Una grave denuncia por presunta corrupción e irregularidades financieras sacude a la ciudad de San José, luego de que vecinos e integrantes de la comunidad expusieran el desvío de fondos públicos municipales encabezado por el intendente Gustavo Bastián para financiar una red de trolls pagados y contratos truchos dedicados a la campaña política oficialista. A raíz de las evidencias reflejadas en un reciente acto político con Carli Bianco, publicado por este Portal, donde según denuncian la audiencia estuvo compuesta mayoritariamente por funcionarios y empleados públicos, salieron a la luz pedidos de informes y una inminente denuncia ante el Ministerio Público Fiscal y el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Entre Ríos. Las acusaciones apuntan a una red de troleo digital liderada por el secretario de prensa Adrián Medina y la empleada municipal Elisabet Andrea, la cual devora recursos esenciales mientras no se están haciendo obras públicas, padece un parque automotor municipal en estado crítico y se encubren gastos millonarios en eventos para impulsar la candidatura a intendenta de su esposa Anabella Lubo y la ambición de Gustavo Bastián por un cargo legislativo.
Respecto a las acusaciones específicas sobre el uso de fondos municipales, los vecinos de San José sostienen que el intendente Gustavo Bastián ha montado un esquema de malversación de caudales públicos mediante la adjudicación sistemática de contrataciones irregulares. La maniobra denunciada consiste en el pago de montos que oscilan entre los 400.000 y 500.000 pesos mensuales por contrato, destinados a una nómina de entre 400 y 500 personas que no cumplen ninguna función real en la administración pública.
Estos ñoquis municipales perciben sus haberes de las arcas comunales sin prestar ningún servicio a la comunidad, funcionando exclusivamente como una fuerza de choque mediática. La idea que subyace detrás de este manejo presupuestario es la intención de lanzar a la esposa de Bastián, Anabella Lubo (actual Secretaria de Turismo y Ambiente Humano), como candidata a intendenta de San José, mientras que Gustavo Bastián busca acordar un cargo legislativo nacional o provincial. De este modo, la comunidad denuncia un plan para agrandar la empresita familiar que vive del Estado a costa de los impuestos de los contribuyentes. Ante estos hechos, se impulsaría un serio pedido de informes al municipio y una presentación formal ante el MPF y el Tribunal de Cuentas.
En relación al rol atribuido al grupo de prensa en la gestión de redes sociales, las denuncias de los vecinos señalan directamente al equipo conducido por el secretario de prensa Adrián Medina y la empleada municipal Andrea, quienes están al frente del denominado Grupo 420(denominado así porque sería el monto que recibiría cada uno de los 500 contratados ñoquis)Esta estructura opera como un centro de trolls contratados compuesto por militantes que no cumplen horario y cuya función principal es compartir las publicaciones de Gustavo Bastián y salir a bancar el proyecto político oficialista.
Financiados con recursos de los vecinos, la tarea asignada a estos militantes del grupo 420 consiste en atacar de manera coordinada a las voces críticas, amedrentar a periodistas, refrendar las publicaciones oficialistas y simular un apoyo popular orgánico hacia la gestión municipal. Además de operar perfiles falsos y cuentas pagas, este personal es utilizado para manejar la logística de prensa externa en los actos políticos del oficialismo, garantizando una cobertura favorable e intentando encubrir el descontento social mediante operaciones de prensa y manipulación digital.
En cuanto al impacto sobre la infraestructura de San José, las denuncias vecinales y las críticas del vecinalismo sanjosesino advierten sobre el total abandono de la ciudad, donde no se están haciendo obras públicas esenciales. Hoy en día, la realidad de San José en lo que respecta a servicios públicos es deplorable: el parque automotor municipal padece un estado crítico sin maquinarias operativas, mientras el intendente Gustavo Bastián decide priorizar el pago a su grupo político 420 por encima de las necesidades básicas de la población.
En este contexto, trascendió una maniobra que grafica la parálisis del desarrollo urbano: la obra pública hoy es rehén del gremio municipal (liderado por Walser). Dado que la Municipalidad de San José no tiene parque automotor en condiciones, la gestión recurre a un esquema donde le arrienda la maquinaria al propio gremio municipal, mientras que el municipio aporta los empleados públicos para operarla y le paga el alquiler al gremio, configurando un negocio redondo con recursos públicos.
Como contracara de este deterioro, hace dos meses se registró una fuerte movilización de vecinos en la zona de Camino a Mayo por el mal estado de esa importante ruta. Mientras las arterias clave están intransitables, Gustavo Bastián gastó desde su búnker 200 millones de pesos en la contratación de Luciano Pereyra y otros 50 millones de pesos en artistas locales para la edición 2026 de la Fiesta de la Colonización. A pesar de que el jefe comunal se jacta de que el evento es «gratis» para los locales, los vecinos de San José denuncian que se trata de un engaño que oculta un preocupante despilfarro del erario público en detrimento del mantenimiento urbano y la infraestructura vial.
