El oficialismo espera una sesión maratónica en la Cámara de Diputados, pero confían en que el proyecto se va a aprobar luego de que aceptaran cambios en el artículo sobre licencias médicas. El trasfondo de la medida de fuerza de la CGT podría terminar en un nuevo conflicto
Luego del triunfo en el Senado y de la polémica que se generó por las modificaciones de último minuto sobre el texto, el Gobierno enfrentará este jueves una prueba decisiva en su objetivo de aprobar la reforma laboral, cuando el proyecto se trate en la Cámara de Diputados, durante una sesión que se prevé maratónica.
A pesar de que en el Congreso hubo horas de zozobra en la labor parlamentaria por los números ajustados para conseguir el quórum, finalmente el oficialismo y sus aliados convocaron formalmente al debate, que comenzará a las 14:00.
Así lo anunció el jefe del bloque de La Libertad Avanza en el recinto, Gabriel Bornoroni, quien también confirmó que se iba a eliminar el artículo 44 de la iniciativa, referido a las licencias médicas, después de las críticas que recibió por parte de distintos sectores de la oposición, algunos cercanos a la Casa Rosada.
Con este cambio ya decidido, en la bancada violeta confiaban en que contaban con los votos suficientes como para que la medida tenga el visto bueno también en esta Cámara, aunque se demorará su sanción definitiva.
Durante la reunión preparatoria, el ministro del Interior, Diego Santilli, estuvo desde temprano en el lugar conversando con algunos legisladores y juntando voluntades para este jueves.
Se espera que los funcionarios regresen para supervisar la sesión y a ellos se podrían sumar el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su mano derecha, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, como sucedió sobre el cierre de la discusión en el Senado.
Quien no podrá asistir esta vez es la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien viajó a los Estados Unidos para acompañar a su hermano a la cumbre inaugural del Board of Peace (Junta de la Paz).
Según anticipó Bornoroni, se va a eliminar el artículo que establecía que las empresas podían reducir hasta el 50% del salario de sus trabajadores en caso de ausentismo por enfermedad, como reclamaban varios espacios, entre ellos el PRO y algunos gobernadores.
Por el contrario, según precisaron fuentes cercanas a la cúpula libertaria, no se va a modificar ningún aspecto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), otro de los puntos cuestionados del texto.
“El FAL no se toca. Mañana nos instalamos en el Congreso para seguir todo el debate”, confirmó uno de los miembros de la mesa política nacional.
De igual forma, tampoco podrá estar en el debate de hoy la jefa del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich, debido a que estará trabajando en su propia Cámara para conseguir los respaldos para el régimen penal juvenil y el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que también tiene en agenda.
La ex ministra de Seguridad espera que las autoridades de Diputados envíen la reforma laboral inmediatamente después de su votación para que, de esta forma, tenga tiempo para convocar a las comisiones correspondientes para el viernes, lograr el dictamen y después llamar a sesión para la semana que viene. Recién cuando se apruebe ahí, el texto se convertirá en ley.
Conflicto con los gremios y cierre de FATE
Por otra parte, la discusión en el Cogreso se da en medio de fuertes cruces entre los principales representantes del Gobierno, los sindicatos y algunos empresarios que rechazan la iniciativa.
Un día antes de la sesión de este jueves, sucedieron dos hechos relevantes: la CGT confirmó en conferencia de prensa el paro de 24 horas y la histórica empresa de neumáticos FATE anunció el cierre definitivo de la planta y el despido de sus más de 200 empleados.
La central obrera hizo un “llamado a la reflexión” a los diputados para que tengan “responsabilidad política” y no apoyen el proyecto oficial, con el fin de “representar a los trabajadores, que también los votaron”.
Como consecuencia de esta medida de fuerza, durante toda la jornada no habrá servicios en la mayoría de las actividades, incluidos los bancos, la recolección de residuos, trenes, subtes y personal aeronáutico.
Además, el cese también alcanzará a los colectivos urbanos, a pesar de que la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano, había dictado la semana pasada la conciliación obligatoria por un conflicto en el interior del país.
“La Unión Tranviarios Automotor (UTA) informa a sus afiliados, trabajadores del transporte y a la sociedad en su conjunto que ha resuelto adherir al paro general convocado, en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”, aclaró mediante un comunicado el gremio, ante la presión de los líderes de la CGT para que se hiciera pública esta decisión.
En el Gobierno advirtieron a este medio que, si no cumple con la conciliación obligatoria, la UTA podría perder la personería, al igual que ocurre con los ferroviarios de La Fraternidad, que se encuentran en una posición similar.
Las empresas del sector, hasta último momento, esperaban que el sindicato diera marcha atrás y no se sumara a la protesta, considerando que “varios delegados les habían dicho eso a sus directivos”.
“Nosotros ya les avisamos formalmente a los choferes que este jueves van a estar todas las unidades listas y a disposición para que los recorridos se hagan con total normalidad, pero si no aparecen los conductores no podemos hacer nada. Lo que nos preocupa es que por esto el Gobierno nos terminen multando”, señaló a este medio un integrante de una de las principales cámaras empresarias de colectivos urbanos.
En cuanto al cierre de la planta de FATE, fue el propio presidente Javier Milei el que insinuó, a través de un posteo que hizo en las redes sociales, que se anunció el miércoles para generar ruido durante la discusión de la reforma laboral.
“¿Conspiranoico yo? Fin», escribió el mandatario nacional, en un mensaje que aparentemente estaba dirigido a Javier Madanes Quintanilla, dueño de la compañía fabricante de neumáticos, quien se mostraba crítico de la gestión libertaria.
En este sentido, en el Poder Ejecutivo señalaban que desde 2019 la firma afrontaba un plan preventivo de crisis y que desde hace meses tenía riesgo de cerrar, pero “justo lo vienen a anunciar ahora”.
En X, algunos referentes libertarios consideraron que la decisión de Madanes Quintanilla tuvo que ver con el hecho de que es también propietario de Aluar, una de las compañías más importantes en la venta de aluminio, producto que no formó parte del acuerdo comercial con Estados Unidos.
En este contexto complejo se votará este jueves en la Cámara de Diputados la reforma laboral, durante una sesión que podría durar más de 15 horas, según estiman en la Casa Rosada.
Si es aprobada, debido a sus modificaciones, deberá volver al Senado. El oficialismo quiere convertirla en ley antes de la finalización de las sesiones extraordinarias.
