La contradicción de Kueider: de pedir votos para Macri a defender a Fernández

El senador nacional discutió con Alfredo De Angeli y provocó risas irónicas en los más cercanos a Cristina Kirchner.

El senador nacional por Entre Ríos, Edgardo Kueider, salió este viernes a defender férreamente la gestión de Alberto Fernández, más precisamente la actualización de las retenciones, y a criticar a su par de Cambiemos, Alfredo De Angeli.

Las declaraciones del concordiense resultan llamativas y comentan que incluso provocaron risas entre los más cercanos a Cristina Kirchner.

Es que el flamante senador, hasta hace no mucho tiempo, se mostraba, al igual que el gobernador Gustavo Bordet, más cercano al macrismo que al kirchnerismo.

Es más, el entonces secretario general de la gobernación hacía de intermediario para que los legisladores nacionales entrerrianos, como Mayda Cresto, Sigrid Kunath, Pedro Guastavino y Juan José Bahillo, votaran cuanta medida enviaba al Congreso de la nación el presidente Macri.

Es más, con aquellos que no accedían, como Juan Manuel Huss y Julio Solanas, tomaban represalias y el propio Huss declaró en este Portal que Bordet no le atendía el teléfono.

Leyes de ajuste, presupuestos “dibujados” y otros muy cuestionados proyectos del líder de Cambiemos eran votados sin demasiados miramientos por los legisladores bordetistas en la nación.

Mientras que durante los últimos tres años y medio, desde diciembre de 2015 y hasta la campaña de agosto de este año, Kueider y Bordet fueron funcionales a Macri y a su gestión, hoy, con Alberto y Cristina nuevamente en el poder, el flamante senador de pronto se muestra ultrakirchnerista.

Kueider defiende las medidas de la actual gestión para “salir de la quiebra en la que quedó el país después de estos cuatro años”, aunque hasta el momento no ha hecho ningún repaso público de su accionar durante ese tiempo.

El senador también define “combatir el hambre” como “el principal desafío”, aunque tampoco se ha expresado sobre los alimentos de Desarrollo Social en la provincia que van a parar de manera ilegal a las góndolas de los supermercados chinos a grupos de compraventa en las redes sociales, o a precarios galpones pero que, en todo caso, no llegan a la mesa de las familias entrerrianas más necesitadas (LINK).

Kueider llegó a la senaduría de la nación en una lista que armó Bordet dejando de lado el acuerdo con el kirchnerismo que le permitió ser reelecto gobernador.

En el sector del mandatario provincial era conocido que Cristina Kirchner en la provincia medía unos 30 puntos, lo suficiente como para complicarle la reelección a Bordet, aunque estaban convencidos de que ese era su piso pero también su techo y que a nivel nacional no les alcanzaría para volver al poder.

Con ese panorama, el bordetismo entabló un acuerdo con la ex presidenta. De ese modo, Bordet evitó las internas y contó con los votos k para llegar a la reelección, con el aporte vital del kirchnerismo.

A pesar de que el kirchnerismo entrerriano fue “necesario” para que el gobernador accediera a su segundo mandato en la provincia, no veían a ese sector con posibilidades en la nación, sino que apostaban por la continuidad de Macri, por lo que Bordet lo relegó y armó las listas a su gusto y piacere.

Mientras el recuento de votos en la provincia marcaba una catastrófica derrota para el justicialismo, con Kueider entre los candidatos más cortados, Bordet se apresuró a viajar a Buenos Aires para intentar subir al palco para aparecer en la foto del triunfo junto a Alberto y Cristina, algo que le fue negado entre forcejeos y discusiones.

El gobernador tampoco fue invitado a la asunción de Mansur en Tucumán, el primer acto público al que asistió Fernández en carácter de presidente electo, y de ese modo se confirmaba el quiebre entre Bordet y el kirchnerismo nacional.

Más allá de las evidentes rispideces, Fernández se hizo una escapada desde Santa Fe para presenciar la asunción de Bordet en Paraná, aunque el mandatario entrerriano le mostró al presidente una Plaza Mansilla con muy poca gente, donde hasta las sillas de los invitados de protocolo estaban vacías.

Por estos motivos, la defensa de Kueider de la gestión presidencial resulta llamativa y contradictoria.

A nivel nacional ya miran a los entrerrianos de reojo y las palabras del senador provocaron risas irónicas entre los más cercanos a Cristina Kirchner, que no olvidan que Bordet afirmó en 2016 que el kirchnerismo era un “proceso terminado”, a la par que mandaba a votar leyes de Macri.

En el sector del presidente y su vice, también recuerdan que Bordet no cumplió con su parte del acuerdo con el kirchnerismo que lo llevó a la reelección, al incluir candidatos de ese sector muy relegados en las listas o para cargos menores.

Es más, la representante de La Cámpora, Stefanía Cora, se quedó afuera de la senaduría por la paupérrima elección que realizó el justicialismo entrerriano, lo que hará que Cristina Kirchner no cuente con la mayoría automática en el Senado.

En tanto, Kueider, otro negador serial de la provincia, olvida su militancia macrista durante los últimos cuatro años, cuando golpeaba las puertas de los legisladores entrerrianos para pedirles que votaran las leyes del presidente, y hace una férrea defensa de Alberto Fernández y sus medidas.

Una contradicción más en la que incurre el senador que pasó de garantizar una victoria por paliza del justicialismo a jurar en soledad en el Congreso y de pedir votos para las leyes de Macri a defender públicamente a Fernández.

1 comentario

victor 16 diciembre, 2019 at 8:51 pm

por plata baila el mono…

Responder

Dejar Comentario