El presidente norteamericano lo comunicó horas después de las operaciones aéreas en el país contra instalaciones militares; el líder chavista fue acusado por narcoterrorismo en el distrito sur de Nueva York
En un audaz operativo de altísimo impacto global y con efectos imprevisibles para toda la región, Donald Trump anunció este sábado que Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa y los sacó de Venezuela, luego de las operaciones militares “a gran escala” que la Casa Blanca lanzó durante la madrugada contra varios objetivos militares en diferentes ciudades venezolanas.
“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, quien fue capturado y trasladado, junto con su esposa [Cilia Flores], fuera del país. Esta operación se llevó a cabo en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses. Se darán más detalles próximamente. Hoy a las 11 [hora local, las 13 en la Argentina] habrá una conferencia de prensa en Mar-a-Lago“, escribió Trump en su red Truth Social.
El anuncio, que generó inmediatas repercusiones en todo el mundo, fue una sorprendente culminación de una intensa campaña de presión de varios meses para forzar a Maduro a dejar el poder, que incluyó un amplio despliegue militar norteamericano en el Caribe y decenas de ataques a presuntas narcolanchas.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, informó que Maduro y Flores fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York con cargos de “conspiración narcoterrorista y para importar cocaína”, entre otros. “Pronto enfrentarán toda la ira de la justicia en suelo estadounidense, en tribunales estadounidenses”, advritió Bondi, quien no especificó de qué se acusa a la primera dama venezolana, Cilia Flores.
En una entrevista con el diario The New York Times pocos minutos después del impactante anuncio, Trump celebró el éxito de la misión para capturar a Maduro. “Mucha buena planificación y muchas tropas excelentes, y gente excelente. Fue una operación brillante”, recalcó.

“El equipo hizo un trabajo increíble. Ensayaron y practicaron como nadie lo había hecho nunca. Y me dijeron, me lo dijeron militares de verdad, que no hay ningún otro país en la Tierra capaz de realizar una maniobra así“, afirmó luego Trump en diálogo con Fox News. Destacó que ningún soldado estadounidense murió en el ataque.
“Si hubieran visto lo que pasó, lo vi literalmente como si estuviera viendo un programa de televisión […] Fue algo increíble. Un trabajo increíble el que hicieron estas personas. Nadie más podría haber hecho algo así”, agregó Trump, que remarcó que Estados Unidos estará “muy involucrado” en el futuro de la industria petrolera venezolana, el principal motor económico del país.
“Nos quitaron nuestros derechos petroleros. Teníamos mucho petróleo allí. Expulsaron a nuestras empresas. Y queremos recuperarlo”, destacó el presidente a The New York Times. Según reportó la agencia Bloomberg, la infraestructura petrolera venezolana no sufrió daños durante los ataques de las fuerzas norteamericanas.
Cuando Trump fue consultado si tenía aprobación del Congreso norteamericano para llevar a cabo la operación militar en suelo venezolano, el presidente dijo que respondería todos los temas durante la conferencia de prensa prevista para más tarde en su resort en Palm Beach, en Florida.
Después de que el gobierno norteamericano diera a conocer la captura de Maduro, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, sostuvo que se desconoce el paradero del líder del régimen y su esposa, y exigió «una prueba de vida”.
Rodríguez reveló que Maduro dejó firmado el decreto de estado de excepción y que lo hará cumplir. Con la entrada en vigor de ese decreto quedarían suspendidas las garantías constitucionales en Venezuela.
Según diversas fuentes, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, aseguró que no se planean más ataques en Venezuela. Además agregó que Maduro fue detenido como parte de una orden de arresto y será trasladado para enfrentar cargos criminales.
“El presidente ofreció múltiples salidas, pero fue muy claro durante todo este proceso: el tráfico de drogas debe cesar y el petróleo robado debe ser devuelto a Estados Unidos. Maduro es la última persona en descubrir que Trump cumple lo que dice”, escribió el vicepresidente JD Vance en su cuenta de X.
