El presidente Fernández salió a socorrer a la Caja de Jubilaciones para evitar una explosión en Entre Ríos

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Luego de varios viajes a Buenos Aires e intentos de reunirse con el presidente, Bordet finalmente logró ser recibido, aunque no en soledad sino acompañado por otros gobernadores, y recibir un vaso de agua en el desierto de la preocupante situación económica y financiera provincial.

En su segundo peregrinaje a Buenos Aires en apenas 10 días, el gobernador Gustavo Bordet finalmente consiguió que el presidente Alberto Fernández lo recibiera en Casa Rosada.

El encuentro no fue en soledad, sino que participaron también los mandatarios provinciales de Santa Fe, Omar Perotti y de Formosa, Gildo Insfrán, y también estuvieron el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y el director ejecutivo de la ANSeS, Alejandro Vanoli, quienes acordaron el pago de anticipos de la Anses a las provincias.

Entre Ríos recibirá un total 464 millones de pesos, en dos cuotas de 232 millones de pesos correspondientes a los anticipos de noviembre y diciembre de 2019.

De ese modo, la nación envía un socorro a la provincia que apenas sirve como paliativo ante la grave situación económica y financiera que atraviesa Entre Ríos.

Estos fondos enviados por el presidente Fernández se destinarán a la Caja de Jubilaciones que tiene un déficit de unos 3 mil millones de pesos, definido por legisladores tanto de la oposición como del oficialismo como exorbitante y preocupante.

Esta fue la segunda vez en 10 días que Bordet emprendió viaje hacia Buenos Aires con el objetivo de encontrar una ayuda económica para hacer frente a la difícil situación provincial.

El pasado 9 de enero, el gobernador se reunió con el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, aunque el objetivo de su visita a la capital nacional era reunirse en persona con el presidente, que no lo recibió.

En esta oportunidad, finalmente Bordet logró sentarse junto al mandatario nacional, aunque no fue un mano a mano sino que participaron también otros gobernadores y el ministro de Pedro.

Para evitar una explosión en Entre Ríos por la grave situación económica, el presidente decidió enviar esta ayuda que es apenas un paliativo para el gravísimo déficit de la Caja de Jubilaciones.

Los 464 millones de pesos que la nación enviará a la provincia, en dos veces, son un vaso de agua en el desierto de los 3 mil millones de déficit del sistema provisional entrerriano.

Por otra parte, con la dinámica del encuentro, Fernández le dejó en claro a Bordet que este anticipo de la Anses es meramente un socorro hacia la provincia, pero que no será una costumbre de su gobierno.

El gobernador, por su parte, deberá tomar medidas para intentar achicar el déficit de la Caja, entre las que se encuentra elevar la edad jubilatoria de las mujeres a 62 años, equiparándola con la de los hombres, y suspender las jubilaciones por un año.

Con sus viajes a golpear puertas a Buenos Aires, Bordet reconoce y sincera la grave situación económica de las arcas entrerrianas.

Sin embargo, con una gran contradicción, puertas adentro, la gestión del gobernador no muestra mayores signos de una intención real de achicar los gastos de la provincia, lo que quedó evidenciado con la conformación de la estructura provincial para el segundo mandato.

En esta etapa de su gobierno, Bordet creó ministerios, cargos con sueldos exorbitantes para amigos y allegados, aumentó salarios, hizo nuevas designaciones y contratos altísimos para los funcionarios amigos del poder.

En tanto, la provincia sigue realizando altísimos gastos superfluos como viajes al exterior de grandes comitivas, viáticos descomunales, el uso de autos oficiales para fines personales de parte de funcionarios, y demás erogaciones que, dada la delicada situación del erario público provincial, resultan un derroche.

Todo esto es monitoreado de cerca por los colaboradores del presidente Alberto Fernández, que está al tanto del alto gasto en la provincia de Entre Ríos, mientras el gobernador contrae deudas en dólares y pide ayudas en la nación.

En tanto, el déficit de la Caja, sin dudas el agujero negro más hondo de la provincia, asciende a los 3 mil millones de pesos y genera preocupación en legisladores y, claramente, en los jubilados y pensionados entrerrianos.

Pero mientras la mayoría de los pasivos de la provincia tienen dificultades para llegar a fin de mes, comprar medicamentos y subsistir, el gobernador sigue creando cargos y ministerios y aumentando el gasto de su gestión, aunque para afuera habla de austeridad.

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2 comentarios

pepe 21 enero, 2020 at 12:42 pm

Al cuete se metio en esta sr bordet, ganaba en salud si perdía las elecciones, terrible papa caliente.

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teresa 21 enero, 2020 at 1:43 pm

Somos masoquistas: amamos a los que nos roban y los apañamos como hace bordet

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