“Tierra arrasada”, la película del Gobierno para los enterrianos

Compartir:

Director: Gustavo Bordet; Operaciones y Montaje: Rosario Romero, Reparto: Laura Stratta, extra: el bombero.

La imagen habla y dice mucho, el gobernador Gustavo Bordet y la vicegobernadora, Laura Stratta junto  con la ministra de gobierno, Rosario Romero, bajándose del helicóptero de uso diario de dichos funcionarios, acompañados por un bombero, para recorrer uno de los desastres ambientales más graves ocurridos en la Provincia.

“Tierra arrasada”, es el título de esta película que nos deja el gobernador Bordet a los entrerrianos, film dirigido y protagonizado por el mismo mandatario.

La película trata, básicamente, de 5 años de una gestión de gobierno donde no solo no se promovió el desarrollo en todo sentido de la Provincia, sino muy por el contrario, del retroceso político, institucional, económico, financiero, administrativo con consecuencias hoy lapidarias para todos sus ciudadanos.

El film arranca allá por diciembre del 2015, con una Provincia con una relevante crisis económica y financiera y con una importante deuda tanto a Nación como con organismos internacionales, heredada por el antecesor Sergio Urribarri.

Bordet, en los primeros años de su gestión, mucho no pudo hacer, estaba justificado, tenía que sanear el dramático desequilibrio en las cuentas públicas que le habían dejado, aunque, su panorama, era bastante alentador a contrario de lo que se pensaba políticamente.

Más allá de que el Gobierno nacional tenía un sello totalmente distinto a la afiliación del gobernador, Bordet se hizo muy afín a Mauricio Macri.

El presidente le exigía poco, marketing político constante con obras y medidas agradeciéndole públicamente y enalteciendo la figura presidencial, la contraprestación era sobreabundante, créditos ilimitados para la Provincia y gestiones ante organismos nacionales para empréstitos en dólares, a pesar de no contar respaldo.

Bordet, en la película, dio de más, quiso mostrar su pertenencia total al macrismo, y a fines del 2016, a un año tan solo de haber obtenido un triunfo ajustado ante Alfredo De Angeli y con toda la estructura a su favor y la militancia de los distintos sectores del peronismo, en una entrevista en un importante medio nacional anunciaba públicamente “la muerte (política) de Cristina Fernández y de todo el kirchnerisimo”.

En el acto dos del film se muestra el origen de la caída en picada. Con recursos sobreabundantes, aunque en calidad de préstamo, empezó el periodo del despilfarro, el mal gasto, el pago a mansalva de los compromisos políticos, hasta ahí mínimamente medidos.

Con plata, chequera irrestricta, compromisos políticos, social, empresariales cumplidos, se perfiló cada vez más notoria la impunidad de sus funcionarios más cercanos.

La mala administración y el malgasto, si bien visibles, por la línea de créditos irrestricta que le otorgaba el macrismo, donde Rogelio Frigerio fue pata más que importante para los mismos, convirtiéndose el hombre fuerte en el interior del país de Macri en un socio invaluable para Bordet, no tuvo consecuencias hasta el 2019.

A partir del 2017, desde sectores del PJ, la Justicia y la Legislatura se repetía insistentemente sobre una fuerte operación, judicial política y de prensa para que se emprendieran cambios en lugares de poder más que importantes.

Bordet emprendió así movimientos en el equipo fílmico, incorporando a la Dra. Rosario Romero en la dirección de operaciones y montajes como ministra de gobierno.

En la previa a la incorporación, Bordet, que se había puesto la campaña electoral nacional para el recambio de diputados, perdió los comicios ante Cambiemos, y, de alguna manera asumiendo la responsabilidad la cual le fue inculcada desde sectores cercanos, le pidió a todos sus funcionarios la renuncia.

La medida del gobernador fue bien aceptada por los entrerrianos, sin embargo, al poco tiempo se demostró que solo consistió en otra estrategia de marketing para mostrar su poderío, simplemente eso.

Lo cierto es que el fracaso electoral no repercutió en nada en la gestión del mandatario, solo les aceptó la renuncia a unos pocos funcionarios, casualmente aquellos que –para muchos-habían sido objeto de fuertes operaciones ante la prensa y la Justicia, las causas posteriormente quedaron en la nada misma.

