9 meses de mandato y 5 de pandemia: El gobierno de las designaciones y las marchas atrás

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El COVID dejó en evidencia no solo la incapacidad, sino la desidia a la hora de administrar la Provincia, el facilismo de recurrir a las restricciones para justificar la desinversión sanitaria.

En la última semana de agosto en el seno del Gobierno Provincial se empezaba a pergeñar la estrategia que se mostraría o se anunciaría como en beneficio de la salud de los entrerrianos pero que no dejaba de ser una real muestra de la desinversión continua en el sistema de salud de los cuatro años del primer mandato de Gustavo Bordet y el consecuente colapso sanitario.

Había que encerrar a los ciudadanos, restringir aún más las actividades privadas, no para evitar el conglomerados y los contagios, ya imposible de revertir, sino, más bien,  impedir que la responsabilidad civil y penal por la desidia le golpeé las puertas a la cúpula de la gestión provincial.

Y es que en sus 4 años de primer mandato y tras estos 9 meses de su segundo, con una pandemia que ya lleva casi 6 meses instalada y que seguirá por unos meses más, hasta que se logre una vacuna, el Gobierno provincial ha desfinanciado absolutamente el sistema de salud de los entrerrianos.

El propio Bordet lo ha reconocido implícitamente al anunciar que se ha duplicado el fortalecimiento en el sistema sanitario.

Los números indican si el doble de recursos: Hoy en la capital entrerriana, epicentro de la pandemia en la provincia, calificación que nadie dudaba en marzo cuando se declaró la emergencia, existen solo 85 camas de Unidad de Terapia intensiva (UTI) repartidas tanto en efectores públicos como privados.

Este Portal se comunicó con los 6 nosocomios de la ciudad con UTI, las respuestas fueron: existen 32 camas en el San Martin, 18 en La Baxada, 7 en el Militar, 12 en la Modelo, 10 en la Entrerriana y 6 en el Rio.

Vale decir, solo 50 camas UTI dispuestas para los 360 miles de paranaenses obtenidos en la gestión Bordet, las del San Martin más las de la Baxada.

Siguiendo las palabras del gobernador, es decir, que duplico la capacidad, en la previa de la pandemia solo había 25. 25 camas en cuatro años de gestión, verdaderamente una desinversión absoluta.

Con los respiradores, otro de los paliativos extremadamente necesarios para aquellos pacientes que con el grado grave de COVID, pasa exactamente lo mismo, en Paraná solo hay 60, en marzo, 30.

Los números asustan realmente, y, cualquier paciente de riesgo hoy sabe que si, a pesar de los extremados cuidados que lleve, si por una fatalidad del destino, contrae COVID se tiene que encomendar a Dios –si es que cree- y a los malabares de los muy buenos profesionales – aunque agobiados- médicos y enfermeros, para revertir su diagnóstico porque el Estado  Provincial que conduce Bordet, único obligado legalmente a velar por sus derecho a la salud, lo ha abandonado.

De ahí la exclusiva responsabilidad civil y penal que la gestión provincial intenta evadir con medidas restrictivas.

17 mil millones de pesos presupuestó Bordet para el ejercicio 2020 con destino a la salud pública, y en los hechos, en Paraná, solo duplicó con 25 camas y 30 respiradores.

Para atrás la cifra es aún más amplia, y, convertida en dólares, única moneda que no varía su valor en el paso del tiempo, se hace evidente la desinversión, aquellos 17 mil millones representan unos 232 millones de dólares.

Para el 2017, fueron 400 millones de dólares los destinados en salud, en el 2018 la cifra subió a unos 470 millones de dólares, en el 2019 bajó abruptamente a unos 289 millones de dólares y, como se evidencia, en el 2020 bajó aún más. La desinversión del bordetismo es patente en la materia que debe ser prioritaria.

¿Qué es lo que mejor hizo Bordet en todos estos años de gobierno? Designar y crear cargos políticos.

