El escenario político de Entre Ríos atraviesa horas de intensos movimientos en la cúpula del poder. Tras el encuentro a solas que mantuvo con el ex gobernador Gustavo Bordet, el actual mandatario Rogelio Frigerio se reunirá en breve, o incluso ya estaría manteniendo dicho encuentro, con la intendenta de Paraná y referente central del PJ oficial, Rosario Romero. Sobre la temática puntual de esta audiencia no ha trascendido detalle alguno, dado que ambas partes han procurado mantener un estricto hermetismo y secretismo. La relevancia de esta reunión es mayúscula, considerando que Romero se posiciona hoy como una de las figuras para disputar la gobernación el próximo año, lo que convierte este diálogo en un hito clave para el mapa electoral que se avecina.
Esta nueva instancia de diálogo institucional se encadena con la reciente visita del diputado nacional Gustavo Bordet a la Casa de Gobierno en horas del mediodía. En dicha oportunidad, el legislador peronista transmitió a Frigerio su profunda inquietud por la pérdida sostenida de recursos que sufre la provincia, una situación que, según su visión, se agrava debido a las políticas aplicadas por el Gobierno Nacional y que encontrará un punto de mayor conflicto con la Reforma Laboral. Durante el intercambio, calificado por el ex mandatario como maduro y respetuoso a pesar de las diferencias políticas, Bordet también puso el foco sobre el retroceso de la obra pública y la situación crítica de los trabajadores, haciendo especial énfasis en los recientes despidos en Concordia y la intervención policial en las asambleas municipales.
En el marco de esta serie de consultas a figuras de la oposición, el tema de la corrupción y la gestión de las últimas décadas también estuvo presente en el despacho oficial. Bordet desestimó lo que calificó como operaciones mediáticas y fue tajante al defender el legado del peronismo en los últimos veinte años en la provincia, rechazando la idea de un «período de oscurantismo». El legislador nacional aclaró que, si bien cualquier gestión puede cometer errores humanos, el trabajo realizado se hizo con entrega absoluta. En ese sentido, subrayó que las críticas recibidas han sido de carácter institucional y que continuará defendiendo su paso por la gobernación ante cualquier ataque personal.
Finalmente, el encuentro con Bordet dejó planteada una necesidad de apertura más amplia hacia el arco opositor. El ex gobernador volvió a solicitarle formalmente a Frigerio la convocatoria a una reunión conjunta con los legisladores nacionales y provinciales del Partido Justicialista. Este pedido, sumado a la actual e intrigante reunión con Rosario Romero, marca una agenda donde el gobernador busca canales de comunicación directos con el peronismo, en un contexto de incertidumbre económica y de cara a un calendario electoral que ya empieza a mover sus primeras piezas en territorio entrerriano.
