IAFAS debería rescindir el contrato a Newtronik, pero ya hay versiones de un “buen arreglo”

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Las fuertes versiones tienen apoyatura en varios beneficios económicos por parte del organismo de Vivas, Dubra y Abelendo en favor de la firma del prófugo empresario.

Este miércoles pasado llegaban las noticias desde la ciudad de Colon dando cuenta que el Casino de la localidad había permanecido cerrado durante varias horas del martes.

El motivo, no fue otro de la demora de dos meses en el pago de los adicionales que la firma debe pagar a los Policías que cumplen funciones en las instalaciones del mismo.

Frente a la cesación de pagos, los uniformados decidieron no prestar sus servicios, y en consecuencia, la firma concesionaria de la explotación del juego tuvo que cerrar sus puertas.

Una situación que está contemplada en el contrato de concesión suscripto entre el IAFAS y Newtronik,  siendo motivo de rescisión del mismo.

Rescisión que, según confían desde la firma, no ocurrirá, hablándose de que ya tienen todo “arreglado” con los funcionarios el IAFAS para continuar con la explotación, a pesar de no contar con un estado de solvencia económica para afrontar las deudas.

Una muestra de ello se dio recientemente, cuando el instituto presidido por Silvio Vivas y comandado por Guillermo Dubra y Gabriel Abelendo, resolvió hacerse cargo de una gran parte de la deuda con fondos públicos claro con el objeto de que la firma abriera si o si sus puertas.

A grandes rasgos, un beneficio económico cuantioso que IAFAS le otorgó a Newtronik, con sobrados tintes de irregularidad, no existe razón válida alguna para que el Estado Provincial, a través de uno de sus organismos, se haga cargo de una deuda de un privado.

No es la primera vez que IAFAS beneficia económicamente a una de las empresas con que guarda relación contractual.

A mediados del 2018, el directorio del IAFAS decidía reducirle el canon a la empresa “Casino Victoria S.A.” en razón de “la grave situación económica financiera que atravesada la firma producto de la pesada carga tributaria nacional y municipal”

Una resolución que desconocía cada uno de los emprendimientos millonarias de la empresa de titularidad de Daniel Mautone los cuales entraban en colisión con aquella mentada “crisis”.

La falta de veracidad en los fundamentos como también el daño patrimonial al Estado Provincial, actualmente una cifra cerca a los 70 millones de pesos que mes a mes va en aumento, dinero que en definitiva, por la ley del IAFAS, debe ser destinado a los entrerrianos más humildes como ayuda social, fueron motivo suficiente para que la Justicia diera curso a una denuncia penal contra Vivas, Dubra, Abelendo, Mautone y el Casino.

Investigación penal preparatoria varios de los denunciados, en clara señal de preocupación por la causa,  ya designaron abogado defensor.

La ahora beneficiada, Newtronik, es de propiedad del empresario “Cacho” Ferrari, el cual actualmente vive en Uruguay en virtud de varias investigaciones penales que lo perjudicaban en la Argentina.

Una firma que recientemente también fue noticia por el llamativo contrato millonario que el IAFAS pretende suscribir con una firma taiwanesa que adquiriría software de 15 mil tragamonedas.

Las dudas de la contratación provenían del simple hecho de que Taiwan resulta ser uno de los principales exportadores de tecnología del mundo, siendo sumamente llamativo que una firma de dicha nacionalidad adquiera aquello que exporta.

La operación no solo le reportaría al IAFAS multimillonarias regalías, además el organismo quedaba habilitado para tomar un crédito de 500 millones de dólares.

Los softwares involucrados en la transacción serían de tragamonedas pertenecientes al empresario del juego Carlos ‘Cacho’ Ferrari, prófugo de INTERPOL por una causa de coimas en Río Negro.

Ferrari fue dueño del poderoso grupo Interworld Corporation, que incluía casinos en Río Negro y un hotel en Tandil. También tuvo bingos en Avellaneda y Florencio Varela, que ya vendió, e intentó ingresar las tragamonedas de Cristóbal López al Hipódromo de San Isidro.

En 2013, previendo su difícil futuro judicial, Ferrari comenzó a desprenderse de sus propiedades y negocios y le vendió los casinos de Formosa y Paraná, así como el Bingo Zárate, a los hermanos Cirigliano, los concesionarios del Ferrocarril Sarmiento cuando fue la “Tragedia de Once”.

La vinculación entre Ferrari y el Iafas es Silvio Vivas, que fue empleado del empresario en el sur, antes de trasladarse primero a la provincia de Buenos Aires y finalmente a Entre Ríos.

 

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2 comentarios

María Cecilia 9 agosto, 2019 at 7:59 am

Que vergüenza como todo se entrelazan y se unen con el solo fin de cagar a la gente y hacerse millonarios a costa del pueblo, basta ya de tanta corrupción por favor, al final Bordet, sos igual a todos!!

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Martín Rodriguez Zapata 9 agosto, 2019 at 8:29 am

TENES TODA LA RAZON EN TU COMENTARIO, ADHIERO

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