Vialidad, el organismo vapuleado por sus funcionarios para acceder a escandalosas fortunas.

Caminos afortunados

Durante más una década tuvieron el manejo de reparticiones fundamentales para aprobar y ejecutar importantes obras públicas, la gran mayoría de estas minadas de irregularidades las cuales beneficiaron caudalosamente los patrimonios de más de uno.

El lunes pasado comenzó el juicio oral y público por irregularidades en la ejecución y puesta en marcha de una escuela bajo la órbita de la Dirección Provincial de Vialidad.

Una causa por la cual se busca determinar sobre la existencia del delito de peculado o malversación de fondos públicos y sus posibles responsables en virtud del destino de 3.056.484 millones de pesos que eran del presupuesto de Vialidad y que, según la acusación, fueron direccionaron a la puesta en funcionamiento de la escuela Nº 235 “Heraclia Ruíz Díaz”, de la capital entrerriana.

Un proceso penal que tiene tres acusados: Jorge Rodríguez, titular del organismo cuando sucedieron los hechos, Néstor Kemerer, por entonces director de Mantenimiento y Suministro –hoy segundo en la DPV- y Mario Heyde, en aquel momento subdirector de Almacenes y Suministros del organismo.

Un juicio que ha despertado no solo el interés del mundo político, sino también el de la comunidad educativa y como el de la sociedad en su conjunto que con el correr de los años se viene anoticiando de las graves irregularidades denunciadas por la obra pública que ejecuta el organismo.

Caminos que a los pocos meses de ser inaugurados se rompen enteros, lo cual perjudica enormemente a los vecinos que no pueden transitarlos, víctimas fatales en accidentes en las rutas atribuidos únicamente al lamentable estado de las mismas producto de aquellas irregularidades, son algunos de los más claros ejemplos.

Vecinos que también son testigos de los notables incrementos patrimoniales al que han accedido varios funcionarios de distintas áreas de vialidad a quienes en algún momento se le depositó la confianza manejar las distintas etapas de las obras realizadas con fondos públicos.

Al menos, esta, es una de las impresiones que dejó la primera semana del juicio oral y público y que se comentó no solo dentro de Vialidad, sino también puertas afueras.

Es más, en pleno debate oral y público, una reunión de padres realizada el pasado miércoles en la escuela hoy objeto del litigio fue la expresión, indudablemente, de aquel sin sabor.

Un encuentro que no solo tiene como síntesis la gran falta de conocimiento de los padres que mandan a sus hijos a la escuela vial de los pormenores del juicio, sino que también habla a las claras de la gran preocupación que existe en la comunidad educativa frente a las sospechas que pesan contra la cúpula de Vialidad en la creación de la escuela.

Una institución que, en su puesta en marcha, tuvo un hecho hoy más bien anecdótico, es decir, fuera del alcance judicial, pero que habla de cómo se pergeñó la idea de la institución educativa que hoy está en la mira de la justicia.

Meses previos a la tramitación formal ante el Consejo General de Educación, el entonces presidente de Vialidad, Jorge Rodríguez, convocó a una reunión con todos los funcionarios que formaban parte de la cúpula para plantear la idea de crear una escuela y la necesidad de la misma para la zona.

El ingeniero en jefe, Guillermo Van Opstal, o los funcionarios Raúl Bongiovanni y Alberto Johnston, entre otros que estuvieron presentes.

Una reunión donde solo uno, perteneciente al área contable de vialidad, planteó la objeción de la imposibilidad legal de crearla, para el resto no había ningún obstáculo legal que sortear.

Frente a la objeción del contable, fue el propio presidente quien le respondió que existía el compromiso y era inminente el arribo de una ley que habilitara todo el procedimiento administrativo para llevar adelante la escuela.

Sin embargo esto nunca ocurrió, y hoy el desenlace es conocido por todos ante el juicio oral y público que se lleva a la cúpula de vialidad.

Un organismo, Vialidad, que ha sido vapuleado por varios de sus funcionarios, con el único fin de acceder a escandalosas fortunas.

Funcionarios que han sido protagonistas de distintas denuncias o cuestionamientos por serias irregularidades cometidas con la obra pública, contra varios de los cuales pesan sumarios e investigaciones administrativas.

Funcionarios que han logrado un privilegiado nivel de vida a pesar de que sus sueldos de ninguna manera se condicen con su excelente pasar económico.

Varios de estos propietarios de embarcaciones, autos de alta gama, importantes propiedades céntricas, departamentos, casas quintas valuadas en sumas millonarias y hasta empresas ligadas a las actividades o elementos que necesariamente utiliza Vialidad para emprender obras.

Caso de negociados con empresas de canteras, brozas y transportes de gran porte de propiedad de funcionarios o ex funcionarios viales que contrata el organismo público a través de acuerdos en cuya cadena de comercialización se encuentran necesariamente jefes zonales de Vialidad.

Notables y manifiestos incrementos patrimoniales a costa de una vapuleada vialidad.

Dejar Comentario