El massismo liderado a nivel nacional por Sergio Massa concretó un movimiento estratégico determinante para hacer pie en la provincia de Entre Ríos a través de una convocatoria liderada por el exgobernador y actual diputado nacional Gustavo Bordet en la ciudad de Concordia, donde se reunieron referentes provinciales, exlegisladores y dirigentes municipales en la sede del gremio de La Bancaria para iniciar el reordenamiento del Partido Justicialista sin la presencia de los espacios alineados a Axel Kicillof, entre los que destacan Enrique Cresto y Ángel Giano.
La jornada política desarrollada el pasado jueves 20 de agosto se convirtió en una de las manifestaciones de la dirigencia del peronismo concordiense más importantes desde que el espacio dejó el gobierno provincial, logrando colmar las instalaciones de La Bancaria con más de doscientas personas entre exfuncionarios municipales, provinciales, exlegisladores y referentes. Esta demostración de fuerza sirvió para respaldar el posicionamiento del massismo en el territorio entrerriano y dio una señal clara de que la estructura conducida por Gustavo Bordet busca mantener un rol central en la reorganización del Partido Justicialista, demostrando una capacidad de movilización propia que busca incidir de manera directa en el mapa político de la provincia.
Un elemento analítico central del plenario fue la marcada ausencia de dirigentes locales como Enrique Cresto y Ángel Giano, principales contendientes anotados para disputar la intendencia de Concordia, quienes en el último tiempo han mostrado una postura distante alineándose con el esquema del gobernador bonaerense Axel Kicillof mediante continuos viajes a Buenos Aires. Esta distancia coincide con las recorridas por el territorio provincial que viene realizando la liga de intendentes afín al kicillofismo, integrada entre otros por Gustavo Bastián de San José, Laura Rupp y José Luis Arévalo de Feliciano, quienes encabezaron reuniones en distintos puntos de la provincia a las cuales Gustavo Bordet decidió no asistir para priorizar el fortalecimiento de su propia mesa de conducción.
Durante el encuentro, Bordet ratificó de manera explícita que no competirá por la intendencia de Concordia y enfatizó la necesidad de construir la unidad del peronismo de cara a los próximos desafíos electorales. Sin embargo, la convocatoria fue leída por diversos sectores de la dirigencia local no como un simple gesto de apertura, sino como una jugada concreta para recuperar el control político y la capacidad de decisión en el armado de candidaturas, buscando evitar la dispersión interna ocurrida en los comicios de 2023 y demostrando que la reorganización del PJ en la capital alternativa provincial se conducirá desde su propia estructura.
En el marco de esta disputa por la conducción, el massismo consolida su estrategia para posicionar nombres en la oferta electoral entrerriana, donde figuran dirigentes con pretensiones de disputar la gobernación como el ex titular de la Aduana Guillermo Michel, o la intendenta de Paraná Rosario Romero y el intendente de Concepción del Uruguay José Eduardo Laurito, y a la vez, aparecen algunos nombres como el de Adrian Fuertes para encabezar o integrar la lista para Diputados de la Nación, Fuertes, actual intendente de Villaguay y dirigente de extensa trayectoria en el Frente Renovador que ya compitió como candidato a gobernador por el espacio de Sergio Massa, un Massa, que tiene la firme intención de darle la pelea interna a Kicillof por la conducción del peronismo.
