El efecto Bahl hizo que Bordet convocara a la Liga de Intendentes

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El gobernador pidió aunar criterios en lo salarial, después de que Bahl pagara los sueldos el 31 y que dijera que no aumentará los impuestos a pesar de la grave situación económica, porque los bolsillos de la gente no dan para más.

El gobernador Gustavo Bordet reunió este lunes a todo su gabinete y a los intendentes justicialistas con el fin de “aunar criterios” y crear una “pauta salarial”, con lo que sinceró la real situación económica de la provincia, que hasta hace un mes negaba y hoy es imposible de ocultar ya que día a día se agrava.

Este plenario fue el recurso que Bordet encontró luego de que su pésima gestión en la materia económica quedara en evidencia tras las demoras en el pago de los sueldos y una fuerte suba de impuestos, que en algunos casos ronda el 80%.

La contracara fue el pago en tiempo y forma a los empleados municipales de Paraná y las declaraciones del intendente Adán Bahl asegurando que mantendrá el valor de las tasas.

Esta situación, más aun cuando se dio en la capital provincial, dejó expuesto a Bordet, que, incapaz de hacer frente a un déficit económico que se agrava día a día en la provincia y a los intereses de la enorme deuda en dólares, aumentó los impuestos sin previo anuncio y terminará de pagar los sueldos de enero recién el 17 de febrero, a 12 días de que comience marzo.

Pero no solo Paraná cumplió en los últimos días de enero con el pago de haberes a los estatales, sino que otros municipios también lo hicieron, aunque el que lo hizo público fue Bahl.

Con los salarios al día y el mantenimiento de las tasas, el intendente de Paraná dejó en evidencia los problemas económicos de la provincia y de Bordet para afrontar los compromisos asumidos.

Durante su primer mandato, Bordet halaba de equilibrar las cuentas y de poner en caja a la provincia, estableciendo él mismo, el contraste con las gestiones de Sergio Urribarri y de Sergio Varisco.

En la interna peronista, mientras Urribarri era denunciado en la prensa y en la Justicia, Bordet se mostraba como el blanco reluciente, mientras señalaba al ex gobernador como el negro azabache.

Ante el electorado de Cambiemos y neutral, el mandatario remarcaba sus diferencias con el ex intendente radical, el principal elector de la oposición en la provincia, sospechado, y finalmente condenado, por sus vínculos con el narcotráfico y con varias causas por corrupción en marcha.

Hoy, en el inicio de su segundo mandato, el contraste al que se expone Bordet es con intendentes que hacen nada más ni nada menos que lo que tienen que hacer: pagar en tiempo y forma los sueldos, y mantener las tasas en valores razonables.

En definitiva, mientras que el gobernador no puede hacer frente al descomunal gasto del Estado, con sueldos exorbitantes y aumentos del 50% a los funcionarios en diciembre, viáticos descomunales, uso de autos oficiales a mansalva, designaciones a mansalva, creación de cargos, viajes de numerosas comitivas oficiales a destinos codiciados y demás; la mayoría de los intendentes de la provincia simplemente se preocupan por no jugar con el ya golpeado bolsillo de la gente.

Sin embargo, lejos de intentar resolver sus propios inconvenientes, Bordet juntó a los presidentes municipales para pedirles “unificar algunas pautas y criterios generales en lo salarial”.

En otras palabras, ante su imposibilidad de efectivamente equilibrar las cuentas, lo que el gobernador le pidió a los intendentes fue que no lo dejen expuesto al ridículo y a la bronca de la gente, ante sus ya recurrentes demoras en el pago de los sueldos, como así también en cuanto a los aumentos salariales.

Durante el gobierno de Urribarri, si la provincia se demoraba en el pago de los sueldos, los municipios, principalmente el de Paraná, conducido por Blanca Osuna, también retrasaban el cronograma, o por lo menos no lo anunciaban públicamente.

Sin dudas, Bordet no tiene la misma cintura política que el ex gobernador, por lo que le es imposible realizar un pedido similar de manera personal a presidentes municipales como Bahl.

Por ese motivo, el mandatario resolvió juntar a la totalidad de los intendentes para “sugerirles” aunar criterios, o, lisa y llanamente, pedirles que no lo dejen expuesto con la demora en el pago de los sueldos y el aumento de impuestos.

De todos modos, aunque Bordet remarcó que “es muy importante no comprometer más recursos de los que tenemos”, la fiesta en el gobierno provincial sigue.

Lejos de tomar medidas serias que tiendan a resolver esa situación, el gobernador le pateó la pelota a los intendentes para que no vuelvan a dejar en evidencia su incapacidad.

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2 comentarios

Candela Placeres 11 febrero, 2020 at 6:14 pm

Y seguiremos tomando sopa con tenedor, desgraciadamente

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Cecilia 11 febrero, 2020 at 9:59 pm

Es un inutil

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