En el marco de una intensa agenda federal para destrabar el debate parlamentario, el ministro del Interior Diego Santilli y el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, desembarcarán el próximo jueves en Entre Ríos para mantener un encuentro clave con el gobernador Rogelio Frigerio.
El objetivo central de la Casa Rosada es blindar el apoyo de los mandatarios dialoguistas de cara al 11 de febrero, fecha en la que el oficialismo pretende llevar la reforma laboral al recinto, aunque también se anunció la firma de convenios entre Provincia y Nación.
La reunión se produce en un clima de fuertes tensiones internas dentro de la «mesa política» del gobierno de Javier Milei. Mientras que Santilli actúa como el principal articulador con las provincias, el sector más intransigente, liderado por Federico Sturzenegger, sostiene que el proyecto «no se toca», rechazando cualquier compensación económica por la pérdida de recursos provinciales.
El conflicto por la coparticipación y Ganancias
El punto de mayor fricción en la negociación con los gobernadores es el artículo 191 de la reforma. Según advierten diversos sectores, la modificación del impuesto a las Ganancias y los beneficios fiscales a empresas impactarán negativamente en la masa coparticipable.
- Impacto fiscal: Informes de la oposición estiman una pérdida recaudatoria anual de más de 8 billones de pesos, lo que afectaría directamente las arcas de provincias y municipios.
- La postura de Santilli: El ministro intenta minimizar el impacto asegurando que la formalización de nuevos trabajadores compensará la caída de la recaudación. «Cada 400.000 trabajadores formalizados, se recupera el 0,15% del PBI que impactaría en las provincias», afirmó recientemente.
- Demandas provinciales: Al igual que sus pares de Mendoza y San Juan, se espera que Frigerio plantee la necesidad de reactivar obras públicas y asistencia financiera para mitigar el ajuste fiscal en la provincia.
Escenario dividido en la Casa Rosada
La estrategia para aprobar la ley evidencia dos posturas marcadas en el gabinete nacional:
Por un lado el Ala Dialoguista (Santilli, Bullrich, Menem), que apuesta a «sacar la ley como sea», incluso si implica ceder en puntos periféricos o garantizar obras a las provincias aliadas.
Por el otro el Ala Intransigente (Sturzenegger, Equipo Económico) que rechaza cualquier concesión tributaria, utilizando como argumento el reciente incremento en el reparto de ATN que no garantizó el blindaje de leyes fiscales anteriores.
El cronograma legislativo
El Gobierno espera que el segundo llamado a sesiones extraordinarias (del 2 al 27 de febrero) sea el escenario definitivo para la sanción. Mientras que la reforma laboral es la prioridad absoluta para el 11 de febrero, otros proyectos como la reforma del Código Penal —impulsada por Patricia Bullrich— podrían postergarse para las sesiones ordinarias de marzo.
La visita de Santilli a Paraná será determinante para medir el termómetro de los gobernadores del PRO y la UCR, quienes buscan equilibrar su apoyo a la gobernabilidad de Milei con la defensa de los recursos de sus distritos.
