Frigerio no apareció
Se repite la historia, ayer Blanca Osuna y Gastón Grand, hoy dan como un hecho la ruptura entre el intendente radical y la viceintendenta del PRO.
Era conocido dentro del microclima del radicalismo el quiebre de las relaciones entre el sector que encabeza el intendente Sergio Varisco con la viceintendenta del PRO, Josefina Etienot.
Diferencias que se comentaba se iban a profundizar fuertemente en el trascurso de la flamante gestión municipal debido al carácter fuerte y confrontativo de la viceintendenta quien llego a su cargo producto de un acuerdo electoral entre la UCR y el macrismo.
Un acuerdo que le hizo recuperar al radicalismo el gobierno municipal luego de 12 años del mandato justicialista con Julio Solanas, José Carlos Halle y Blanca Osuna.
Pero estos rumores parecen que dejaron de serlo para convertirse en realidad porque ya se da como un hecho la ruptura entre el intendente y la su viceintendenta.
Versiones que desde el radicalismo venían tomando cuerpo, ya que uno de los hombres fuertes y muy cercanos al intendente Varisco, Carlos González, cuando en un principio se hablaba que iba a renunciar a su concejalía para integrar el gabinete, finalmente decidieron que se quede en su banca y con la presidencia del bloque para así poder equilibrar el poder que puede ejercer la viceintendenta en el cuerpo deliberativo municipal.
Si había diferencias entre el radicalismo y Pro en Paraná, parece que pasó las fronteras de la capital entrerriana y esto se trasladó a lo nacional, ya que uno de los referentes nacionales del macrismo, el ministro del interior Rogelio Frigerio, que también aspira a la gobernación 2019 y que mantendrá en dicho momento un duro enfrentamiento con Varisco que también aspira a acceder a esa candidatura, eligió no hacerse presente en su asunción, donde sí acompañaron el gobernador Gustavo Bordet y el vicegobernador Adan Bahl.
Anoche Frigerio, hasta ayer aliado indiscutido del radicalismo y de Varisco, éste último sin lugar a dudas el principal elector tanto en las PASO como en octubre, el verdadero traccionador de votos en Paraná para que el PRO tuviera un excelente elección en el departamento, generando un contagio provincial, no solamente eligió hacerse presente en el traspaso de sus archiadversarios políticos Bordet y Urribarri, sino que, estando en la capital entrerriana, pero con el argumento de que tenía que viajar urgente a Buenos aires, prefirió no hacerse presente en el emblemático acto de asunción del intendente radical, siendo que cinco cuadras separaban un acto de otro.
La presencia en Casa de Gobierno y la ausencia en el Palacio Municipal de Frigerio fue leída por muchos como una bendición del gobierno nacional para las autoridades provinciales pero no para las municipales.
El mensaje fue muy claro: no respaldó la asunción de Varisco, una ciudad que, con una diferencia de casi 25 mil votos, sumada a la obtenida en el departamento, puso en riesgo en triunfo del PJ en la provincia.
Pero para los paranaenses las diferencias entre el ejecutivo municipal y el presidente del concejo deliberante no son nuevas, ya en la gestión anterior el quiebre entre Blanca Osuna y Gastón Grand era conocido por todos, un enfrentamiento y muy mala relacion que los propios protagonistas hicieron público y que hasta que los hizo competir en una interna.
Hoy la historia no cambia y las versiones que hablan de una ruptura, horas previas a la asunción, comenzaron a hacerse realidad.
