El notorio fracaso del Gobierno provincial en la urgente necesidad alimentaria: Solo el 20% del presupuesto gastado

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La titular de la cartera tiene de presupuesto 367 millones de pesos para bolsones, aunque transcurriendo ya el octavo mes del año solo se gastó 74 millones ¿Dónde están los fondos públicos para los más vulnerables?

Los datos que se expresaran a continuación son oficiales, surgen de un informe contestado por la propia ministra de desarrollo social de la provincia, Lic. Marisa Paira.

Las lamentables inconsistencias entre el dinero disponible y el dinero gastado obligan a una única interpretación: la gestión provincial encabezada por Gustavo Bordet ha fracasado rotundamente en la política alimentaria entrerriana.

Este Portal ha venido exponiendo distintas irregularidades respecto de los alimentos que ha adquirido la ministra, la cuestión no es nueva, ya durante la conducción de su antecesora se habían denunciado hechos similares.

En todos los casos siempre las sospechas apuntaban al destino final de los bolsones, la hipótesis, con sustento, es que existe una especie de negocio montado con la pobreza.

Hasta la Justicia ha intervenido, allanando y constatando la presencia de alimentos en lugares no habilitados, totalmente insalubres, sin controles estatales, como también, góndolas enteras en supermercado con productos de desarrollo social a la venta.

En esta oportunidad se trata de una nueva irregularidad, ya que se desconocen donde están los alimentos y lo que es peor, donde está el dinero asignado presupuestariamente para tal cometido.

A esta altura del año, y lógicamente, atravesando una pandemia, dos deberían ser las prioridades en la provincia: la salud y el hambre.

El gobernador no desconoce esta realidad, al menos da muestras de haber interpretado la misma redactando una ley de emergencia que funda en la necesidad de afrontar estas dos prioridades.

Al menos en las proclamas, en los hechos hoy está a la vista que se trata de un ajuste a trabajadores y jubilados para mantener ciertos beneficios en la planta de cargos políticos, la cual, mes a mes, se incrementa notoriamente.

Se sostiene, por un lado, que la Provincia esta denotada económica y financieramente –lo cual es real aunque el motivo no es otro que una muy mala administración de los recursos-, pero el ahorro lo deben hacer los ya esquilmados bolsillos de los activos y pasivos estatales, perfilándose un dato incontrastable incluso de una materia prioritaria, como lo es la política alimentaria.

Según el presupuesto provincial 2020, el ministerio de desarrollo social que conduce Paira tiene asignado para la político alimentaria casi cuatrocientos millones de pesos, precisamente $367.256.000.

La cifra es exclusivamente para la adquisición de módulos alimentarios, es decir, aquellos bolsones que se destinan tanto a personas físicas como asimismo personas jurídicas, esto es, asociaciones, fundaciones y también organizaciones que hoy están en la primera línea del combate del hambre.

Sin embargo, a la hora de adquirir las mercaderías, el ministerio viene haciendo agua.

Según la propia Paira solamente cuatro contrataciones se han emprendido desde que asumió, si, así como se expresa, a pesar de estar transcurriendo el octavo mes del año, la exigua cantidad de compras de alimentos asciende a cuatro.

No habría ningún inconveniente si esas cuatro contrataciones fueran por una cifra que se condiga con la cantidad de fondos disponibles, sin embargo esto no ha ocurrido.

Estas cuatro contrataciones representan solo casi el 20% de los fondos presupuestados.

Así, sostuvo la ministra que durante el 2020 emprendió cuatro contrataciones, la del Decreto 479/2020 por la cual se adquirieron 23.500 unidades de distintos alimentos que insumieron la suma de $14.993.000, la del decreto 664/20 por la cual se compraron 26.850 unidades de alimentos por la suma de $24.946.335, la del decreto 789/20 con 22.300 distintos productos alimentarios que insumieron el desembolso de $24.713.752 y una, que no se corresponden con fondos propios incluso por 10 millones de pesos que envió el presidente Alberto Fernández.

La suma total de fondos propios es de $64.653.037 millones, a pesar de que el presupuesto disponible es de más casi 400 millones de pesos.

Esta grave inconsistencia hace obligada la pregunta ¿Dónde está el dinero asignado presupuestariamente para comprar alimentos?, es decir, ¿Dónde están los fondos 300 millones restantes?

Un Gobierno que ajusta teóricamente para tener más recursos para los más vulnerables aunque a la hora del gasto justamente para estos sectores no ha aplicado todos los fondos disponibles.

El malestar es generalizado, lógicamente, las necesidades crecen a diario y la cartera de Paira poco hace para paliar este flagelo.

Más aun hoy día donde la radiografía barrial es desoladora en virtud de la imposibilidad de pobres e indigentes de acceder a este elemento básico y no se condice en nada con el presupuesto asignado, desnudando el fracaso del bordetismo en  esta política esencial.

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2 comentarios

ASCO ME DAN 10 agosto, 2020 at 6:04 pm

QUE VERGUENZAAAA

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Cecilia 10 agosto, 2020 at 6:12 pm

En sus cuentas. Que verguenza.

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