El gobernador actual recibió el mandato de Sergio Urribarri con 550 funcionarios aproximadamente, en sus cuatro años de gestión, es decir, al término de su primera gestión la planta de compromisos políticos llegó a los 800.

Pero donde más se nota el incremento es en el transcurra de estos 9 meses, Bordet a la fecha incremento el funcionariado en más de 1200, con el agravante de que una gran cantidad de estos puestos políticos fueron creados o cubiertos en plena pandemia.

En el medio de un desastre sanitario producto de su propia desinversión, cuando todos los fondos públicos debían estar destinado a combatir el coronavirus y las consecuencias económicas del confinamiento, el Gobierno prefirió seguir designando gente.

Ahora la pregunta es, ¿Qué hizo el Gobierno Provincial en estos 6 meses de emergencia sanitaria? Es decir, ¿Qué medidas o acciones concretas existieron para batallar contra el COVID?

Como se mencionó, presupuestados hay 17 mil millones de pesos, 232 millones de dólares, de los cuales, exclusivamente para la pandemia, según el propio Ministerio de Salud, se gastaron 345 millones de pesos, 0,02% de todo el presupuesto para la salud pública.

Verdaderamente una vergüenza.

Medidas de prevención, salvo alguna que otra pauta millonaria en los medios de comunicación mostrando como hay que lavarse las manos, ninguna, la respuesta fue recurrir al facilismo del confinamiento y restricciones.

La ultima de hace dos semanas exactamente, la cual, lógicamente, genero indignación y gran malestar en los sectores económicos perjudicados, de tal magnitud que existieron varias manifestaciones.

La decisión de Bordet de regresar de fase y restringir fue vista por el conjunto de la sociedad muy llamativa, coincidente con su diagnóstico de Covid positivo  anunciado y posteriores medidas impositivas fuertes contra los contribuyentes.

Los paranaenses descreyeron absolutamente –otra vez- de las proclamas de Bordet, en aquella oportunidad, fundamentalmente de su hisopado y de los fundamentos de la medida.

Para el 28 de agosto, día en que Bordet le comunicó al presidente su decisión de regreso de fase en la provincia había 2814 casos en la Provincia, ese día se confirmaron 119 casos de Covid, y en Paraná la cifra total e infectados ascendía a 1567

El 31 de agosto, día del anuncio a las restricciones, se reportaron 191 casos y el total provincial fue de 3283 y en la capital 193.

El 1º Bordet declaraba su diagnóstico y su hisopado se unía a los 3547 casos en la Provincia, 1997 en Paraná, ese día se confirmaron 265 casos más.

Este jueves, jornada en la que el gobernador anunció que habilitaría las actividades que había restringido, el total provincial trepó a los 4807 casos, en Paraná 2567, ese día se reportaron 134 casos.

Con los casos incrementándose, Bordet daba –otra vez- marcha atrás, demostrando con sus idas y vueltas lo que la sociedad interpreta y no calla porque así se lo expresan en su propia red social, la real y manifiesta incapacidad y también desidia del Gobierno Provincial de afrontar la pandemia.

Este viernes se otorgaba otro hecho curioso, el mandatario, a pesar que todas las personas se recuperan en 14 días, al día 10 de su hisopado positivo no tenía más coronavirus.

Sin dudas los entrerrianos están en el momento más crítico del COVID, con un colapso sanitario constatable, con médicos, enfermeros y demás personal de salud agobiados e incluso aislados, amén de precarizados, con una gran cantidad de agentes de seguridad contagiados,  y con un Gobierno provincial que no sabe –o lo que es peor-, no quiere enfrentar la pandemia y que solo recurre al encierro, no para evitar los contagios, sino como estrategia para ocultar su incompetencia y también la corrupción estructural con fondos públicos que no se aplican a la prioridad.

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2 comentarios

UN EMPLEADO 12 septiembre, 2020 at 11:40 pm

VERGUENZA ME DA NUESTRO GOBERNADOR Y TODOS SUS FUNCIONARIOS

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danor 14 septiembre, 2020 at 8:08 am

4 años 9 meses

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