Con un electorado decepcionado, se esperan las PASO en Entre Ríos
Con un casi 40% que no quiere ir a votar, el PJ tiene que dar un enorme batacazo en Paraná para revertir la tendencia provincial además prenderle velas a San Ausentismo.
Como en casi la totalidad del país, este domingo se desarrollarán las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias en la Provincia de Entre Ríos, comicios que llegan con un denominador común: un alto porcentaje de los electores, muy decepcionado con sus gobernantes, no quiere concurrir a emitir su voto en las urnas.
Una decepción, que más allá de que está generalizada y no distingue entre nacionales, provinciales o municipales, como tampoco partidos políticos, se encuentra muy marcada y será uno de los factores determinantes de los resultados de los comicios.
Una elección provincial netamente polarizada entre las fuerzas del Justicialismo y Cambiemos, en donde el primero obtendría la supremacía en Concordia, Colón, Feliciano, San Salvador, Islas y La Paz.
Cambiemos se impondría en la capital entrerriana, Paraná Campaña, Federación, Diamante, Victoria, Gualeguay, Gualeguaychú, Tala y Nogoyá, aunque en la ciudad del Carnaval estaría dando una fuerte pelea el PJ.
Párrafo aparte merece Concordia, un departamento donde el PJ históricamente ha obtenido la victoria, aunque los datos arrojan una diferencia bastante menor de la manifestada por el senador Ángel Giano que habló de un piso de 20.000.
Disputados, Federal, Villaguay y Uruguay; en este último, el PJ se quedaría con La Histórica y Cambiemos con varias de las localidades del departamento como Basavilbaso, elección con un resultado incierto.
Indudablemente que con estos números el PJ necesitará, y a eso deberá apostar y conseguir, más allá de la propia estrategia del comando electoral del PJ, dar un enorme batacazo en la capital entrerriana y así poder revertir una tendencia que se muestra irreversible y que en los últimos días estaría causando pánico en varios, algo entendible por lo que se juega.
No hay que olvidarse que en la última elección en la ciudad de Paraná el peronismo perdió por 25 mil votos y en Paraná Campaña por 13 mil.
Es indudable que el PJ tendrá que achicar esos números y por lo menos empatar en Paraná, algo que resulta hoy muy complicado a pesar de la muy mala imagen del intendente Varisco y varios de sus funcionarios que cayó en forma estrepitosa, sobre todo en las seccionales del centro, por la grave vinculación con el narcotráfico local, los negociados denunciados en la justicia, sumado a las fuertes criticas a su gestión municipal.
Algo parecido ocurre en La Paz con la cuestionada administración municipal del intendente Sarubi, situación que, a diferencia de la capital entrerriana, termina beneficiando al Justicialismo.
La existencia de una grandísima decepción en el electorado marcada por un casi 40% que no tiene deseos de participar con su voto en la PASO, esta gran desilusión o desazón es hacia el gobierno nacional y sus políticas, como que esperaban otra cosa, aunque si deciden votar repetirán los votos.
Indudablemente que el PJ debería también apostar y prenderle algunas velas a San Ausentismo para tener algunas chances de equilibrar la balanza.
Con este panorama, la esperanza del Justicialismo es que el electorado no supere el 72 o 75%, porque si esta gente decepcionada no concurre a votar el que termina perdiendo es Cambiemos ya que de mantenerse el porcentaje de participación del 2015 el Peronismo no tendrá ninguna posibilidad.
Con el triunfo en Paraná, Cambiemos estaría neutralizando la diferencia que haría el Justicialismo en Concordia, un panorama que obliga al oficialismo provincial a pegar el batacazo y conseguir un empate técnico en la capital provincial además de las velas a San Ausentismo.
