“Si querés voy”. Julio Rodríguez Signes y Rosario Romero le piden a Bordet una “Reasignación de Funciones”. Harían el “sacrificio” de aceptar integrar el Excmo. STJER”

Se confirmó recientemente que el Vocal de la Sala Laboral, Bernardo Salduna, se iría jubilado del STJER (algunos dicen que esto ocurrirá en octubre, y otros, antes de fin de año). La noticia abre la posibilidad de que el Gobernador Bordet colme otra vacante.

Durante sus dos mandatos habrá  conformado el nombramiento de cuatro integrantes por sobre nueve como especulábamos cuando escribimos “Un viejo sueño: Domesticar a la justicia”.
Si bien hace correr la voz, para distracción, que reducirá el número a siete, eso sería falso. Estaría esperando el mejor momento para hacerlo, dando por descontado que cada vez será más acentuada su debilidad política.

El viejo sueño de domesticar a la justicia

Recordemos que la ampliación de números de miembros a nueve fue un invento de Jorge Busti, evocando lo que sucedía a nivel nacional, lo que le permitió ser favorecido por un festival de nombramientos en el Máximo Órgano Judicial, sobre los que aún recoge frutos. El mismo Salduna hace poco publicó un artículo periodístico explicando por qué no deberían colmarse las vacantes.

Se fueron durante éste tiempo Rubén Chiara Díaz y Emilio Castrillón (previa operatoria circense casi calcada en la que participaron vertebrados por el Gobierno medios amigos, miembros de la legislatura que aún siguen operando -como Navarro-, la Asociación de la Magistratura y algunos abogados y abogadas). Salieron los dos corridos como resultante, eyectados, “ se entregaron sin dar pelea, dispararon por la puerta del fondo” habría dicho ufanándose Rosario Romero. Lo objetivo es que se jubilaron antes de que terminen los juicios políticos que les pidieron.
Miguel Giorgio -de carrera judicial- por un acuerdo con la oposición ingresó por el primero y nadie aún por el segundo.

Leonor Pañeda (y Bernardo Salduna), en cambio, parece que eligieron ellos mismos el preciso momento en el que terminan sus funciones como jueces. Pañeda fue reemplazada por Martín Carbonell, también de carrera judicial, pero lo que fue determinante no habría sido eso, sino su condición de amigo incondicional del Gobernador.
Se anotan en la carrera sucesoria un par de mujeres que prestan servicios en el poder judicial y que ya se prueban el traje, -descontando que no reducirán el número de miembros-.

Ellas sostienen que tienen que ser mujeres las dos reemplazantes, alegando la aplicación de la ley de género. Una de las candidatas “potable” para Bordet es Gabriela López Arango. Mostraría a los ojos del Gobierno como fundamentales “méritos” para merecer el cargo: que no reclamó con vehemencia por los sueldos del sector dejando de lado la lucha solitaria de AJER por la emergencia (“nos bancó la ley” dicen en la casa gris) y contribuyó activamente en la operación para derrocar a Castrillón, emitiendo reiterados comunicados, creando el clima que era necesario en ese momento. “Nos hizo el aguante también con lo de Castrillón”, agregan las mismas fuentes.

También por el otro lado suena fuerte Gisela Schumacher, (actual integrante de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Nº 1 de Paraná), muy cercana a la vocal Claudia Mizawak, con quien trabajó en la Fiscalía de Estado y pareja del peronista Angel Giano (Presidente de la Cámara de Diputados), que aseguraría “mantener la línea” de la actual composición, sin sobresaltos para el Gobierno.

Pero por sobre esas peleas palaciegas de poder, la debacle electoral provocó que otros dos candidatos quieran formar parte del menú de opciones del primer mandatario. Ambos permitirían una aplicación más elástica de la ley de género, como fue lo que ocurrió en la Caja de Jubilaciones, una mujer fue reemplazada, en la vicepresidencia, por un hombre.

El “conchabo” sería para la ex integrante del Partido Intransigente y compañera de fórmula (fallida) de Sergio Montiel, Rosario Romero, que siempre quiso, nunca se bajó, y Julio Rodríguez Signes que llegó a ser diputado provincial también, vaya casualidad, por Montiel y luego como fiscal de estado de Urribarri y Bordet. Entienden que por sus respectivos invalorables aportes son merecedores de que tanto él como Romero sean nombrados en el Superior Tribunal de Justicia, reemplazando a Castrillón o a Salduna. En el caso en el que existiese una sola vacante, se avizora un duro enfrentamiento entre ellos.

Rosario Romero cuenta con el aval del Dr. Alejandro Daniel Canavesio (a quien hizo que sea nombrado Conjuez del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos. Ley Provincial N° 6902,) recientemente reelecto como Presidente del CAER.

Pero un viejo memorioso oriundo de Concepción del Uruguay y que conoce los secretos de la política, nos dijo: “Acordate que en aquella ocasión fue desplazada por el Dr. Edelmiro Pauletti, de Gualeguaychú, quien acompañó al caudillo radical en octubre de 1999. Hay una vocal, muy trabajadora, inteligente y reconocida, que también de Gualeguaychú, que tiene el mismo apellido, y es hija de Edelmiro (Ana Clara Pauletti). No vaya a ser cosa que la historia se repita y otra vez Rosario se quede mirando la fiambrera”. La excelente relación entre Bordet y Frigerio podría dejar éste final, abierto.

Pero lo cierto es que como consecuencia del desastre electoral y la derrota que será mayor en noviembre, Bordet está acechado por dos de sus colaboradores para que los coloque en nuevos empleos. El resto del PJ provincial quedaría mirando la fiambrera..

3 comentarios

Mario 30 septiembre, 2021 at 10:47 am

Que vida taaaaannnnnn sacrificada!!!!!!
Me da verguenza. La justicia tiene una gran deuda para con la sociedad.

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Justo 30 septiembre, 2021 at 11:24 am

Esa mujer podría dedicarse a otra cosa que no sea puestos en el gobierno? Claro… Gana mucho y hace poco, ponete un Drugstore RORO a ver cómo te va!

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AMILKAR 4 octubre, 2021 at 7:24 am

ESTOS DOS SON LA PEOR BASURA DE TODO ESTE GOBIERNO!

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