Crisis terminal y cambio de época

Bordet, el futuro y la tormenta perfecta: el 72 % de los entrerrianos quiere que pierda el Frente de Todos y solamente un 15 % que gane.

Es tiempo de reflexionar con la vista puesta un poco más allá del horizonte que propone noviembre. ¿Que ocurrirá después en la provincia?

Cuando la crisis económica y la crisis política se alinean, se desata la tormenta institucional y social perfecta. Y si a eso se agrega que el comandante del barco (Bordet) no tiene la pericia suficiente para campear el temporal, porque sigue insistiendo con las mismas recetas equivocadas que lo dejaron a la deriva. El naufragio se vislumbra como una alternativa no sólo posible, sino aparentemente inevitable.
Desde el discurso declamativo se instaló ante la pasividad cómplice de la prensa oficialista luego del cachetazo de las PASO entre algunos ilusos dirigentes del PJ un microclima festivo de falso exitismo, con forma de un exasperante voluntarismo argento, de la tónica de “la vamos a dar vuelta” (como pasó en las Malvinas en el lejano 1982 antes de la capitulación, o más recientemente en la pandemia, antes de contar por varios miles los muertos).

Difunden los números de ocupación de plazas turísticas del fin de semana largo de octubre, (los mismos y con las mismas formas que hace semanas hacían conocer los números de internados en terapia intensiva y muertos) confundiendo el desahogo por el hartazgo que provocó el prolongado e inexplicable encierro al que fuimos irresponsablemente sometidos en la pandemia, con un cambio en la tendencia de intención de voto, que no se asoma ni por casualidad.

Pero el gobierno, más allá de ésta actitud torpe y negacionista, rayana a lo patológico, propia del mito del avestruz, quizás por capricho, incapacidad o como pensamos nosotros, por propia voluntad, mansamente se dirige a un nuevo fracaso. No tiene rebeldía. Y lo sabe: Este barco de la provincia va a encallar otra vez contra la firme roca de la realidad.

No tiene absolutamente ningún dato numérico alentador. Por el contrario, contrasta ese microclima con las encuestas que manda a confeccionar y que se filtran desde círculos cercanos. Salta la verdad con todo su esplendor:
Reprobación, desencanto, desilusión del gobierno de Bordet un 76 % solamente y un 15 % de aprobación y un 9 no contesta.
Un 72 % de los encuestados quiere que pierda el Frente de Todos ( PJ) y solamente un 15 % quiere que gane; a un 10 % le da lo mismo y un 3 % no responde.
Son sin ningún tipo de exageración y observados objetivamente a no dudar que son los peores números del PJ en la historia en la provincia.

Para colmo Bordet perforó con ésta elección el piso que marca el núcleo duro de votantes, llegando a escuálidos resultados en Paraná (24) y Concordia (28). Por ejemplo San Salvador, con dos candidatos a diputados nacionales, uno, el propio intendente (Larrarte) y la otra una actual diputada nacional, (Gaillard) no llegaron al 20 por ciento.

Estas cifras patéticas podrían empeorar por una simple proyección matemática, porque se calcula por parte de los expertos que va a votar más gente: Del 72% de votantes en las PASO ahora irían a votar el 80 % o sea aumentaría un 8%.

Recordemos que varios candidatos perdieron en sus propias mesas: Tomás Ledesma, (Paraná) 31, contra 146 del acumulado de las tres listas opositoras. Tatiana Richardet, (Diamante) 53 votos contra 130; Enrique Tomás Cresto 79 votos, contra los 162 de Juntos.

Es un desgaste enorme en la gestión de Bordet que además de ser Gobernador, es Presidente del Partido Justicialista, lo que agrava su responsabilidad política.

El “todo le chupa un huevo” que alguna vez lanzó con fantástica precisión descriptiva Laurito sobre el grado de conciencia de Bordet, hoy adquiere un realismo total, a lo que se adosa cierta dosis de dramatismo: la provincia está fundida e inmersa en un clima de anarquía. Con una dirigencia millonaria que parece estar a la misma altura de ineficacia de Bordet: Julio Rodríguez Signes, Diego Lara, el diputado hacendado Navarro, Allende, Rosario Romero; con muertos que se sospecha habrían cobrado subsidios de Laura Stratta o jubilaciones de Daniel Elías, con otros dirigentes con serios problemas penales: sólo como ejemplo Sergio Urribarri, Palito Orabona y el Senador Nacional Kueider, hacen que el deterioro que se puede palpar abiertamente haga palpitar como pronóstico seguro un cambio de época en el poder. Hace presagiar un giro de 180 grados.

El gobierno nacional, dicen también en círculos cercanos y tal lo venimos anunciando, le haría “morder el polvo” por apostar a perdedor y emboscar al candidato de Alberto Fernández y Sergio Massa (Enrique Cresto) y a los que eligieron máximo y Cristina (La Cámpora, Tomy Ledesma, etc.), con lo cual lo dejarían “detonar” para provocar al menos, un necesario recambio en la conducción partidaria
Provincia endeudada en dólares, dólar atrasado, tarifas pisadas, salarios en su mayoría por debajo de la canasta básica, inflación contenida conforman un combo explosivo.

Sin votos, sin recambio, sin consenso entre los dirigentes, sin figuras relevantes para oxigenarse, sin plan b, con salarios de pobreza, con mal humor sindical y social, con casos de corrupción en dirigentes cercanos a Bordet le faltan dos años, que en éste contexto, durarán lo mismo que una eternidad. La gran magnitud de la crisis es inversamente proporcional a la pequeñez de Bordet, a quien le faltó estatura para enfrentarla.

Quizás sea como dijo alguna vez Isabel Allende: Tienes que tocar fondo, entonces das una patada y subes a la superficie de nuevo. Las crisis son buenas, son la única forma de crecer y de cambiar.
La sociedad le va a dar una patada a Bordet porque tocó fondo. Esa será la forma de subir a la superficie y de crecer como sociedad, de comenzar a cambiar.

2 comentarios

Superheroe sincapa 11 octubre, 2021 at 2:40 pm

La vida que no queremos!!!

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Tito 11 octubre, 2021 at 4:11 pm

La pena es que, por bronca o despecho, la mayoría va a votar al otro demonio, ya que los dos partidos mayoritarios, a pesar de las aparentes peleas para la tribuna, han prácticamente cogobernado; Frigerio y Bordet son socios, y no hay que confiar en ningún cambio mejorador con estos conocidos de siempre.

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