“Maduro tiene múltiples acusaciones en Estados Unidos por narcoterrorismo. No se puede eludir la justicia por tráfico de drogas en Estados Unidos por el hecho de vivir en un palacio en Caracas”, agregó.
Durante el primer mandato de Trump (2017-2021), Maduro fue imputado por un gran jurado federal, el 26 de marzo de 2020, en una causa por narcoterrorismo y tráfico internacional de drogas en el Distrito Sur de Nueva York, con sede en Manhattan.
“Es un nuevo amanecer. El tirano se ha ido. Finalmente, enfrentará la justicia por sus crímenes”, evaluó, por su parte, el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, encargado del vínculo con la región.
La medida fue celebrada por el presidente Javier Milei, uno de los principales de Trump en América Latina y feroz crítico del régimen chavista. “La libertad avanza. Viva la libertad, carajo”, escribió en su cuenta de X. Poco después, en diálogo con LN+, aseguró que la salida de Maduro de Venezuela es “la caída de un dictador, de un terrorista y de narcotraficante que quiso aferrarse al poder”.
Según publicó The New York Times, con una flota de drones furtivos e información proporcionada por sus fuentes venezolanas la CIA monitoreó la ubicación de Maduro tanto en los días como en los momentos previos a su captura por parte de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses, revelaron personas informadas sobre la operación.
Durante las primeras horas de este sábado, en Caracas y ciudades cercanas se escucharon fuertes estruendos que generaron pánico entre los venezolanos. En la capital y otras ciudades se reportaron ataques contra puntos estratégicos, como la base aérea La Carlota, que funciona como aeropuerto militar. También se escucharon estallidos en La Guaira e Higuerote.
Un equipo de CNN reportó que la primera explosión se registró a la 1.50 (hora local) del sábado en Caracas, e informó que algunas zonas de la ciudad estaban sin electricidad. Luego, a las 2.38 una nueva explosión se sintió en la capital, al tiempo que seguía el sobrevuelo bajo de aeronaves. Las imágenes se viralizaron en las redes sociales.
Tras el ataque, Caracas acusó a Washington de atacar instalaciones civiles y militares en varios estados. Señaló que hubo una “gravísima agresión” y declaró el estado de emergencia. “Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el gobierno actual de los Estados Unidos contra territorio y la población venezolanos”, sostuvo el régimen chavista en un comunicado.
En tanto, después de la ofensiva estadounidense, la televisora estatal venezolana no interrumpió su programación y emitió un reportaje sobre música y arte. Recién horas más tarde compartió el comunicado.
El operativo norteamericano generó reacciones de líderes de todo el mundo. Uno de los más enérgicos fue el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, quien condenó la intervención militar y planteó que los bombardeos «han traspasado una línea inaceptable».
“Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”, advirtió Lula.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, enbfrentado con la administración Trump, también repudió los ataques. “En este momento bombardean Caracas. Alerta todo el mundo. Bombardean con misiles. Deben reunirse la OEA y la ONU de inmediato”, escribió en X. Además, anunció la movilización del Ejército colombiano a la frontera con Venezuela tras la ofensiva.
El detrás del ataque
Dos funcionarios estadounidense informaron desde el anonimato al medio local CBS que Trump autorizó al ejército estadounidense a realizar ataques terrestres a Venezuela días antes de que ocurriera la operación real.
Los funcionarios habían discutido la posibilidad de realizar la misión en Navidad, pero priorizaron los ataques aéreos de Estados Unidos contra objetivos de Estado Islámico en Nigeria y postergaron la operación contra el régimen de Maduro.
Luego, los días posteriores a la Navidad abrieron más oportunidades de ataque para los oficiales militares estadounidenses, pero la operación se suspendió debido a las condiciones meteorológicas, ya que no eran favorables, añadieron las fuentes.
