La estructura administrativa del Estado en Entre Ríos se ha convertido en la infraestructura operativa gratuita de un negocio millonario de especulación financiera, donde un entramado de falsas mutuales liderado por la Mutual del Personal de Entre Ríos, conocida como MUPER, absorbe más de dos mil millones de pesos mensuales en MUPER SERVICIOS y más de doscientos millones de pesos en MUPER CUOTA SOCIAL, mientras la Federación Entrerriana de Entidades Mutuales, denominada FEDEM, canaliza más de cuatrocientos millones de pesos mensuales en retenciones directas, instrumentalizando los códigos de descuento directo por recibo de haberes para saquear los ingresos de activos y pasivos provinciales con absoluta impunidad.
Bajo el disfraz discursivo de brindar una supuesta ayuda económica, estas entidades funcionan como verdaderas financieras de usura que cobran intereses leoninos mientras garantizan un riesgo crediticio cero, debido a que el propio Estado provincial actúa como cómplice y agente de retención, poniendo sus oficinas públicas, sistemas informáticos, consumo de luz, mobiliario y las horas de trabajo de los empleados públicos que terminan trabajando gratis para las mutuales. Esta inaceptable connivencia estatal evidencia una dejadez política deliberada que entrega los salarios cautivos a la rapiña privada.
La maniobra saca a la luz un verdadero flagelo institucional donde cerca del noventa por ciento de las acciones de las mutuales ofician de bancos prestamistas clandestinos. Con el verso repetido de la asistencia social, entidades privadas se llenan los bolsillos a costillas del trabajador estatal mediante la captación de cobros centralizados, operando protegidas por un pacto de silencio político que elude cualquier tipo de control o auditoría oficial.
El negocio perfecto reside en la logística, porque la entidad otorga el dinero y desliga por completo su infraestructura de cobro sin contratar personal ni abrir sucursales operativas. Así, los organismos públicos pasan a ser oficinas del Estado de las mutuales y los empleados administrativos quedan reducidos a la condición de empleados sin sueldo de las financieras privadas, dedicados a liquidar, retener y depositar de manera automática los fondos en las cuentas bancarias de las cúpulas directivas en un claro vaciamiento operativo del Estado.
En el centro de este sistema de saqueo destaca la Mutual del Personal Policial, MUPER, integrada dentro de la red corporativa de Red Mutual, la cual explota el código 506125 de MUPER SERVICIOS para el débito automático de préstamos y compras.
Esta entidad ofrece agresivas líneas de financiamiento que alcanzan montos de hasta diez millones de pesos a devolver en treinta y seis meses en cuotas fijas, destinadas al personal de la Policía de Entre Ríos, al Servicio Penitenciario, activos de la administración pública y jubilados, exprimiendo la necesidad económica de quienes sostienen los servicios esenciales de la provincia.
Con un trámite digital vía WhatsApp y la sola presentación del documento y el último recibo de sueldo, MUPER garantiza la acreditación inmediata del crédito sabiendo que el Estado provincial le descontará la cuota de manera prioritaria antes de que el trabajador pueda disponer de su haber mensual, consolidando un sistema de expoliación salarial sistemática.
Por su parte, la Federación Entrerriana de Entidades Mutuales, FEDEM, opera como el paraguas institucional que articula el código 567421 de retención para diversas entidades adheridas, canalizando sumas millonarias que alimentan esta maquinaria de usura institucionalizada.
Dentro de este esquema operan diversas estructuras que comparten una misma finalidad de intermediación crediticia y financiera, como la Asociación Mutual Modelo de Entre Ríos, AMMER, con sede central en la Galería Española de Paraná, en calle San Martín 760, la cual despliega préstamos personales de descuento automático y venta de electrodomésticos financiados.
En esa misma línea y con una lógica comercial análoga, opera la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Paraná, ubicada en San Martín 266, la cual canaliza también ayudas económicas y servicios de carácter prestacional y financiero en sintonía con la Confederación Argentina de Mutualidades, demostrando que el sello mutual es solo una careta jurídica para encubrir negociados de banca paralela.
El impacto económico de estas redes queda al descubierto al examinar los balances de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos, donde queda expuesta la magnitud del desfalco sistemático a los sectores más vulnerables de la sociedad provincial.
En las planillas oficiales de retenciones a los pasivos provinciales, el concepto de MUPER SERVICIOS supera los $ 2.239.149.303 (dos mil doscientos treinta y nueve millones de pesos) mensuales, a los que se suman $ 215.935.731 (doscientos quince millones de pesos) bajo el código 506126 de MUPER CUOTA SOCIAL, mientras que FEDEM canaliza $ 400.282.839 (cuatrocientos millones de pesos) mensuales en retenciones directas.
Frente a estas cifras multimillonarias que se desvían hacia el circuito financiero privado sin ningún tipo de costo operativo para las entidades, queda al desnudo cómo el Estado entrerriano custodia, cobra y deposita los negocios de las mutuales prestamistas, transformándose en un socio político de la usura, mientras la masa salarial y de haberes jubilatorios se destruye bajo el peso de intereses usurarios cobrados por izquierda con la complicidad abierta del poder político.
