afiliados pueden realizar con el fin de mejorar la cobertura en determinados elementos y prácticas prestacionales.

El aporte voluntario también implica el derecho a un subsidio por fallecimiento que recibe por única vez un beneficiario del afiliado fallecido. Sin embargo, esta información es desconocida por muchos.

Es más, en la página oficial del Iosper en internet prácticamente no se informa acerca de este subsidio, salvo una noticia que data del año 2018 en la que se da a conocer un incremento en este concepto.

Desde aquel entonces, el monto único que perciben los beneficiarios del fallecido pasó a ser de 10 mil pesos, número que se mantiene hasta la actualidad, a pesar de los crecientes índices de inflación.

Pero lo más llamativo del caso es que muy pocos beneficiarios conocen que tienen derecho a cobrar el subsidio por fallecimiento de aquellos afiliados adheridos al fondo voluntario.

Es más, quienes se comunicaron con este Portal aseguran que esta es la única manera que tienen para dar a conocer esta grave irregularidad.

En aquella noticia de 2018, Cañete afirmaba que “el afiliado necesita presentar original y fotocopia de la partida de defunción del familiar fallecido, y acompañarlo con original y fotocopia del DNI”, como si el trámite fuera muy sencillo.

Sin embargo, quienes se enteran de casualidad que tienen derecho al subsidio y concurren al organismo para intentar iniciar el trámite se encuentran con que se trata de una tarea casi imposible.

A tal punto llegan las trabas que un empleado se sinceró con un beneficiario y directamente le dijo, resignado, que “si no sos amigo de Cañete o Monzón no lo cobrás”.

Es más, según dejaron trascender los trabajadores, por lo engorrosa que termina siendo la gestión, hay beneficiarios que se terminan rindiendo y desisten de continuar el trámite, por lo que esos 10 mil pesos no se sabe a dónde van a parar.

“Estamos convencidos que en una situación como es la partida de un ser querido, tener una ayuda económica mayor colabora a descomprimir la situación de angustia que padecen los familiares”, había afirmado Cañete en aquella entrevista de 2018 cuando anunciaba el aumento del monto que supuestamente se otorga por este subsidio.

A pesar de ello, hoy el Iosper, en vez de aliviar la situación de los afiliados, la hace mucho más compleja.

En primer lugar, porque no solo deben luchar contra sus afecciones de salud, sino también contra la desidia en el organismo que impide el acceso a tratamientos y medicamentos que necesitan para mejorar su salud.

En segundo, porque aún quienes son familiares de personas que fallecen víctimas de esta desidia y de la corrupción que reina en el organismo, como el emblemático caso de Juan Degregorio y tantos otros que murieron a la espera de una operación o un tratamiento, no pueden acceder al subsidio por fallecimiento que les corresponde por haber abonado el fondo voluntario.

Así, en una obra social en la que los funcionarios son millonarios y tienen departamentos en el exterior y autos de alta gama, hoy los afiliados no pueden ni acceder a una orden y a los familiares de personas muertas se les niega el acceso al derecho de un subsidio de 10 mil pesos, monto que se mantiene invariable desde hace casi 3 años.

En el Iosper, la corrupción, la desidia y la insaciabilidad de los funcionarios, no solo mata, sino que también le roba a los muertos.

Iosper, superpoblado de contratados y funcionarios millonarios, y los afiliados sin cobertura

3 comentarios

rafa 18 febrero, 2021 at 1:19 pm

Cuando falleció mi padre a mediados de los 90, cobramos $ 2000.00 que en esa época eran dos mil dólares por la convertibilidad, y a los quince días, nos ayudó mucho a pagar los gastos y otras cuestiones fue una gran ayuda…no sabía que ahora era tan poco una lástima.

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N/C 18 febrero, 2021 at 1:29 pm

Los empleados son los que en verdad sabemos todoooo asi que nadie podra saldrá a desmentir !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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Tito sueldo 19 febrero, 2021 at 12:25 am

Leña para el carbòn.-

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