La incorporación de Romero fue leída como una garantía en relaciones institucionales que hasta el momento Bordet no mantenía, al menos eso fue lo que, como se dice en la jerga, le vendieron a un impávido mandatario que ya perfilaba que el despilfarro trae consecuencias.

Transcurrió lo que faltaba del 2017 y el 2018 con la misma política de gobierno, aunque ahora con cierta garantía de que no existiría avances judiciales y, asimismo, con un fuerte mensaje a sus detractores sobre un gran manejo de cierto sector de la Justicia y de la prensa  que no opondría resistencia para embestirlos en caso de ser necesario.

A partir de allí nació el mito, una especie de leyenda espeluznante  que indica que una de sus funcionarias más cercanas maneja a su gusto y placer el Ministerio Publico Fiscal de la Provincia, razones,  que avalan esta creencia popular, existían.

A mediados del 2018, comenzó a visibilizarse una disputa de poder más que interesante en la sesión provincia, a todo esto de hablar de medidas en post del pueblo absolutamente nada, todo era marketing, concretización de obras y servicios para los ciudadanos nada, y las pocas que existieron son leídas más como negociados que otra cosa.

Uno de los actores de reparto principales de aquel periodo infame fue el secretario general de la gobernación a cargo del ministerio de cultura y comunicación, justamente la política de marketing, de invadir los espacios habidos con publicidad más allá de que la materialización en los hechos de las medidas que se publicitaban no existían o eran escasas, fue Edgardo Kueider.

El hoy senador nacional fue uno de los hombres de mayor confianza de Bordet, al cual se le otorgó una billetera incalculable para la publicidad, no había una sola orden en este rubro que no pasara por manos de Kuedier, sea el organismo de la administración central o no, todos y cada una de las estructuras del Ejecutivo y hasta empresas del Estado necesitaban su venia para contratar en esta actividad.

Hasta un ejército de troles que operaba desde calle Alameda de la Federación y que comandaba uno de los hijos del hoy senador se pudo a disposición del gobernador para embestir las críticas que los entrerrianos ya empezaban a enrostrarle.

Poco a poco el ejército de Kueider fue modificando su campo de acción, ya no defendía arduamente al gobernador, sino al propio secretario general de la gobernación.

Y es que el hombre se ganó la fama de hacerle todos los mandados “non sanctos” al mandatario, como el cuento del policía bueno y el policía malo, Bordet y Kueider la misma cosa, sin embargo el primero era el bueno y el segundo el malo.

A Kueider le gustó su rol de malo, amén de que ya se encontraba en pleno apogeo de las mieles que otorga el poder, y ya no le importaba que la generalidad del peronismo lo aborreciera.

Y es que cualquier dirigente o militante que buscara alguna respuesta ante una necesidad, en aquel momento se comentaba, debía casi arrodillarse ante Kueider.

Pero, como todo en esta vida, la culpa no era del chancho sino de quien le da de comer.

A mediados del 2018 comenzó a perfilarse una carrera atroz en busca de acompañar en la formula a Bordet.

La fuerte disputa fue femenina, mas allá de los nombres del entonces diputado Juan José Bahillo o del entonces intendente de Concepción del Uruguay, Eduardo Lauritto, la pelea estuvo siempre entre Rosario Romero y Laura Stratta.

Las dos mujeres fuertes, empoderadas, con una intensa presencia en las comunicaciones oficiales y en la prensa en general, en lo institucional, políticamente, ambas encerraban críticas desde el propio PJ.

A Stratta se le sindicaba no haber podido ganar protagonizando en su propia ciudad, y a Romero, una mancha que se estima que el peronismo nunca olvidará, haber sido la “quasi” compañera de fórmula del histórico archirrival del PJ, Sergio Montiel.

Más allá de las propias cualidades políticas de Stratta, se estima que el cuestionamiento hacia Romero primó, Bordet no quiso llevarla, y optó por quien venía acompañándolo desde el primer momento de su asunción.

Stratta, se constituía así, en la primera candidata a vicegobernadora de la historia de la Provincia, y consecuentemente, en una de las actrices de reparto principales de la película bordetista.

