Con apoyo de aliados, el proyecto del Gobierno fue sancionado en general con 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones. La Libertad Avanza festejó y la oposición pide cambios en el tratamiento en particular. Hubo tensión en el recinto
En una sesión que se tensionó con el correr de las horas, el oficialismo logró aprobar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) en la Cámara de Diputados, impulsado por La Libertad Avanza (LLA) y de especial importancia para el presidente Javier Milei. La iniciativa obtuvo 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones. Ahora deberá ser debatido por el Senado.
El oficialismo consiguió de esta forma una amplia victoria legislativa. LLA fue acompañada por sus aliados de Pro y la Unión Cívica Radical (UCR).
Luego se definió que la votación en particular será por título y no por artículo, lo que generó la reacción de la oposición, que esperaba que algunos artículos cosecharan, así, menos apoyos, e incluso cayeran. Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) y los integrantes de Unión por la Patria Agustín Rossi, Cecilia Moreau, Itai Hagman, Juan Grabois y Aldo Leiva se quejaron efusivamente frente al titular de la Cámara baja, Martín Menem.
Durante el debate, legisladores oficialistas y opositores intercambiaron acusaciones cruzadas, entre las que se mezclaron los cuestionamientos por la emisión monetaria y la inflación durante el kirchnerismo y las críticas por el deterioro de la actual situación económica.
La reforma busca concentrar la función de la entidad en preservar el valor de la moneda, prohibir la emisión sin respaldo y el financiamiento al Tesoro, y endurecer las condiciones para remover a sus autoridades.
Con el énfasis que les pidió el presidente Javier Milei ayer en la Casa Rosada, los diputados de LLA defendían el proyecto y denunciaban la emisión “descontrolada” del kirchnerismo que, desde su punto de vista, derivó en los altos índices de inflación registrados especialmente durante el gobierno de Alberto Fernández.
El bloque peronista y otras bancadas opositoras, en cambio, cuestionaron la reforma en medio de una situación económica que consideran problemática –en particular por la pérdida de poder adquisitivo y el alza de la morosidad– y objetan tanto la falta actual de autonomía del BCRA como el mecanismo previsto para la designación y remoción de sus autoridades propuesto por la reforma.
De hecho, al comienzo de la sesión, Pablo Juliano (Provincias Unidas), Germán Martínez –titular del bloque Unión por la Patria (UP)– y Juan Marino (UP) intentaron sin éxito incorporar al debate la crisis de endeudamiento de las familias y una prórroga de la emergencia en discapacidad. Sin embargo, se entusiasmaron al reunir la cifra necesaria para convocar una sesión e imponer su propio temario.
La diputada oficialista Sabrina Ajmechet (LLA) pronunció un encendido discurso contra el kirchnerismo. Sostuvo que la reforma hoy tratada “es una ley fundamental” que busca “blindar a las instituciones del daño” que el kirchnerismo “genera cuando llega al poder”. Habló, además, de “16 años de desastre populista” en los que “le han dado y dado a la maquinita de la emisión”. Estas frases despertaron el reclamo del bloque UP y los aplausos de la bancada mileísta.
En paralelo, durante la intervención del peronista Agustín Rossi, excandidato a vicepresidente en la fórmula con Sergio Massa en 2023, se colaron los asuntos electorales. El legislador afirmó: “El único objetivo que tiene esta reforma es lograr que las autoridades actuales del BCRA sigan ejerciendo la política monetaria en los próximos años, independientemente de si el Gobierno pierde las elecciones del año que viene”, en referencia a la cláusula de remoción.
Es que el Gobierno propone que el presidente, el vicepresidente y los ocho directores duren seis años, sean designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado por mayoría simple, pero que para removerlos se requieran dos tercios de ambas cámaras.
Rossi se preguntó: “¿Es razonable que si la oposición gana las elecciones el año que viene tenga que gobernar con una política monetaria del que perdió?”. Un grupo de diputados de LLA le respondió al grito de “¡Van a volver a perder!”.
Más tarde, Rossi salió al cruce del libertario Diego Hartfield, quien afirmó que “el kirchnerismo tomó del BCRA 50 mil millones de dólares emitiendo letras intransferibles”. “Se lo patinaron todo: están en la caja de zapatos de los funcionarios”, agregó, efusivamente, mientras el peronista le respondía desde su banca.
El diputado radical Martín Lousteau (Provincias Unidas) reconoció que “las letras intransferibles fueron uno de los mayores deterioros patrimoniales de la institución en su historia reciente”. Pero afirmó que “poner objetivos no modifica mucho cómo funciona” el BCRA y que, con esta Carta Orgánica, “el Gobierno pudo bajar la inflación”.
