Funcionarios de Federico Sturzenegger recorren distintas áreas del Estado para evaluar personal y avanzar con una nueva etapa de ajuste. Los gremios advirtieron por posibles conflictos.
El Gobierno nacional continúa avanzando con su política de ajuste en la administración pública y analiza nuevos recortes de personal en distintos ministerios. La estrategia es impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, en línea con el plan de reducción del gasto que promueve el presidente Javier Milei.
Según trascendió, en las últimas semanas funcionarios vinculados al área de Sturzenegger comenzaron a recorrer diferentes carteras nacionales para relevar la cantidad de empleados, las funciones que cumplen y la posibilidad de reducir estructuras y dotaciones.
De acuerdo con fuentes oficiales, la intención es determinar si las tareas actuales pueden sostenerse con menos trabajadores. En ese contexto, desde el Gobierno remarcan que la denominada “motosierra” continuará durante la segunda mitad del año y aseguran que buscarán profundizar el ajuste en distintas áreas del Estado.
Sin embargo, dentro de la propia administración nacional existen sectores que observan con preocupación el impacto que podrían generar nuevos despidos sobre el funcionamiento de organismos públicos y la gestión cotidiana.
Frente a este escenario, los gremios estatales ya anticiparon una fuerte resistencia. Desde ATE, su secretario general Rodolfo Aguiar advirtió que el sindicato no permanecerá en silencio ante nuevos recortes y adelantó que impulsarán medidas de protesta y conflictos en distintas dependencias estatales.
El dirigente también reclamó la reapertura inmediata de las paritarias y cuestionó la pérdida del poder adquisitivo de los salarios públicos en los últimos meses.
Por su parte, desde UPCN manifestaron preocupación por la continuidad de las desvinculaciones y señalaron que muchos de los trabajadores despedidos contaban con años de experiencia y habían aprobado las evaluaciones implementadas por el propio Gobierno.
Además, remarcaron que el deterioro salarial y la reducción de personal generan incertidumbre sobre el futuro del empleo público y el funcionamiento de áreas estatales sensibles.
