Adorni presentó su primer informe de gestión con un escenario diagramado por la Casa Rosada, con los hermanos Milei a la cabeza para brindarle su apoyo total. La investigación por enriquecimiento ilícito fue el foco opositor. La sesión quedó atravesada por pochoclos, insultos a diputados y periodistas, denuncias penales cruzadas y cánticos al Presidente.
Pochoclos, insultos a diputados y periodistas, gestos de corazón, denuncias penales cruzadas y un Gobierno que se convirtió en el fusible del jefe de Gabinete (y no a la inversa como dicta la tradición). Así fue el debut de Manuel Adorni en el Congreso, donde la presentación del informe de gestión fue la excusa que utilizó la Casa Rosada, con los hermanos Milei a la cabeza, para brindar su apoyo irrestricto al jefe de Gabinete que desde hace un mes es investigado por enriquecimiento ilícito. Durante su exposición, el ministro coordinador aseguró que no cometió «ningún delito» y no dejó nada librado al azar: leyó durante toda la sesión.
“Deslomado”, gritaron los diputados de la Izquierda apenas Adorni ingresó al recinto de la Cámara baja para presentar su primer informe de gestión. Así, el jefe de Gabinete rompió el silencio que mantuvo durante más de un mes, mientras la justicia lo investiga por su patrimonio y viajes costeados en dólares.
En los palcos, entre aplausos y gritos, celebraron su llegada los hermanos Milei, el Gabinete –que tuvo asistencia completa–, funcionarios de segunda línea, senadores nacionales y legisladores provinciales. La jornada se convirtió en un acto partidario en el que La Libertad Avanza le dio un fuerte espaldarazo al ministro que puso en jaque al relato libertario.
Lo que debía ser una mera sesión informativa se convirtió en un show acto político que cobró la estética de la Asamblea Legislativa que se celebra cada 1 de marzo: palcos repletos de militancia y funcionarios dispuestos a bancar, en este caso, no al Presidente, sino al ministro, que es investigado por la Justicia para determinar si su nivel de vida, desde que es funcionario público, condice con sus ingresos.
Minutos antes de que Adorni hiciera su aparición en el recinto de la Cámara baja, escoltados por un fuerte operativo de seguridad, los hermanos Karina y Javier Milei se ubicaron en el palco principal. Se sumaron los ministros Pablo Quirno, Sandra Pettovello y Luis Caputo. A los costados se sentó el resto del Gabinete; no faltó ninguno. Patricia Bullrich, quien dirime con Adorni una eventual candidatura en CABA, se sentó como una ministra más.
Hasta el asesor todo terreno Santiago Caputo, enfrentado con el ala karinista que también incluye al ministro coordinador, dijo “presente”. Aunque durante toda la exposición de Adorni se ocultó detrás del cortinado. No se vio a ningún referente de «las Fuerzas del Cielo», sector libertario que tiene al asesor como principal referente.
También se vio a Daniel Scioli, a los senadores Agustín Monteverde, Emilia Orozco, Nadia Márquez y Pablo Cervi, así como también a Francisco Adorni, legislador bonaerense y hermano del ministro; y a la jefa de bloque de LLA en la Legislatura porteña, Pilar Ramírez. El clima era festivo. Hubo fotos, selfies y cánticos en la previa a la puesta en marcha de la sesión.
Discurso inicial: tono monocorde, apoyo festivo y tensa calma
El primer tramo de la sesión tuvo a Adorni como único orador. Durante más de una hora, el ministro coordinador leyó, en tono monocorde, su discurso. En él, hizo un repaso de la gestión y destacó los que consideró los principales logros del gobierno libertario. Hubo elogios y guiños a casi todo el Gabinete, que fueron festejados por los hermanos Milei.
Diego Santilli recibió un gesto especial por parte de la hermana del Presidente. Esta cruzó su brazo de un palco a otro para tenderle la mano, mientras los libertarios lo ovacionaban. “Mis felicitaciones al ministro del Interior, Diego Santilli, por lograr los acuerdos necesarios para hacer realidad algunos de los hitos más importantes de nuestra historia”, había dicho Adorni.
En el recinto, el oficialismo tuvo asistencia casi completa. Apenas faltó la bullrichista Patricia Vásquez, que se encontraba de viaje. El bloque libertario se encargó de aplaudir cada uno de los tramos en lo que Adorni enumeró los que consideró los principales logros de la gestión libertaria. Fue el bullrichista Damián Arabia el primero en aplaudir. También ovacionaron al Presidente en más de una ocasión.
Del lado de la oposición, hubo algunas ausencias de peso: Nicolás Massot y Miguel Ángel Pichetto no asistieron. “Encuentro Federal no se presta a espectáculos de circo”, dijeron desde su entorno.
“Convertir a la Cámara de Diputados en un espacio de barrabravas es un escalón más abajo en la decadencia de las instituciones argentinas”, tuiteó el rionegrino cuando la sesión ya estaba en marcha.
El PRO y la UCR, dos de los aliados clave de LLA, prácticamente no aplaudieron las palabras iniciales de Adorni. Salvo contadas excepciones. La oposición pura y dura cumplió lo acordado en la previa: no darle excusas a Adorni para que abandonara el recinto. Los diputados se mantuvieron en silencio durante casi toda la exposición inicial del ministro. Salvo en algunos tramos. Por caso, cuando la Izquierda apuntó contra el Gobierno, por sus vínculos con el gobierno de Israel cuando Adorni hacía alusión a la Franja de Gaza.
Fue el diputado del FIT, Nicolás del Caño quien se paró de su banca, apuntó contra Milei y a los gritos lo acusó de “abrazarse con el genocida internacional que tiene pedido de captura, el único que lo abraza”. Los libertarios respondieron al canto de “Presidente, presidente”.
