“No se trata de un aumento directo de las tasas, sino que se cambia el precio que tienen las tierras en algunas zonas, lo que incide en las determinación de las tasas, que se determinan a partir de la aplicación de un porcentaje sobre el valor de las tierras o las edificaciones”.
“Nadie espera que lo feliciten cuando aumenta una tasa, pero en el caso del municipio es una medida necesaria, que por supuesto a toda contribución del vecino tiene que venir la retribución en obras”.
“Existen para esta época algunas otras erogaciones, tal vez le critico al decreto la oportunidad, pero también es cierto que a partir de la devaluación hay insumos que la municipalidad utiliza que han crecido al 300%, por ejemplo los químicos para la potabilización del agua, mientras que la tasa está igual desde 1994. En esa relación el municipio también está urgido por acomodar los valores a la necesidad de gastos que tiene”.
“Habitualmente, el monto de las alícuotas de las tasas eran discutidas en el Concejo porque así lo determinaba la Ley 3001. Por mayo del año pasado, el HCD votó la ordenanza tributaria 2007 y en el art. 3 le facultó al Ejecutivo Municipal la posibilidad de que se forme una comisión evaluadora, integrada por técnicos de la Secretaría de Hacienda, algunos concejales de distintos bloques y funcionarios de Catastro entre otros, para que el Ejecutivo fije algunas pautas referidas a la revaluación de las mejoras y los baldíos”.
“En principio, el decreto contempló 4 zonas tributarias, sobre todo en el casco céntrico y la ribera, y también las zonas dentro de los bulevares. El criterio es que primero se aumenta el valor de terrenos y mejoras para las zonas que reciben mayores servicios. Además, existía una desproporción entre los valores inmobiliarios y los valores fiscales”.
“No hay que plantearlo como disputa entre barrios pudientes y no pudientes, sino que también hubo un criterio técnico vinculado a la calidad constructiva. Cuando la ordenanza hace referencia a eso, es que se están valuando a un costo más alto las construcciones con materiales más costosos, por eso las categorías A B C y D”.
“Una de las prioridades de la gestión de Halle es tratar de saldar algunas de las deudas pendientes de la gestión anterior, casi 40 millones de pesos, lo que se está cumpliendo. Y no endeudarse, lo que significaba recaudar por otro lado. La posibilidad del revalúo trae aparejado una recaudación de $1.600.000 por bimestre para el municipio. Es estimativo, un promedio, y trae la posibilidad de restablecer algunos servicios que no hemos podido satisfacer en su totalidad. Es lógico que el vecino reclame, pero para prestar los servicios hay que recaudar”.
“Este año ha sido de reordenamiento financiero, la mayoría de las ordenanzas son financieras y administrativas. Esperamos que este segundo año de gestión sea de mayor organización”.
