Entre Ríos reestructuró la deuda de 500 millones de dólares pero sigue sin decir dónde está la plata

Se viene la reforma previsional y un fuerte ajuste, aunque los entrerrianos no saben quién se llevó los 84 mil pesos.

La provincia de Entre Ríos finalmente logró cerrar un acuerdo por su deuda de 500 millones de dólares con el grupo de bonistas duros que le habían iniciado una demanda en la corte del Distrito Sur de Nueva York, siendo esta la primera provincia argentina en ser demandada internacionalmente por sus acreedores.

El grupo Ad Hoc de tenedores de bonos de Entre Ríos tiene aproximadamente el 58% de los títulos en circulación y luego del acuerdo anunció que harán que se retire el reclamo presentado en Estados Unidos para iniciarle juicio.

El conflicto de la provincia con sus acreedores comenzó el pasado 8 de agosto, cuando la gobernación incumplió el pago de US$21,87 millones por un cupón de interés del bono de US$500 millones emitido bajo legislación extranjera, en 2017.

Fue en ese momento que los entrerrianos se enteraron de que había una deuda por 500 millones de dólares, que databa de la anterior gestión del gobernador Bordet.

La pregunta sigue siendo dónde está la plata. De esto no se habla, para qué se sacó un crédito de 500 millones de dólares, es decir 84 mil millones de pesos, ¿en qué se gastaron?

El presidente de la Nación, Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, hablan de reestructurar la deuda de la nación porque es del gobierno anterior y no saben dónde están los fondos.

Sin embargo, en Entre Ríos, hace tres años el gobernador era Bordet, por lo que él mismo sacó la deuda y no puede culpar a las gestiones anteriores.

No se sabe al momento en dónde están los 84 mil millones de pesos. Por ejemplo, el Iosper está quebrado, fundido, los afiliados sin acceso a la cobertura médica. En un gobierno que se dice peronista hay más de 400 mil personas que no pueden tener acceso a las prestaciones médicas.

El Iosper es la obra social del Estado entrerriano, que actualmente no garantiza el derecho a la salud de miles de personas.

Ni un peso de estos 84 mil millones va a parar a los médicos, a los prestadores, a las prácticas que necesitan los afiliados. Es decir que en la obra social no está la plata, o se la llevó alguien.

La Caja de Jubilaciones tiene un déficit de 20 mil millones de pesos, pero ni una parte de los 84 mil millones se destinó a saldar ese déficit.

Los trabajadores públicos, con ley de Emergencia vigente, tendrán un aumento salarial de apenas el 9%, a pesar de que aumentaron los impuestos, la tarifa eléctrica.

En educación tampoco se invirtió plata, y hoy peligra el comienzo de las clases porque las condiciones edilicias de las escuelas provinciales son paupérrimas.

En tanto, el gobernador sigue con su negacionismo y no da respuestas acerca de los temas que le interesan a la ciudadanía. Los entrerrianos siguen sin saber dónde está la plata, en qué se gastó, quién se los llevó.

No puede Bordet culpar a otra gestión porque él mismo era el gobernador hace tres años. Los entrerrianos supimos que la provincia tenía esta deuda a partir de la demanda en los Estados Unidos, sino no nos hubiéramos enterado.

Ni el gobernador ni la ministra Rosario Romero, que hoy se muestra permanentemente, ni la vicegobernadora Laura Stratta, que por aquel entonces era ministra, hablan de los 500 millones de dólares.

Tampoco hablan los legisladores provinciales, el presidente de la Cámara de Diputados, Ángel Giano, u otro, mientras los entrerrianos esperan la respuesta.

Aunque el silencio se mantiene, se viene el ajuste en la provincia. Algo que el gobernador tenía pensado mencionar en la Asamblea Legislativa de este lunes, en medio de un fin de semana de cuatro días, pero con la presión después del revuelo que se armó desistiría en el anuncio pero no en las medidas.

La reforma previsional prevé el aumento de la edad jubilatoria y bajar el 82% móvil a un 67%.

El 82% está consagrado en la Constitución y ya con la ley de Emergencia se cercenó este derecho. A pesar de que es consciente de ello, la Justicia ha fallado a favor del gobierno y de los recortes sobre los jubilados.

El ajuste, claramente, pesará en los bolsillos de los trabajadores y jubilados entrerrianos.

Las jubilaciones especiales para los docentes, personal de salud o policial, serán derogadas con el argumento de que se ha prolongado la expectativa de vida, aunque la realidad indica que es porque la Caja no tiene un peso para costear nuevas jubilaciones.

Según se comenta, ya hay cuatro diputados provinciales convencidos de aprobar la reforma previsional: Ángel Giano, Juan Navarro, José Cáceres y Julio Solanas, otrora grandes defensores de los jubilados.

Resta saber si se animarán a votar a favor, sabiendo que después no podrán salir a la calle. Lo mismo hay que preguntarse sobre los gremialistas: si se animarán a entregar a sus afiliados.

Entre Ríos reestructuró la deuda de 500 millones de dólares y se comprometió a pagar, pero seguimos sin saber dónde está la plata.

2 comentarios

Gisela 13 febrero, 2021 at 6:17 pm

Hace años esta provincia esta gobernada por delincuentes la teruel, urribarris, bordet, Cañetes, caseres, Ortiz, mugres que hace años estan robando haciendo resoluciones truchas, ganando fortuna son los millonarios de la provincia, estan a dedo nadie los voto, son todos amigues, la capital mas decadente de la argentina.

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Oscar 13 febrero, 2021 at 11:27 pm

Moine se jubiló con 8 años de aportes, debe renunciar a la jubilación. No es ético. Empezemos por ahí.

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