Misterio por la contadora que no figura vinculada a la ATER pero que la representa ante un organismo nacional

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En la repartición calificada de “tierra de nadie”, constantemente cuestionada por las embestidas con los impuestos que no se ven aplicados en el bienestar general sino en diarias designaciones de funcionarios, reina la incertidumbre con la situación de revista de la joven profesional.

Sin sacarle responsabilidad a la actual conducción de la Administradora Tributaria de Entre Ríos, cada vez que se expone alguna irregularidad en el organismo, directamente asociado aparece el nombre del contador Sergio Granetto.

El ahora concejal y vicepresidente primero del HCD paranaense hasta diciembre del 2019 estuvo al frente de la ATER siendo su paso trascendental, de tal manera que hoy a quienes afirman que aún sigue manejando el organismo a través de funcionarios y funcionarias que dejó en puestos claves y que el actual director, el contador Germán Grané, no tocó.

A la fecha se desconoce si Grané no se atreve porque realmente maneja el organismo Granetto, o si el primero es cómplice en los movimientos de los funcionarios y funcionarias, lo certero es que a diario desde la Administradora llegan denuncias o hechos que conmueven al cuerpo de sus trabajadores.

Por estas razones la expresión “tierra de nadie” asignada a la ATER desde hace un tiempo no resulta precisa, debiendo ser modificada por “tierra de los contadores y contadoras de Granetto”.

En esta ocasión la exposición de hechos también lo tiene estrechamente relacionado al concejal del PJ y, lógicamente, su actual conductor que no puede alegar desconocerlos.

Desde hace varios meses existe un revuelto interesante en la ATER por una joven contadora del sector de edil, la cual forma parte de la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (Comarb).

¿Qué es la Comarb? Según su sitio web es “uno de los organismos de aplicación del Convenio Multilateral del 18/08/77, al cual han adherido las 23 provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, suscripto con el espíritu de ordenar el ejercicio de facultades tributarias concurrentes para dichas jurisdicciones respecto del Impuesto sobre los Ingresos Brutos e impedir la doble o múltiple imposición mediante la distribución de la materia imponible”.

“Es el organismo encargado de la solución de los problemas que pudieran originarse en la aplicación del Convenio, previniendo y dirimiendo los conflictos que se presentasen en relación a la interpretación de sus normas. En consecuencia, su misión primordial es interpretativa y de arbitraje. Asimismo, posee funciones procesales, principalmente, de organización, centralización y distribución de la información para la correcta aplicación del Convenio, lo que la ha llevado a constituirse en uno de los más importantes organismos de apoyo para las administraciones tributarias de los fiscos adherente”. (Fuente: https://ca.gov.ar/institucional/sobre-comarb-menu2)

La Comarb se integra por un Presidente, un Vicepresidente y siete miembros pertenecientes a las distintas jurisdicciones entre las que se encuentra la Provincia de Entre Ríos, cada uno de estos territorios con tres representantes.

Para ser representante, según refieren en la ATER, la persona debe estar vinculada laboralmente, esto es, ser emplead o contratada, del organismo impositivo entrerriano.

Actualmente los representantes de Entre Ríos en la Comarb son el director general de la ATER, el contador Grané y uno de los jugadores más fuertes de Granetto, la cara visible de este en el organismo, segundo en el organismo, el contador Nicolás Brunner.

Hasta aquí no habría inconveniente, salvo el excedente que implica para las dinamitadas arcas púbicas provinciales por los gastos de representación, viáticos, honorarios y demás emolumentos que, indican rondan en unos 100 mil pesos extras a sus sueldos, que se llevan Grané y Brunner, valga la mención, mientras se le adeudan dos meses y casi tres de haberes a los contratados de ACARA.

Aunque, el revuelo en la ATER que hoy se expone es por la tercera representante que figura en la nómina del Comarb, la contadora Pamela Sonnallión.

La profesional es conocida en el organismo, de la mano de Granetto, llegó a conducir, en la gestión de este, la dirección de fiscalización tributaria, cargo que dejó en la actual, aunque, sostienen en la ATER, a medias, ya que con el devenir de Grané se produjo un enroque y su puesto lo ocupó quien en aquel momento seria su pareja, el contador Román Escobar, recientemente renunciado.

Lo cierto y concreto es que con su ida formal en la dirección de fiscalización su vinculación con el mismo culminó de manera oficial, vale decir, no quedó como empleada o contratada de la ATER, al menos los propios trabajadores tributarios ignoran –porque no figura en las constancias- dicha situación de revista.

Y, a pesar de esta ausencia total de relación contractual con la ATER, y de ser un requisito inescindible para integrar la Comarb, Sonnallión, representa al estado entrerriano.

La irregularidad ha abierto varios interrogantes en los trabajadores de la ATER que a su vez disparan varias hipótesis que dan cuenta de contrataciones ocultas, vale decir, que no se oficializan, siendo un misterio de donde saldrían los fondos públicos que justifiquen su vinculación laboral, reinando el absoluto misterio.

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5 comentarios

gabi 10 septiembre, 2020 at 5:10 pm

Sonalion, Bruner, Escobar, Granetto, Alonso y otros tantos contadores funcionarios de ATER todos amigos de la facultad DAVID, aclaro que ninguno se graduo con honores

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Juancarlos 10 septiembre, 2020 at 10:28 pm

No solo no se graduaron con honores, además arrasan con todo, cargos inventados, viaticos, capacitaciones, meten consultoras, etc. Otro caso muy raro es que ater no tiene director de informarica segun su pagina, sera que el funcionario que tiene doble cargo no quiere que se sepa?

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Juan Carlos Domínguez 11 septiembre, 2020 at 7:23 pm

Soy Juan Carlos Domínguez:Y tributo como ciudadano común di siguen aumentando los impuestos se van a volver impagables!!!

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Romina 11 septiembre, 2020 at 10:54 pm

Obviamente va cobra, hace rato q está está joven y maneja dsd las sombras, en informática está un tal sigura como 10 trabajos tiene jajaja

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teresa 13 septiembre, 2020 at 10:06 am

Veo que en entre rios cada uno hace lo que se le canta, no hay controles ni compromiso con la gente, que desastre

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