En una multitudinaria asamblea en la unidad básica local, intendentes, legisladores y militantes del departamento se plantaron contra las sanciones de la conducción provincial y exigieron preservar la unidad partidaria.
El Partido Justicialista entrerriano atraviesa horas de profunda ebullición interna. En un encuentro de enorme trascendencia política que tuvo lugar en las instalaciones de la unidad básica de la ciudad de La Paz, la totalidad de los congresales de ese departamento se pronunció de manera unánime y contundente en contra de las iniciativas que pretenden expulsar o sancionar a diferentes referentes de la estructura partidaria provincial. Los dirigentes locales advirtieron que este tipo de medidas disciplinarias solo contribuyen a profundizar las fracturas y debilitar al movimiento en un escenario político global sumamente adverso.
La cumbre peronista evidenció un fuerte respaldo territorial al convocar no solo a los congresales titulares, sino también a una nutrida representación de intendentes, presidentes de comunas, legisladores provinciales y referentes de la militancia de base de todo el norte de la provincia. Durante el desarrollo de la asamblea, los expositores coincidieron en la urgencia de deponer las persecuciones internas y los revanchismos políticos, instando a canalizar los lógicos debates y diferencias de criterios mediante los andariveles institucionales orgánicos que establece la carta orgánica de la fuerza. Para la dirigencia paceña, la prioridad absoluta del presente debe centrarse en la reorganización y contención de todos los sectores con miras a los próximos desafíos electorales.
Como corolario del encuentro, el bloque de congresales del departamento La Paz suscribió un documento de posición conjunta para ser llevado formalmente ante el próximo Congreso Provincial del Partido Justicialista. Con este fuerte posicionamiento en bloque, el peronismo del norte entrerriano busca sentar un firme precedente de resistencia frente a las decisiones centralizadas de la conducción, exigiendo que se respete la pluralidad de voces y el peso específico de los territorios en la toma de decisiones estratégicas del partido.