Myriam Bregman también se levantó de su banca para gritarle “cómplice del genocidio”. “No te escucho”, le respondió el jefe de Estado. “Yo te escucho muy bien”, le retrucó la porteña. De remate, el mandatario arrojó besos e hizo gestos de corazón con la mano, al sector en el que se sienta la izquierda.
“No te da la cabeza”, le gritó Milei, desde su palco, a Aldo Leiva. El chaqueño, miembro de Unión por la Patria, se arrimó primero a la mesa donde estaba Adorni, y luego debajo suyo, para mostrarle un cartel que rezaba: “Todo muy claro, menos las explicaciones”.
Adorni se atajó y habló su patrimonio
Hacia el final del primer tramo, antes de las preguntas, Adorni se encargó de hablar de las investigaciones que hay en su contra por enriquecimiento ilícito y destacó que la justicia ya determinó que “no hubo delito” por haber subido a su pareja al avión presidencial en la comitiva que viajó a los Estados Unidos.
Hubo fuertes aplausos desde los palcos y las bancas libertarias a medida que fue explayándose. “Cuando se le permite a la justicia actuar, se caen las operaciones políticas”, subrayó el funcionario, para luego recordar que “pidió disculpas”.
A propósito de sus viajes personales, su patrimonio y sus declaraciones juradas, Adorni acusó a los diputados de querer vincular sus gastos privados con actos públicos. “He afrontado los viajes yo mismo”, sentenció. E insistió con que el Estado no pagó ninguno de sus viajes familiares.
“Cumplí con mis obligaciones en la Ley de Ética Pública”, y aseguró que “nunca existió ocultación alguna” en sus declaraciones juradas. “Los bienes que componen mi patrimonio y de mi grupo familiar están en el anexo confidencial”, remató. Adorni no se despegó ni una coma de las respuestas en el informe escrito, que se presentó antes de la sesión. “Sacaron conclusiones equivocadas: no cometí ningún delito y voy a probarlo en la justicia”, remató. Y le agradeció al Presidente y a su hermana la presencia en el recinto.
Antes de que iniciara la tanda de preguntas por partes de los diputados, los Milei, y todo su gabinete (salvo Santilli que se quedó) abandonaron los palcos y el Palacio del Congreso. Al grito de «Chau Kukas», Milei saludó a los diputados de Unión por la Patria.
Antes de salir, la prensa acreditada le consultó al mandatario qué le había parecido la explicación de Adorni. “Suficiente”, respondió Milei y aprovechó la ocasión para insultar, una vez más, a los periodistas. “Chorros, corruptos”, les gritó. Nota al pie: la sala de periodistas acreditados de la Casa Rosada permanece cerrada por supuesto espionaje.
Con la salida de los Milei, el grueso de los palcos quedaron vacíos. Llegó el turno de las preguntas por parte de los diputados. Mientras que el PRO directamente no preguntó, la Coalición Cívica, la Izquierda, Provincias Unidas y Unión por la Patria pusieron la mira en las investigaciones judiciales que salpican a Adorni y al Gobierno en general. Hubo preguntas en torno al Caso $LIBRA y a las propiedades que el funcionario adquirió tras desembarcar como funcionario público.
Adorni no dejó nada librado a la improvisación. Una vez formuladas las preguntas, el ministro pedía pasar a un cuarto intermedio para abandonar el recinto. Luego de varios minutos, volvía con las respuestas -facilitadas por su equipo- impresas. El funcionario se limitó a leer esas respuestas. Evitó, así, dar cualquier paso el falso.
A propósito de los casos de corrupción, se limitó a contestar las respuestas del informe y se excusó en que existen «investigaciones judiciales en curso» para evitar explayarse. Tal cual hizo en la conferencia de prensa «fallida».
«No voy a renunciar», avisó Adorni, quien quedó totalmente blindado en su cargo una vez concretada la sesión. Y agregó: «Estoy acá, dando la cara». Esta «auto-ratificación» por parte del ministro coordinador fue a raíz de la consulta que le hizo el radical Pablo Juliano.
Cuando la sesión ya estaba avanzada, no solo Adorni se mostró conforme con los resultados de la jornada. «Salió todo en orden y a lo esperando después de días de trabajo para que así saliera», dijeron desde la Casa Rosada a este medio. Es que, pese a las consultas y chicanas opositoras, el jefe de Gabinete se limitó a leer las respuestas que le arrimaban tras bambalinas hasta el final.
La previa: pochoclos y denuncia penal contra Pagano
Cuando faltaban menos de dos horas para que Adorni brindara su informe de gestión se conoció que una quincena de diputados de La Libertad Avanza, con Lilia Lemoine a la cabeza, habían presentado una por enriquecimiento ilícito a su excompañera de bloque: Marcela Pagano.
La exlibertaria no solo fue una de las primeras en denunciar a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. Sino que la periodista fue quien dio a conocer que el funcionario tiene una vivienda en el country Indio Cuá sin declarar. La experiodista, en lugar de escuchar la exposición del funcionario, se fue a Comodoro Py, para ampliar su denuncia por enriquecimiento ilícito. Al parecer, la diputada tendría nueva información que complica al funcionario.
Minutos antes de que Adorni ingresara, el socialista Esteban Paulón cayó al recinto con una pochoclera, y se dedicó a repartir bolsitas, como chicana a Martín Menem. El jefe de la Cámara había dicho, días atrás, “lleven pochoclos”, cuando le preguntaron por la sesión de hoy. El rosarino se arrimó al estrado para ofrecerle; el riojano rechazó el convite.
