Jugar “pa’triqui” tiene sus costos
Se fue un amigo de la presidenta y llegó otro de la mano de Guastavino, íntimo de la primera mandataria.
Las elecciones internas del 14 de agosto del año pasado le jugaron una mala pasada a Sergio Carlín. La lista que él acompañaba para la intendencia de Basavilbaso, con Sergio Giordanengo a la cabeza y Miguel Carlín, ex vocal del Superior Tribunal de Justicia, como candidato a vice, perdió en esa oportunidad contra la lista 9, liderada por Perla Battilana.
Los mentideros de esa ciudad afirman que los Carlín no pudieron sobrellevar el mal trago que significó la derrota y desde el mundillo político sostienen que los hermanos jugaron “pa’tras” en las elecciones generales del 23 de octubre.
Esa maniobra permitió que el bustismo se quedara con la intendencia de esa localidad, con la victoria de Silvio Valenzuela, representante del FEF.
Pero esa jugada se la facturaron muy caro a Sergio Carlín, a quien desplazaron del directorio del Instituto del Seguro.
Lo que los mentideros afirman es que como los Carlín se jactaban de ser amigos de Cristina Fernández de Kirchner, para renunciarlo a Sergio había que conseguir a alguien que también fuera cercano a la presidenta.
Por eso, Pedro Guastavino, ni lento ni perezoso, dio un nombre de otro amigo para que ocupara el lugar de Carlín.
De este modo, desembarca en el Seguro el ex concejal de Gualeguaychú, Fernández, de la mano de Guastavino.
Casi medio año más tarde, la interna del PJ y sus entretelones vuelven a cobrarse otra víctima, en este caso, se trata de uno de los veteranos de la Histórica, como Carlín, a quien renunciaron del Seguro.
En el Instituto quedarán de vocales, Antonio Parma, que jugó derecho, y Carlos Gómez.
En tanto, en Uruguay, Eduardo Lauritto, muy cercano a Urribarri, se ha transformado en el vocero de la interna. Incluso, los mentideros comentan que el ministro es el dueño de la llave de la central telefónica entre el “Uno” y los dirigentes de la costa del Uruguay.
En definitiva, a Carlín jugar para atrás le costó caro.