“Me parece que la propuesta del oficialismo es usar ese marco [la Carta Orgánica] como una batalla cultural y agregarle otras cosas escondidas a esta nueva Carta Orgánica”, deslizó. También cuestionó a los diputados kirchneristas por no hacer un mea culpa por la inflación que tuvieron en sus gestiones.
Mientras que la diputada Julia Strada (UP) centró su discurso en cuestionar que la iniciativa busque la independencia del BCRA: “El proyecto es una estafa: supuestamente vienen a fortalecer la independencia de la entidad, y al que ponen es al socio de Luis Caputo [Santiago Bausili]. Vienen a atornillar a un empleado”.
Y agregó que el Gobierno impulsa esta reforma “porque el programa financiero no cierra” de cara a las elecciones 2027.
Su par Germán Martínez (UP) cerró su acalorada intervención con críticas económicas al Gobierno: “Milei traicionó el contrato electoral: nunca dijo que iban a cerrar 31.000 pymes, que iban a perder 300.000 puestos de trabajo, que el poder adquisitivo del salario y las jubilaciones iba a estar por el piso”.
“A favor de la gente”
Por su parte, el diputado oficialista Alejandro Fargosi sostuvo “es una reforma a favor de la gente”, afirmó Fargosi, que busca “cuidar el bolsillo de las personas”, y concluyó: “No necesitamos las lecciones del kirchnerismo, que durante 16 años destrozó la economía de los argentinos y del país”.
En plena sintonía con el oficialismo, Daiana Fernández Molero (Pro) dijo que la reforma consiste en “hacer de la Argentina un país normal” y garantizó el apoyo de la bancada. “Este Gobierno sabe que no hay que emitir para financiar el Tesoro: por eso esta reforma está pensada para los que no entienden la restricción presupuestaria y que quieren hacer una y otra vez lo que nos lleva siempre al fracaso”, sostuvo. A su vez, aseguró que esta modificación tendrá un impacto en la gente al prohibir la emisión, que deriva en una mayor inflación.
Tras una breve interrupción de su par Victoria Tolosa Paz (UP), quien en su discurso hizo hincapié en el deterioro la situación económica, Fernández Molero le dijo: “¿Me querés contar la carta astral?”, en referencia a un video reciente que se viralizó de Tolosa Paz, en el que analizó la Argentina a tráves de la astrología, en LN+.
En contraposición, Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba) planteó que lo que hoy se vive es “una situación de crisis, una de las más profundas que hemos visto”. Y enumeró: “400.000 empleos registrados menos, 31.000 pymes cerradas, la industria funcionando a un 40% de su capacidad instalada, 20 millones de argentinos con deudas y seis millones que no pueden pagarlas. Y ante esta realidad, el Gobierno decide modificar la Carta Orgánica del BCRA”.
Por el contrario, Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) coincidió en esta ocasión con el discurso oficial respecto de la inflación provocada por la emisión del BCRA, al tiempo que advirtió sobre un punto que preocupa a varios diputados: el proyecto no fija un plazo para que las autoridades del BCRA permanezcan nombradas “en comisión”, sin ratificación del Senado, como ocurre actualmente.
Por su parte, Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) cuestionó al Gobierno: “¿De qué autonomía me hablan? Pretenden plantear este debate de la Carta Orgánica y mantenerlo al presidente del Banco Central [Santiago Bausili], que es el socio y amigo del ministro Caputo”.
Sebastián Nóblega, jefe del bloque Elijo Catamarca, que responde al gobernador Raúl Jalil, uno de los mandatarios provinciales peronistas que suele apoyar al oficialismo en el Congreso, expresó su preocupación por el endeudamiento de las familias, y dijo que “el equilibrio fiscal debe estar al servicio de la producción y del trabajo”. Además, planteó que la reforma de la Carta Orgánica del BCRA debería “incorporar una representación federal en el directorio”, en línea con el reclamo de los gobernadores.
Guillermo Agüero (UCR), en cambio, calificó la jornada como una “oportunidad histórica de poner fin a la cultura de la emisión irresponsable y dar un salto institucional y de calidad”. Desde su misma bancada, Lisandro Nieri, cuestionó la emisión monetaria que registró el gobierno de Cristina Kirchner. “La solución es ir a la raíz del problema. Afortunadamente eso hoy se está haciendo”, indicó.
Mientras que Romina Del Plá (FIT-Unidad) dijo que la reforma que se votará “es la Carta Orgánica del FMI”.
