La Casa Rosada confirmó el viraje esta tarde, luego de haber comunicado que el primer mandatario iría al Reino Unido a Oxford y a una reunión con empresarios
Finalmente el presidente Javier Milei no viajará a Londres. “La gira está suspendida”, indicaron a Infobae desde las comunicación del Gobierno, la misma área que este mediodía había dicho que el primer mandatario iría al Reino Unido, pese a la tensión renovada por las Malvinas. La agenda iba a incluir una conferencia en la Universidad de Oxford y reuniones con empresarios, después de que el Gobierno resolviera llevar el reclamo por la soberanía de las islas a la Asamblea General de la ONU.
“Va a ir y lo tiene en agenda”, habían dicho voceros oficiales del Presidente esta mañana. Esto no se sostuvo ni siquiera en cuestión de horas. Todavía no se han dado motivos de este cambio de decisión.
La agenda internacional más inmediata de Milei será en las Naciones Unidas, en Nueva York. Hacia finales de mes, utilizará el Foro de las Naciones Unidas para darle prioridad internacional al reclamo argentino por las islas. Milei viajará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. En esa comitiva también estarán el embajador de Argentina en Estados Unidos, Alec Oxenford, así como el representante permanente de Argentina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Francisco Tropepi.
El Presidente tiene previsto sumar en las próximas semanas una escala en París para participar de la Argentina Week y asistir el 14 de octubre en Washington a la Gala Oficial del Hispanic Heritage como invitado de honor.
La única agenda gubernamental que está confirmada es la que se dará en la London Metal Exchange (LME) Week, el evento más relevante a nivel global para la industria de metales y minerales críticos, programado para el 19 y el 20 de octubre. El secretario de Minería, Luis Lucero, ya confirmó su asistencia pero no tendrá a la cúpula de la Casa Rosada.
Reino Unido tiene un interés particular en la participación argentina en esa cumbre. Según la Estrategia Nacional de Minerales Críticos de ese país, la demanda interna de litio crecería un 1.100% antes de 2035, mientras que la de cobre casi se duplicaría. En ese contexto, el Servicio Geológico Británico (BGS) identificó a Argentina como uno de los tres destinos prioritarios para la cooperación en minerales críticos, junto a Filipinas y Zambia, con oportunidades específicas en litio, cobre y exploración geológica en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca.
El repunte de la agenda Malvinas ocurre en paralelo a una creciente presión económica sobre el archipiélago. En diciembre de 2025, la israelí Navitas Petroleum, con el 65% del proyecto, y la británica Rockhopper Exploration tomaron la decisión final de inversión para desarrollar el campo petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas. La primera fase del proyecto, con una inversión de 1.800 millones de dólares, apunta a producir 50.000 barriles diarios, con primer petróleo previsto para 2028.
La Cancillería argentina calificó esa explotación de “unilateral” y la consideró “incompatible con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General”, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas permanezcan sujetas al proceso de negociación.
El viaje de Milei iba a representar la primera visita bilateral de un jefe de Estado argentino a Reino Unido desde la que realizó Carlos Menem en octubre de 1998, cuando se reunió con el entonces primer ministro Tony Blair y la reina Isabel II. Antes de la guerra de 1982, el último mandatario en viajar había sido Arturo Frondizi, en 1960. Néstor Kirchner visitó Londres en julio de 2003, pero en el marco de una cumbre multilateral, sin actividades bilaterales oficiales.
Lo cierto es que con los movimientos de la última semana la relación se tensó más que nunca. El argentino no ha tenido ningún tipo de intercambio con Andy Burnham, el primer ministro del Reino Unido y líder del Partido Laborista. La mayoría de las conversaciones diplomáticas que había encarado en su momento la Cancillería Argentina fue con la administración de Keir Starmer, quien dejó en su cargo dos meses atrás.
Lo mismo ocurría con las diferentes áreas del Ministerio de Defensa que tenían diálogo con esa gestión. Estos contactos se producían por el interés de Milei por estrechar el vínculo con el Reino Unido para flexibilizar el embargo de armas del Reino Unido a la Argentina, vigente desde 1982. Consultado por The Economist sobre si las conversaciones con Londres ya habían comenzado, Milei respondió: “Absolutamente”.
El embargo prohíbe la venta a Argentina de armas o equipamiento militar con componentes británicos, lo que en la práctica restringe buena parte del mercado occidental de defensa. Las negociaciones para levantarlo se gestan desde febrero de 2024, cuando el Ministerio de Defensa argentino consideró prioritario recuperar capacidades militares. El último levantamiento parcial se produjo en 2018.
