Los dirigentes de la Mesa de Enlace del campo ya están reunidos con la ministra de la Producción, Debora Giorgi, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y en forma sorpresvia ahora forma parte de la charla la presidenta, Cristina Kirchner, quien se sumó sin previo aviso.
En el ministerio de la Producción reina una fuerte incertidumbre en torno a los motivos que derivaron en la repentina aparición de la jefa de Estado, una noticia de altísimo impacto.
La Presidenta había tenido días atrás, en la apertura de las sesiones ordinarias, palabras muy duras para el sector.
En torno al encuentro, el principal interrogante que quieren despejar los ruralistas -ahora con Cristina en la mesa de negociaciones- es si efectivamente el Gobierno pretende crear un ente mixto que participe en la venta de cereales y oleaginosas al exterior. «Queremos saber si van a poner en práctica este rumor. No se sabe si existe y parece una cortina de humo para que debatamos entre nosotros», reiteró esta mañana el titular de la Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati. «Vamos a ver cómo es este asunto del ente mixto. Hay mucha usina de rumor pero vamos a ver cuánto de esto es cierto», manifestó su par de la Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi.
Las entidades del campo mantienen distintas posiciones históricas sobre la participación del Estado como actor en las exportaciones de granos: en los extremos, desde la Rural, se oponían tajantemente mientras que la FAA la impulsaba como una medida que podía ayudar a los pequeños y medianos productores. Al menos por el momento, los ruralistas no piensan oponerse a una iniciativa del Gobierno y ya llegaron a un acuerdo para pedir que en un eventual ente mixto sean mayoría los representantes de los productores y que su creación, en todo caso, pase por el Congreso.
Más allá del quid principal que quieren despejar, Buzzi y Biolcati insistieron en que hay temas urgentes, en particular la situación de la ganadería y la lechería, y en que pretenden que si se anuncian medidas se implementen sin demoras.
«Este gobierno no toma decisiones rápido, las va dilatando. Hay mucha espuma pero poca sustancia, mucho ruido y pocas nueces», se quejó el de la FAA. «No nos dejemos llevar por una discusión abstracta. No perdamos tiempo», reclamó el de la Rural, que pidió, además, que quien se siente en la mesa tenga «cierto margen de maniobra».
El encuentro que arrancó pasada las 14 horas es el segundo encuentro en dos semanas entre el Gobierno y el campo, en medio de un conflicto que ya cumple un año y que volvió a recrudecer ante la caída de los precios de los granos en los mercados internacionales y los efectos de la sequía que golpeó a gran parte del país.
