Los funcionarios declararon como testigos en el juicio oral que se sigue al ex senador entrerriano, a quien se le encontró una mochila con 200.000 dólares y otros valores en diciembre de 2024.
El juicio oral contra el exsenador Edgardo Kueider y su pareja, Iara Guinsel, avanzó en los tribunales de Asunción, con la declaración de tres testigos de la Aduana paraguaya que ratificaron el hallazgo de más de 200.000 dólares sin declarar y complicaron su situación legal.
El proceso, que se desarrolla ante el Tribunal Especializado en Delitos Económicos, investiga al político entrerriano por el delito de contrabando en grado de tentativa, por haber tratado de ingresar dólares en forma clandestina.
Durante la audiencia, tres agentes de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) de Paraguay testificaron bajo juramento sobre el operativo realizado en diciembre de 2024 en el Puente de la Amistad.
Los funcionarios coincidieron en cómo se realizó la mecánica de la inspección del vehículo en el que se trasladaba el entonces senador junto a su secretario y en el hallazgo de la mochila con los fajos de dinero en efectivo.
El primero en declarar fue Cristian Díaz Benítez, encargado del grupo de control nocturno. Según relató, el vehículo en el que se trasladaba Kueider (una Chevrolet Trailblazer) es considerado de alta gama y eso llevó a que fuera detenido por perfil aleatorio.
Benítez indicó que le preguntaron al conductor si tenía algo que declarar y respondió que no. Sin embargo, observaron una mochila negra detrás del asiento, y cuando le pidieron que la abriera allí encontraron los dólares.
Tras el hallazgo, Kueider se identificó como senador argentino, por lo que el funcionario paraguayo avisó a sus superiores. Luego, en presencia de representantes de Delitos Económicos y de la Marina paraguaya se realizó el procedimiento en el que se labró acta de todo lo actuado.
Los otros dos agentes ratificaron lo que dijo Benítez y dieron detalles de cómo se realizó el procedimiento.
Por su parte, el fiscal de la causa, Ysrael Villalba, solicitó formalmente evaluar la ampliación de la acusación para incorporar nuevas modalidades de contrabando contempladas en la legislación paraguaya, un movimiento que podría agravar sustancialmente la expectativa de pena para los imputados.
El cargo que enfrenta tiene una pena en expectativa de dos años y medio. Si hay condena y supera los 24 meses, será de cumplimiento efectivo. Esto significa que en ese caso deberá ir a la cárcel.
