No tienen vergüenza: más de 46 millones de pesos para pintar una pared

Los fondos de la ley de Emergencia que aportan trabajadores y jubilados van a unos tarros de pintura, mientras todavía hay entrerrianos esperando por un respirador.

El gobierno provincial, a través del ministerio de Planeamiento, llamó a licitación pública para la “Restauración y puesta en valor” de las fachada de Casa de Gobierno, sobre calle Córdoba, entre México y De La Puente.

La obra se presupuestó en más de 46 millones de pesos. Más precisamente, se gastarán en pintar una pared 46.301.380,49 pesos, porque en caso de que hubiera algún entrerriano escéptico acerca del real costo de los trabajos de pintura, le agregaron hasta los centavos.

Luego de una primera etapa de trabajos sobre la fachada principal, que da a Plaza Mansilla, el sector que se va a pintar ahora es el que tiene la puerta de acceso del gobernador y de los funcionarios.

De todos modos, hoy el gobierno provincial utiliza el Centro Provincial de Convenciones para las reuniones políticas, institucionales y demás, como una Casa de Gobierno bis, a pesar de que fue creado con otros fines.

Para volver a la Casa Gris tradicional, hay que pintarla y por eso se llama a esta licitación pública, que prevé invertir más de 46 millones de pesos para pintar una pared.

A razón de unos 80 metros de largo de la fachada, por aproximadamente 10 de alto, se estima que la provincia gastará alrededor de 57 mil pesos por metro cuadrado, una suma exorbitante.

 

Pero lo más llamativo e indignante es que este gasto se hace cuando hay una ley de Emergencia vigente, que sostiene que el gobierno provincial no cuenta con los fondos necesarios para funcionar.

Esta fue creada con la excusa de la pandemia y recorta los fondos de trabajadores y jubilados para el supuesto normal funcionamiento del Estado.

Además, mediante resoluciones y decretos, se siguen cercenando derechos adquiridos, como el régimen de jubilaciones especiales para docentes de educación especial y trabajadores de salud mental.

Entre gallos y medianoche, Bordet cercena los derechos de los trabajadores entrerrianos

Desde enero, antes de la pandemia, los sueldos de los trabajadores públicos se terminan de pagar con serias demoras, alrededor del día 25 del mes, porque la provincia no tiene plata para afrontarlos. Es más, el aguinaldo, por primera vez en la historia, se pagó en cuotas.

El sistema sanitario provincial, en medio de una pandemia que se ha cobrado cientos de víctimas y que tiene miles de contagiados, está totalmente colapsado, con pacientes en espera para usar un respirador.

Pero la crisis sanitaria puede esperar, porque el gobierno considera que es más importante pintar una pared que invertir en insumos para salud.

Recientemente, un jurado compuesto por conjueces (nombrados por el gobierno provincial), confirmó constitucional la ley de Emergencia, luego de un planteo realizado por un grupo de jubilados del Poder Judicial.

En otras palabras, el fallo confirma que no hay un peso en la provincia y que el recorte a trabajadores y jubilados corresponde, bajo el nombre de la “solidaridad”, para que el gobierno pueda atender los servicios básicos.

En medio de una pandemia, por servicio básico se entendería el sistema sanitario, pero la provincia no lo cree así.

Sin embargo, el gobierno provincial en ningún momento ha planteado una salida para esta Emergencia económica, financiera, fiscal, sanitaria, administrativa y previsional.

No se han especificado cuáles son las medidas para volver a poner en funcionamiento al Estado provincial sin tener que recortar fondos de trabajadores y jubilados, cómo se eliminarán los gastos que están haciendo que hoy el erario público esté fundido.

Lejos de hacer un planteo en ese sentido, el gobierno provincial utiliza 46 millones de pesos para pintar la pared de Casa de Gobierno, sobre calle Córdoba.

Este llamado a licitación pone una vez más de manifiesto el desinterés, la indiferencia de parte de las autoridades de la provincia para con el sufrimiento de los entrerrianos.

Hoy se recortan fondos a los que menos tienen, los trabajadores y jubilados públicos, con la excusa de solventar el funcionamiento del Estado.

Los médicos en los hospitales deben decidir a qué paciente le dan un respirador, mientras que otro debe esperar.

Hoy hay miles de familias entrerrianas que no pueden comer, porque el gobierno provincial obligó a los comedores escolares que mandaban una vianda para toda la familia a dar apenas unos gramos de leche en polvo.

La crisis sanitaria puede esperar, la provincia gastará más de 46 millones de pesos para pintar una pared, 46.301.380,49 pesos, por si alguien tiene dudas, 57 mil el metro cuadrado.

2 comentarios

Súper héroe sin capa 25 noviembre, 2020 at 6:33 pm

Dejen de mentirnos en la cara políticos de cuarta.
Renuncien sin vergüenzas

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Sanchez Daniel 27 noviembre, 2020 at 12:47 am

A los politicos de turno cada vez se les hace el collar mas pesado. Ya responderan ante Dios por sus actos. Recuerden Dios nunca falta a la cita

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