Llegó el 2019 y comenzó a manifestarse la debacle, crisis económica, déficit incrementado sobremanera, el Estado en general en emergencia, porque la cuestión no solo fue –y es- económica y financiera, sino también administrativa, previsional, institucional, social, seguridad y ahora también ambiental.

El Gobierno entrerriano de la mano de Bordet ha provocado que las institucionales no respondan, la legislatura es y será una especie de escribanía que solo aprueba o desaprueba conforme a las conveniencias del Ejecutivo, en la Justicia también, lamentablemente, se ven magistrados y magistradas (algunos no todos) motivando sus sentencias según las ventajas o, más bien, para evitar perjuicios a la gestión

El 2019 fue un año extrema importancia para el gobernador y sus funcionarios, se exponía a la reconsideración de la ciudadanía, en esta oportunidad por sí mismo y no en el 2015 fue candidato y elegido porque personas de peso que lo conducían le levantaron la mano.

Ganó, cierto, pero para llegar a ese extremo tuvo que revivir al kirchnerismo que según él había muerto, porque no hay un solo entrerriano interesado en la política que no opine que si el mandatario no hubiera acordado con el sector, Atilio Benedetti seria hoy el gobernador.

A los pocos meses, ya sin aire, la ciudadanía en general y el peronismo en particular le enrostró lo que pensaba de su gobierno, Entre Ríos se constituyó en una de las pocas provincias donde ganó Mauricio Macri.

No era tan difícil la previsión de la derrota electoral, la lista que armó Bordet con Kueider y Casaretto encabezando, sin dudas los más odiados en el PJ,  fue calificada por el propio peronismo de “inmilitable”

Con Macri yéndose del poder, al gobierno provinciales le cerraron todos y cada uno de los grifos de donde extraía dinero líquido a costa de endeudamiento, y al consecuencias económicas explotaron.

El segundo periodo de Bordet, parte final de la película, inició en el peor escenario, ratificó a todos en sus puestos, salvo a Kueider de quien se deshizo para esta nueva gestión.

Es conocido en el ámbito político que la mejor manera de alejar a alguien que trae mayores desventajas que ventajas es otorgándosele un cargo a ejecutar en otra ciudad.

Pago de sueldos escalonados, demoras en los tramites previsionales, atrasos en los pagos corrientes, y, lo que es peor, aquellas institucionales que tan livianamente le habían otorgado créditos sin respaldo comenzaron a exigir la devolución.

Si algo le faltaba a todo este desastre, apareció un virus de fácil contagio y que no tiene cura, para el Gobierno la pandemia venia como anillo al dedo, impediría tener los trabajadores en las calles, ajustar en todos lados y también contratar y gastar sin estrictos controles.

Hoy el debacle en la Provincia es irremontable, la implosión de las cuentas públicas es visible, y la imagen de una gestión que empezó su cuenta regresiva es la de la fotografía, “una tierra totalmente arrasada por el fuego.

Hoy las islas entrerrianas representan todo el suelo provincial, el Estado en general.

“Una tierra arrasada”,  la película que le deja Bordet a todos los entrerrianos.

Una imagen que no resiste otra lectura.

Compartir:

3 comentarios

Mario 1 agosto, 2020 at 4:50 pm

Ricardo, desde joven abrazo a la política, siempre como militante, ahora con el paso de los años, ya lo hacen mis nietos… desde entonces hasta ahora nunca leí un análisis tan preciso sobre la provincia que nos deja Bordet, cómo se expresa en la nota, una tierra arrasada, desbastada.
La imagen nos da algo más, algo que también define a la gestión: solo el bombero hace, el resto, mira sin hacer absolutamente nada, absortos y muy bien vestidos claro esta. Lo felicito David, pasan los años y UD siempre se las ingenia para darnos algo más, para hacernos pensar más allá de lo que se ve, del marketing.
P/d: mi absoluto respeto al bombero, al resto en la imagen, espero y ansío que la Justicia les llegue Pronto.

Responder
STEVEN SPILBER 1 agosto, 2020 at 10:58 pm

THE END… O CONTINUARÁ…?????

Responder
Carola Gomez 2 agosto, 2020 at 10:21 am

Cuanta tristeza provoca esta foto que es pura realidad, ojalá fuera ficción

Responder

Dejar Comentario