Fuerte presión gremial a Varisco y a Bordet por el bono de fin de año.

Varisco entre el sí y el no

Trascendió que Varisco, acompañado por González y Rolandelli, fue ayer domingo a la mañana a pedir plata a Buenos Aires y fue recibido por funcionarios del ministerio de Economía.

El gobierno nacional apunta a reactivar el consumo con la entrega de un bono de fin de año para los trabajadores estatales nacionales, algo que el presidente Mauricio Macri anunció en noviembre y cuyo pago a empleados municipales y provinciales dejó a criterio de intendentes y gobernadores.

El reclamo de los gremios pone en una encrucijada al gobernador Gustavo Bordet, ya que para otorgar un bono de 2.000 pesos a cada empleado, la provincia necesita 180 millones de pesos, además de los 800 millones necesarios para el aguinaldo; todo sumado a los sueldos.

Con ese panorama, ofrecer el bono es casi imposible para el gobernador, a menos que reciba ayuda urgente del gobierno nacional.

También en Paraná al intendente Sergio Varisco las nuevas autoridades del Suoyem le exigen un bono para los empleados.

Si bien aún no han asumido oficialmente las autoridades del gremio municipal, Varisco, junto a su mano derecha José Escobar, recibió en su despacho al presidente electo, Jorge Brocado, y a su secretario de Finanzas, Fernando García, con lo que reconoció la nueva conducción.

Sostienen que el pedido fuerte del trío del Suoyem, Brocado, García y Oscar ‘Pacha’ Palacios, es, entre otras cosas, el bono de fin de año. Indudablemente quieren entrar por la puerta grande al gremio, consiguiendo algo que otros gremios de la provincia no han logrado.

Ante este reclamo, aunque no trascendió, Varisco se encontraba en Buenos Aires con otros de sus referentes, el concejal Carlos González y el secretario legal y técnico, Walter Rolandelli, desayunando en un reconocido café del centro.

Según comentó el mozo, conocido en Paraná de muchos periodistas, llegó un funcionario del ministerio de Economía de la Nación a buscarlos, y los tres se levantaron y se fueron a una oficina de esa repartición cercana al café, algo llamativo por tratarse de un domingo a la mañana.

Los mentideros del municipio se preguntan si el intendente realmente no tiene el dinero necesario para pagar el bono o si no se quiere dejar presionar y ceder ante todos los reclamos de la nueva comisión gremial, dejándoles el poder.

Lo cierto es que, si desean otorgar el bono, tanto Bordet como Varisco deben recurrir a la nación para poder afrontar los gastos de un diciembre que, además de los sueldos, tiene dos fuertes compromisos económicos.

Esto es algo que Varisco seguramente evaluará, ya que si da un bono de fin de año, es un logro de su gestión y le permitiría otorgarlo en primera persona, pero no quiere que este beneficio para los empleados sea considerado un triunfo de las autoridades recientemente electas del Suoyem.

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