DE IGNORADO A CONVOCADO

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Ante un pedido de encuentro a solas por parte de Frigerio, Bordet intentó forzar una reunión institucional con todo el bloque de legisladores para evitar «quedar pegado». Sin embargo, el cónclave se realizará hoy al mediodía en la Casa Gris, exclusivamente entre el gobernador y su predecesor. Guillermo Michel, al ser consultado al respecto, manifestó que se había enterado de la reunión, pero que no estaba convocado.

Tras las fuertes críticas del gobierno de Frigerio a la gestión de Bordet, resulta inverosímil pensar que lo convoque para pedirle consejos sobre cómo gobernar. La otra posibilidad es que esta reunión busque captar el apoyo del legislador para las leyes que emanan de la administración Milei, las cuales se debatirán próximamente en el Congreso Nacional.

La política entrerriana vive en las últimas horas un sismo cuyas réplicas no dejarán de sentirse. La reunión pactada entre el actual gobernador, Rogelio Frigerio, y su antecesor, el diputado nacional Gustavo Bordet, tiene un detrás de escena que ha generado suspicacia en algunos dirigentes aliados al gobierno, pero principalmente en la dirigencia del PJ.

Según trascendió, el pedido de Rogelio Frigerio fue claro: quería una reunión a solas. Sin embargo, la respuesta del exgobernador, en principio, fue un rechazo a la privacidad. El motivo de la negativa de Bordet radica en el trato recibido desde que dejó el poder. «A mí (Frigerio) me maltrató, habló mal de mi gestión y fue duro conmigo», habría manifestado Bordet a Angiano —quien oficiaba de operador—, recordando las declaraciones de Frigerio al inicio de su mandato. Ante el pedido de un «mano a mano», la orden de Bordet fue tajante: «Solo no voy. Voy con el bloque«.

La decisión de Bordet de asistir acompañado por los legisladores nacionales del Partido Justicialista no fue azarosa. El diputado nacional temía que una reunión privada fuera interpretada por sus propios compañeros como un «arreglo personal» o un «me corto solo» para resolver situaciones particulares, alejadas del interés institucional.

«Bordet no quería quedar pegado como que se cortaba solo», explican las fuentes. Al forzar la presencia de los diputados y senadores, el encuentro recuperaría un carácter institucional y político, diluyendo cualquier sospecha de pacto espurio bajo la mesa. Esto se lo había transmitido telefónicamente a algunos de sus pares, avisándoles que asistiría a la reunión en su carácter de exgobernador, ya que no se podía negar.

La reunión comenzó a gestarse hace aproximadamente un mes con la intervención de figuras como Martín Angiano, el exdiputado que reemplazó a Orrico en el Instituto Portuario. Este dirigente del PRO, muy cercano a Frigerio, ha servido de puente entre ambos sectores. Fue a través de este nexo principalmente que se transmitió la necesidad de Frigerio de sentarse a hablar con el referente de la oposición.

Mientras Frigerio busca canales de gobernabilidad en un contexto nacional complejo, Bordet intenta mantener el equilibrio entre ser la cara visible de la oposición y evitar el aislamiento dentro de su propio bloque. Por ahora, la reunión deja más dudas que certezas, especialmente sobre cómo se reconfigurará el diálogo entre el Ejecutivo y el bloque de legisladores nacionales, donde figuras como Michel hoy se sienten «ninguneadas» por la estrategia de Frigerio. Habrá que esperar lo que declare Bordet al término de la reunión, SI ES QUE SE ANIMA A HABLAR.


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