El Consejo de Empresarios criticó fuertemente la deuda pública de la provincia y la asoció con el aumento de la pobreza en Entre Ríos

“Se toma deuda en dólares cuando los ingresos del Estado son en pesos, con lo que la devaluación agrava el déficit fiscal, haciendo insustentable la deuda. Ante esta situación, no queda otra salida que buscar por cualquier medio (muchos de ellos espurios, como percepciones y retenciones de impuestos) aumentar la presión impositiva”, publicaron en un duro informe.

El Concejo Empresario de Entre Ríos volvió cuestionar la deuda pública entrerriana y la asoció directamente con el crecimiento de la pobreza en la provincia, a través de un documento en el que se cuestiona el crecimiento y la alta presión impositiva.

“La deuda pública de Entre Ríos crece por encima de lo que crecen los ingresos netos disponibles (netos de salarios, jubilaciones y municipios) y de la recaudación impositiva provincial. Esto lleva a reducir la obra pública o apelar a aumentar la presión impositiva vía métodos espurios (percepciones

y retenciones). Sin infraestructura y alta presión impositiva no hay crecimiento de la inversión y el empleo privado formal. La consecuencia social es el aumento de la pobreza” señala un informe elaborado por el Instituto de Investigaciones del Organismo.

Para el CEER “la deuda total de la provincia de Entre Ríos asciende, a junio del 2020, a $64 mil millones de pesos. Esto equivale a 24 meses de ingresos públicos tributarios provinciales. De esta deuda, $26 mil millones (40%) es con el Estado nacional, $35 mil millones (55%) es con títulos públicos y $3 mil millones (5%) con bancos privados. Esta deuda viene modificando visiblemente su perfil desde el año 2017. Desde este año, los títulos públicos en dólares en el mercado internacional son lo que toman el protagonismo”.

“Este cambio de perfil supone un riesgo cambiario alto. Un indicador que mide este riesgo es la relación entre los intereses de deuda y los recursos netos disponibles. Esto es, los recursos públicos disponibles luego de afrontar el pago de salarios, jubilaciones y coparticipación a municipios, que son los gastos rígidos a la baja” señala el informe.

Y agrega “hasta el año 2015, los intereses representaban una fracción marginal de los recursos netos disponibles. Entre el 2016 y el 2018 se ubicó en el orden del 9%, para comenzar a crecer a partir del 2019. El crecimiento se explica por dos fuerzas. Una es el aumento del numerador (intereses) con la suba del dólar. La otra es la debilidad del crecimiento del denominador (recursos netos disponibles) debido a la caída de la actividad

económica. En la medida que el dólar oficial siga subiendo y la actividad continúe estancada este indicador de riesgo crediticio empeorará”.

Más adelante, los empresarios señalan que “otro indicador que mide el riesgo de la deuda pública provincial sobre el sector privado de Entre Ríos es la relación entre los intereses de deuda y la recaudación impositiva provincial. En el Gráfico 3 se presenta su evolución la cual muestra que el peso de los intereses sobre la recaudación de impuestos provinciales a la actividad privada viene creciendo desde el 2016 y se encuentra en los niveles del 15%. Esto quiere decir que de cada cien pesos que impuestos que los entrerrianos pagan a su Estado provincial, se destinan 15 pesos al pago de intereses. Cabe recordar que el gasto en jubilaciones y pensiones de la Caja provincial ya absorbe la totalidad de la recaudación provincial, por lo que los espacios fiscales para los intereses de deuda son cada vez más estrechos”.

Las conclusiones:

“Entre Ríos es una de las provincias con menores obligaciones en el pago de intereses. En el 2020 solo debe afrontar dos pagos en los meses de mayo y agosto por 22 millones de dólares cada uno. El problema es que tiene déficit primario (antes del pago de intereses) lo cual hizo que se incumpla con el pago de los intereses pactados y se plantee un diálogo con los acreedores para la reestructuración de la deuda” agrega.

El informe señala además que “estos indicadores muestran cómo el manejo de las cuentas públicas puede erosionar la capacidad de crecimiento de la sociedad. Los déficits persistentes hacen crecer la deuda. Se toma deuda en dólares cuando los ingresos del Estado son en pesos, con lo que la devaluación agrava el déficit fiscal, haciendo insustentable la deuda. Ante esta situación, no queda otra salida que avanzar sobre la parte más sensible de los ingresos netos disponibles que son las obras públicas y buscar por cualquier medio (muchos de ellos espurios, como percepciones y retenciones de impuestos) aumentar la presión impositiva. Ambos fenómenos erosionan la competitividad de la provincia”.

“Las empresas dejan de contar con infraestructura para obtener con eficiencia insumos y sacar su producción. La excesiva carga impositiva quita capital de trabajo o induce a la informalidad. Esto redunda en menores niveles de inversión privada y empleo privado formal. Con escasez de empleos privados formales, los entrerrianos no encuentran otro camino que la puja por el empleo público, el empleo informal o directamente la inactividad laboral. La consecuencia social es la insuficiencia de ingresos que hace caer a muchas familias en la pobreza” concluye el informe.

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