Al oficialismo le falta un puñado de votos en el Senado para bajarlas, pero nada hace pronosticar que se logren en lo inmediato.
En la Casa Rosada no tienen en claro todavía qué les dejará la visita de León XIV en la puerta de un año electoral en el que Javier Milei se jugará la reelección.
En el círculo rojo libertario hay mucha atención por los mensajes que dará el Papa a los argentinos. Al igual que Francisco estarían orientados hacia los más necesitados de la sociedad, aquellos que sufren penurias en su modo de vida y en su salud. Y también en ratificar los principios fundamentales de la iglesia católica, entre ellos la fe y la hermandad. Nada de grietas ni de enfrentamientos.
Quizás nos encontremos con un Milei diferente a la hora de hablar ante León XIV. Un presidente más abierto hacia los que piensen de otra manera y más atento a los reclamos de la sociedad.
Milei sabe que la oposición peronista, la CGT y las organizaciones sociales, que confrontan con el gobierno, tratarán de sacar algún redito en estos días e intentarán acercar al Papa algún documento que incluya los reclamos que no son atendidos por el gobierno.
Luján parece ser el lugar indicado para que el peronismo pueda marcar presencia durante los días de la visita papal.
La atención oficial está puesta, sobre todo, en dos mensajes que generan mucha atención. Se trata de las palabras que pronunciará León XIV en el monumento a los españoles y en la basílica de Luján.
Lo que diga el Papa en el Palacio Libertad seguramente estará más a tono con sus interlocutores. Además de Milei y sus funcionarios, estarán representantes de la dirigencia política, como gobernadores y legisladores; empresarios y miembros del Poder Judicial y la sociedad civil. Los expresidentes no fueron invitados por el gobierno.
Pero en el mundo libertario la atención también está puesta en lo que ocurra a partir del miércoles por la tarde, cuando el paso por estas tierras de León XIV comience a transitar el camino del recuerdo.
Por más que intenten disimularlo, en lo más alto del poder están preocupados por el futuro de la reforma política. En especial la suspensión o eliminación de las PASO.
Cada vez le está costando más al gobierno recolectar los votos que le faltan para sacarse de encima las Primeras Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Esto lo puede comprobar Diego Santilli en las reuniones con los gobernadores, sobre todo aquellos que más condiciones ponen para ayudar al objetivo de Milei. Sin olvidar a la senadora Patricia Bullrich, que atraviesa una compleja relación con Javier y Karina Milei.
Bullrich aparece cada vez más sola dentro del Gabinete nacional, donde le desconfían por su toma de distancia con algunas decisiones oficiales. Además de su “simpatía” por las PASO, como un elemento para acceder a una interna con el presidente (algo que parece imposible por ahora) si se complica la situación económica u social del país.
Al gobierno le falta un puñado de votos en el Senado para bajar las PASO, pero nada hace pronosticar que se logren en lo inmediato.
Mientras tanto, la situación internacional y la incertidumbre local comienzan a hacerse sentir en los mercados y el riesgo país sube más allá de lo que la Casa Rosada imaginó para este momento, luego de la derrota del principal aliado y sostén que Milei tiene en el mundo.
La estrepitosa caída de Trump en las elecciones de medio término en Estados Unidos abre incertidumbre por varios frentes. Los demócratas pasarán a dominar ambas cámaras del congreso y amenazan con reconsiderar la ayuda de 20.000 millones de dólares a la Argentina, comprometida por el gobierno republicano. Además, en Wall Street y otros centros de finanzas comienzan a dudar sobre la capacidad de pago que tendrá Milei sobre las deudas del país durante el año electoral.
A esto se suman los inconvenientes que hay para que la inflación empiece con cero, como prometió Milei, y que haya un repunte de la producción, el empleo y el consumo en la Argentina.
Encima, el panorama regional no es el que quería Milei. Su aliado Flávio Bolsonaro perdió las elecciones y seguirá gobernando Lula en Brasil. Y su otro aliado, el presidente Santiago Peña, fue destituido y detenido en Paraguay por la escandalosa caída del Ueno Bank.
Por múltiples razones es que Milei necesita suspender las PASO e ir directamente a las elecciones presidenciales, con un armado personal de las listas de los libertarios con sus aliados. No puede correr ningún riego.
Además, sabe que las PASO son una herramienta fundamental para que el peronismo pueda ir ordenado a las urnas, una vez que se defina la pelea interna entre Cristina Kirchner y Axel Kicilllof.
Pero, por ahora, la atención se la lleva el Papa León XIV. Después, Dios proveerá.
