Resignación y atrincheramiento en la oposición frente a la hegemonía oficialista: la carrera hacia la gobernación de Entre Ríos 2027

En la antesala del próximo turno electoral en Entre Ríos, el escenario político provincial muestra un fuerte contraste entre el oficialismo y la oposición. Mientras en la alianza gobernante no se discute la búsqueda de la reelección de Rogelio Frigerio, el peronismo navega en un mar de dudas para definir su liderazgo, entre nombres con trayectoria desgastados por causas judiciales, dirigentes con intenciones de reaparecer y la posible irrupción de una figura de recambio. En esta coyuntura, el único precandidato opositor formalizado hasta la fecha es el intendente de Santa Elena, Daniel Rossi, con una propuesta por fuera de las estructuras tradicionales del PJ.

 

La política de Entre Ríos ante la fuerte posibilidad del adelantamiento de las elecciones comenzó a moverse. Las lógicas de construcción electoral muestran dos realidades opuestas: un esquema oficialista donde los consensos internos se ordenan alrededor del jefe del Poder Ejecutivo, y un Justicialismo entrampado en la falta de renovación y las secuelas del desgaste territorial y judicial de sus principales referentes.

 

En la vereda del oficialismo, la postulación de Rogelio Frigerio a un nuevo mandato al frente de la Gobernación de Entre Ríos no admite discusiones internas. Pese a afrontar el desgaste natural de tres años de gestión económica y administrativa, el mandatario provincial se mantiene con índices electorales sensiblemente superiores a los de cualquier dirigente opositor en las mediciones locales. La alianza que integra el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), sumada a la sintonía estratégica con La Libertad Avanza, consolida una posición de contención política donde ningún socio menor proyecta disputarle la candidatura.

 

Este escenario de estabilidad en la cúpula oficialista se replica con dinámicas particulares en los municipios cabecera. En Concordia, el intendente Francisco Azcué consolida su posicionamiento para buscar la reelección sin competidores internos de peso en el espacio. Por su parte, en Gualeguaychú, la figura de Mauricio Davico con la bendición judicial perfila una continuidad indiscutida en la intendencia. Las mayores discusiones en el mapa oficialista se concentran en Paraná, donde dirigentes como Emanuel Gainza o el intendente de Villa Urquiza, Manuel Tennem, han mostrado intenciones de competir por la capital provincial; sin embargo, desde el entorno del gobernador consideran que en una sociedad conservadora como la de Paraná , la figura del radical Fabián Boleas, es el que cuenta con el mejor perfil para competirle a la actual intendente.

 

Contrastando con la disciplina de la gestión provincial, el panorama del Partido Justicialista de Entre Ríos, consciente de la realidad electoral y los números que favorecen ampliamente a Frigerio, se define por la incertidumbre y la fragmentación. El único candidato a gobernador que ha hecho explícita su decisión de competir es Daniel Rossi, el intendente de Santa Elena, quien impulsa su construcción provincial a través del espacio Hacer Futuro. Si bien Daniel Rossi cuenta con un peso electoral propio e histórico en el departamento La Paz, el interrogante principal en el análisis de la contienda pasa por su capacidad real de recolección de votos en el resto de los departamentos de la provincia.

 

Dentro del esquema institucional del PJ, las precandidaturas se desarman ante las dificultades operativas y las mediciones adversas. La intendenta de Paraná, Rosario Romero, ha decidido abandonar sus aspiraciones provinciales y atrincherarse en la capital entrerriana para buscar su reelección. Paralelamente, el ex intendente paranaense que hoy ocupa una banca en el Senado Nacional, Adán Bahl, ante el ofrecimiento de la mesa chica del PJ, desechó la posibilidad de una nueva postulación a la Gobernación de Entre Ríos, tras evaluar sondeos internos que confirmaron un estrecho margen de competitividad y el riesgo de afrontar una nueva derrota frente al esquema gobernante.

 

Ante este vacío de liderazgo, la conducción peronista busca atrincherarse detrás de la figura del actual intendente de Concepción del Uruguay, José Eduardo Laurito. No obstante, su postulación enfrenta serios condicionantes: por un lado, la resistencia a afrontar los costos logísticos y financieros de una campaña provincial, estimados en al menos tres millones de dólares para competir con posibilidades reales, y por otro, la sombra latente de las investigaciones judiciales vinculadas a las irregularidades en las contrataciones de la Legislatura provincial, un factor de vulnerabilidad política que comparte con Adán Bahl.

 

En este contexto de dispersión, otros nombres han buscado posicionarse dentro del espacio. El exministro de Producción y hoy Diputado Provincial, Juan José Bahilo, manifestó su intención de competir por la candidatura provincial, pero obtuvo muy poco aval de sectores internos. Además, su figura arrastra el desgaste político acumulado tras el paso por la gestión pública y los cuestionamientos originados por causas judiciales asociadas al manejo de programas de asistencia a microemprendedores durante administraciones anteriores.

 

Frente a las limitaciones de los dirigentes tradicionales, comenzó a cobrar fuerza la alternativa de una renovación generacional encabezada por Guillermo Michel. El exdirector de la Dirección General de Aduanas (DGA) y actual Diputado Nacional es evaluado por un sector del peronismo como una carta competitiva sin la carga pasiva de la causa de los contratos legislativos. Aunque sus detractores internos señalan su reciente irrupción en la política partidaria provincial y su corta trayectoria electoral, la opción de Guillermo Michel gana volumen entre quienes demandan un cambio de nombres para enfrentar el poder electoral de Rogelio Frigerio.

 

Finalmente, el esquema de acuerdos del Justicialismo comenzaría a ordenarse desde la confección de las listas legislativas. El exgobernador Gustavo Bordet proyecta su retorno al armado provincial buscando encabezar la nómina de candidatos a diputados provinciales. Descartada su participación en la pelea por la intendencia o la senaduría de Concordia, por el elevado riesgo de desgaste y traiciones territoriales, el actual legislador nacional buscara asegurar la primera ubicación en la boleta de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, tramo desde el cual buscará traccionar votos para el peronismo preservando su liderazgo en la estructura opositora.

1 comentario

Juan carlos gabirondo 30 agosto, 2026 at 9:12 am

Tiene que ser michell. Y todo el peronismo. Encolumnada detrás de él .

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